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El pasado martes 31 de marzo de 2020 se posesionó en acto privado en el Despacho del Alcalde Municipal de Tuluá John Jairo Gómez Aguirre, el nuevo rector de la Unidad Central del Valle del Cauca, Juan Carlos Urriago Fontal, quien fue elegido por el Consejo Directivo mediante Resolución Directiva N. 001 el pasado 6 de marzo, una vez surtido todo el proceso contemplado en la reglamentación para la designación de rector para el periodo 2020 – 2024.

Juan Carlos Urriago es Administrador de Empresas egresado de la Uceva, Especialista en Gestión Pública de la Escuela Superior de Administración Pública, Magíster en Ciencias de la Organización de la Universidad del Valle, Magíster en Finanzas de la Universidad Icesi, Doctorando en Administración Gerencial de la Universidad Benito Juárez en Puebla México, estudió Estrategia Financiera y Finanzas Corporativas Globales en “Illinois Institute of Chicago, USA” y ha sido visitante en la Filial de Investigación Capacites de la Universidad de Nantes en Francia.

Dentro de su labor académica se destaca como docente en educación superior desde el año 1999 y en la Uceva desde el año 2004. Su rol lo ha orientado a cátedras de planeación estratégica, previsión y pensamiento estratégico, teorías de la organización y la gestión, pensamiento administrativo, formulación y evaluación de proyectos, asesoría y consultoría en los Programas de Administración de Empresas, Contaduría Pública, Comercio Internacional e Ingeniería Industrial y su desempeño gerencial como Jefe de la Oficina de Planeación de la Uceva, se ha desempeñado como directivo de entidades públicas y privadas, emprendedor y asesor empresarial.

Innovar en un modelo de Bienestar, abrir las puertas al diálogo con los estudiantes, propiciar la interacción con los egresados, avanzar en la formación de los docentes a nivel de maestría y doctorado; así como trabajar en la implementación de mejores modelos de gestión que involucren el trabajo en redes de cooperación, involucrando desarrollos tecnológicos, con el fin de avanzar en investigación y, propiciar la movilidad y la internacionalización como mecanismo válido para avanzar en procesos formativos actualizados y pertinentes, son algunos de los objetivos propuestos dentro de su Plan Rectoral.

“Plantear los desarrollos de la ciencia, el Big Data, la Inteligencia Artificial, la denominada Revolución Industrial, los objetivos de desarrollo sostenible, son las necesidades del entorno que impactan la vida moderna y por consiguiente, los procesos de formación que se realizan en la Uceva, son algunos de los desafíos que asumo en lo que he denominado una Uceva más Grande, para lograrlo estableceré un Sistema Interno de Autorregulación de la Calidad, impulsando la consecución de la Acreditación de los Programas Académicos, siendo uno de los mecanismos de avance que nos permita obtener la Acreditación Institucional,” expresó el nuevo rector, Juan Carlos Urriago Fontal.

Desde el Consejo Directivo y comunidad universitaria se envía un saludo cordial al Magíster Urriago Fontal y se augura muchos éxitos en la gestión a desarrollar liderando los destinos de nuestra Alma Máter.

Fuente: http://www.uceva.edu.co/index.php/noticias-y-eventos-uceva/1181-posesion-nuevo-rector

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La Corporación Universitaria Minuto de Dios –UNIMINUTO-, donará un número significativo de computadores a estudiantes de la institución que por motivos del aislamiento obligatorio por el COVID 19 siguen su plan de estudios en modalidad virtual.

Para el Rector General de la Institución Padre Harold Castilla Devoz (CJM) esta iniciativa es otra manera de brindar acompañamiento a los estudiantes. “El actual momento que vivimos en el mundo no lo teníamos previsto. Para nuestro caso, es prioritario tener a los estudiantes conectados con equipos en su hogar como una contribución a su formación y al autocuidado propio y el de sus familias base de nuestra campaña institucional La U Me Cuida”.

27 Sedes a nivel nacional de UNIMINUTO en  Bogotá, Bello, Urabá, El Bagre, Aburrá Sur, Buenaventura, Pasto, Cali, Girardot, Zipaquirá y Madrid (Cundinamarca), Villavicencio, Cúcuta, Tibú, Ocaña, Bucaramanga, Chinchiná, Pereira, Barranquilla, Santa Marta,  Neiva, Pitalito, Garzón, Florencia así como UNIMINUTO Virtual a Distancia (UVD), los centros tutoriales de la sede regional Orinoquia y Magdalena Medio,  hacen posible que los estudiantes de la Institución sigan su semestre sin contratiempos.

La población beneficiada comprende estudiantes con condiciones especiales, de comunidades indígenas y afro, habitantes en zonas urbanas, rurales y del campo, y un estudiante que habita en el Parque Tayrona.

De igual manera UNIMINUTO dispuso conectar gratuitamente a 1.068 estudiantes que representan cerca del 1% de la población estudiantil estimada en 110.000 actualmente.

“Nuestro alcance no tiene límite y trabajamos con población diversa quienes representan al país que somos y al que queremos proyectar con educación de calidad cada vez más encaminada a la virtualidad una modalidad de estudio que en un futuro cercano tendrá una demanda más marcada dada sus bondades y ventajas”. Afirmó el Rector General de UNIMINUTO Harold Castilla.

Las entregas de los equipos se cumplen de manera satisfactoria sin importar la complejidad del lugar de residencia.

Fuente: Coordinadora de prensa. Corporación Universitaria Minuto de Dios -UNIMINUTO-

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Con esto, el alma máter apoya la formación virtual, alternativa para no perturbar, en la medida de lo posible, los procesos académicos afectados por la lucha contra el COVID-19. Los seleccionados para el préstamo del dispositivo participaron en la Convocatoria 016 y en su ampliación.

La Universidad Surcolombiana inició el martes anterior y continuará hasta el próximo viernes 3 de abril la entrega de tabletas digitales a los estudiantes de la sede Neiva que participaron en la convocatoria para que se les asigne uno de estos dispositivos como respaldo a su formación en el alma máter.

Según el rector (e), Pablo Emilio Bahamón Cerquera, por las disposiciones de orden sanitario para hacer frente al COVID-19, la entrega se ha hecho y se hará conforme al ‘Pico y cédula’ implementado por la Administración Municipal para que los neivanos hagan sus compras de artículos de primera necesidad y diligencias bancarias.

De tal manera, el cronograma establecido por la Dirección de Bienestar Universitario de la USCO, a cargo de Miller Roa Cruz, es el siguiente: el anterior martes 31 de marzo correspondió a los estudiantes cuya identificación termina en 3, 4 y 5; el miércoles 1 de abril, 6, 7 y 8; el jueves 2 de abril, 9, 0 y1; y el viernes 3 de abril, les corresponde a los números 2, 3 y 4. La entrega se hará de forma oficial desde las 4 de la tarde en cada uno de estos días.

El Rector recalcó que estos medios tecnológicos son fundamentales para el desarrollo de los procesos de enseñanza-aprendizaje por parte de los estudiantes y, por ello, la Universidad Surcolombiana aporta estos elementos y continuará haciéndolo.

En este sentido, anunció que no solo se hace gestión ante el Gobierno Nacional para adquirir nuevos dispositivos, tabletas y/o computadores, sino, “hablando con los operadores para que se amplíe la conectividad a sitios marginales”.

En total, para Neiva se entregarán 87 dispositivos, tanto en la primera fase de la Convocatoria 016 como en sus ampliaciones, que apoyarán la formación virtual que en esto momentos se imparte en la mayoría de los programas como alternativa a las clases presenciales, interrumpidas por la emergencia sanitaria referida.

En las sedes regionales de la Universidad Surcolombiana esta clase de dispositivos ya fueron entregados: Pitalito, 19 tabletas digitales; Garzón, 10; y La Plata, 14.

Los terminales digitales, tabletas digitales marca Lenovo, se entregarán en calidad de préstamo a quienes resulten beneficiados en las convocatorias y sus ampliaciones pertinentes.

Fuente: http://comunicacionesusco.edu.co/usco-entrega-tabletas-digitales-a-sus-estudiantes/

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Por: Semana.

La institución adecuó los salones de clase para apoyar al Hospital Universitario de Santander en la atención de pacientes de baja y mediana complejidad afectados por el virus.

Las universidades se han convertido en aliados clave para el manejo de la crisis por el coronavirus en Colombia. El Instituto Nacional de Salud trabajará de la mano de más de veinte instituciones de educación superior para hacer las pruebas que determinan si un paciente tiene o no el virus.

Aunque la colaboración tardará varias semanas en lograrse, puesto que faltan los reactivos y demás requisitos en temas de bioseguridad, la academia tiene puesta la camiseta para ayudar. Es el caso de la Universidad Industrial de Santander (UIS), que acondicionará su nueva sede en Floridablanca para atender a los pacientes de covid-19.

En el primer piso del edificio ubicarán 123 camas para apoyar al Hospital Universitario de Santander en la atención de pacientes de baja y mediana complejidad. "Es una demostración más del compromiso y la responsabilidad social de la universidad pública con el departamento y el país", dijo la UIS en una publicación oficial.

El rector Hernán Porras Díaz visitó la sede, recientemente terminada, para ver cómo se realiza la adecuación de los salones de clase en centros hospitalarios. Hace más de un año comenzó el proceso de construcción del edificio, pero este se abandonó por algún tiempo. No obstante, ante el aumento de casos de coronavirus, que en Santander ya son doce, la UIS aceleró los trabajos para poner nueva infraestructura a disposición del sistema de salud.

El viernes 3 de abril, el rector de la UIS asistió a la sesión del Puesto de Mando Unificado en Santander para sumarse a las acciones que tome el departamento en el manejo de la crisis.

"Resalto el compromiso de la ‘alma mater‘ por su apoyo y por su trabajo, y al Consejo Superior, que sin duda nos ha venido apoyando en esas buenas decisiones, de cómo el departamento de Santander se prepara para esos planes de extensión, poder habilitar camas y tener lugares de aislamiento preventivo y para los pacientes en casos posteriores", señaló el gobernador Mauricio Aguilar Hurtado.

Durante este encuentro se firmó un convenio entre la Gobernación y la universidad para garantizar el pleno funcionamiento del Laboratorio Central de Investigación que realizará las pruebas diagnósticas de covid-19 en Santander. Ochocientos millones de pesos serán destinados por las autoridades locales para la adquisición de los insumos y los reactivos necesarios que garantizarán la operación del laboratorio hasta finales de 2020.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/universidad-industrial-de-santander-habilitara-su-nueva-sede-para-atender-pacientes-con-covid-19/661623

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Por: María Victoria Angulo. Ministra de Educación. El Tiempo.

La ministra de Educación, María de Victoria Angulo, habla de cómo la cartera afronta estos retos.

En medio de la emergencia que vive el mundo y el país se presentan múltiples desafíos para la sociedad y, por supuesto, para el sector educativo. Con el liderazgo del Presidente hemos tomado decisiones con responsabilidad y oportunidad, trabajando con las entidades territoriales, pensando en el cuidado y la salud de los niños, jóvenes y maestros e igualmente, dando al sector los lineamientos, recursos y apoyos para responder con metodologías flexibles al proceso de aprendizaje mientras los estudiantes estén en casa.

Resalto el compromiso de las Secretarías de Educación, de los maestros, directivos docentes, rectores y familias, quienes han venido coordinando acciones para que juntos nos adaptemos a estos tiempos y, con solidaridad y compromiso, garanticemos el derecho a la educación.

En la coyuntura se han implementado varias medidas para el sector frente al cuidado, el autocuidado y la distancia social, nuevas plataformas y contenidos como 'Aprender Digital' con más de 80 mil contenidos y con RTVC avanzamos en la estrategia 3,2,1 Edu-Acción con programación educativa 12 horas al día como espacios colaborativos que apoyen el proceso, después de la modificación del calendario académico el 15 de marzo por parte del Presidente.

Hemos diseñado estrategias para lo urbano y rural que incluyen guías pedagógicas, desarrollo de proyectos y talleres que combinan aprendizaje autónomo y colaborativo, así como orientaciones para el manejo de espacio no escolar, nuevos hábitos de estudio en casa, el uso de diversos recursos como la plataforma digital (cuando sea posible), textos y audiovisuales. Esta situación que vivimos cambia rutinas, relaciones, entornos y toca emociones. Allí también debemos estar, pues lo socioemocional es fundamental.

Ahora hablamos comúnmente de virtualidad, sabemos que no es un reto menor. Justamente el proyecto de Ley liderado por el Presidente y aprobado en el Congreso en materia de TIC contempla los mecanismos para que a 2022 se pueda conectar gran parte del país, una tarea pendiente que este gobierno asumió. Mientras tanto, como sistema tenemos el desafío de transformar la coyuntura en una oportunidad de avanzar en transformación digital y también desarrollar las metodologías y contenidos para llegar a los hogares que no tienen conectividad. Con las secretarías, directivos y maestros estamos planeando estrategias en torno a la actividad pedagógica en casa, con el uso de guías y talleres que serán entregados en físico y aprovechar los recursos del canal institucional y de Radio Nacional de Colombia, así como los textos de la biblioteca escolar y del Programa Todos a Aprender que están llegando a sedes educativas focalizadas.

Otra de las medidas adoptadas es la expedición del Decreto 470 para que los estudiantes del sector educativo oficial continúen recibiendo el complemento alimenticio del Programa de Alimentación Escolar para consumo en los hogares mediante alternativas operativas y durante el tiempo de vigencia de la medida de aislamiento.

En educación superior hemos trabajado con las instituciones para encontrar herramientas flexibles que permitan a los jóvenes continuar con su proceso educativo en casa. Hay instituciones con virtualidad y otras con modalidades asistidas por TIC, así están ofreciendo flexibilidad a sus estudiantes. Hemos observado gran solidaridad del sector para liderar, junto con el Ministerio, la estrategia “Plan Padrino IES” que busca que las IES compartan experiencias y conocimientos en el desarrollo de actividades académicas asistidas con tecnologías y podamos así acelerar la transformación digital educativa.

A esto se suma la expedición del Decreto 467 que definió el plan de auxilios temporales del Icetex con cuatro opciones: periodo de gracia en cuotas de créditos vigentes, reducción transitoria de intereses al valor del IPC, ampliación de plazos en los planes de amortización y otorgamiento de nuevos créditos para el segundo semestre de 2020 sin deudor solidario. Este plan de alivios beneficiará a más de 100.000 estudiantes.

También se avanza con Minsalud, en sinergia con los gremios y asociaciones de medicina y facultades del país en el marco de la emergencia, en estrategias para reforzar la capacidad del sistema en materia de recurso humano.

Esta coyuntura inimaginada nos invita a hacer equipo para gestionar el cambio, entender desde la creatividad y la innovación cómo promover aprendizajes y experiencias que en este nuevo contexto acompañen a niños, jóvenes y maestros en los procesos de enseñanza-aprendizaje y el manejo de las emociones. La educación debe ser inclusiva e integradora y debe traer al día a día los valores que nos ayuden a responder a los desafíos que tiene Colombia.

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/columna-de-ministra-de-educacion-desafios-del-sector-educativo-en-tiempo-de-coronavirus-480248

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Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

En el mejor escenario posible, IES podrán terminar el primer semestre académico de 2020, y comenzar el segundo con una proyectada alta deserción. El sistema pide, desarticuladamente, ayuda al Gobierno.

Un escenario que se niegan a contemplar los rectores, puesto que las finanzas de las IES -especialmente las privadas- se verían gravemente afectadas, sería que no se pudiera terminar el primer semestre o que aún pudiéndolo hacer, no fuera viable trabajar en normalidad un segundo semestre académico.

Lo cierto es que cada día aumentan dos temores que ayudan a aumentar estos miedos de los directivos:

Por un lado, son más las voces de estudiantes -especialmente de los de las IES públicas- que dicen no contar con los equipos de cómputo; o si los tienen no soportan algunos softwares o conexiones para estudiar; o no tienen o es muy pobre la conectividad para poder trabajar virtualmente sus actividades con los docentes. Pese al esfuerzo de algunas IES de mantenerles subsidios e incluso hasta pagarles la conexión a internet, se mantiene el temor de que un buen número decida desertar, cancelar semestre, pedir devoluciones de dinero, o terminar materias con pobres desempeños académicos que obliguen a las IES a repetir actividades y cursos.

Esto incluye a los estudiantes de formación para el trabajo, para quienes ya están buscando respaldo en redes sociales para que sean beneficiarios del programa de Jóvenes en Acción.

Por otro lado, es una realidad que en la masificación de la educación superior (una cobertura que rodea el 53 %, sin contar los de formación para el trabajo) se cuentan miles de jóvenes que trabajan y estudian al tiempo para poder financiar sus carreras, y la para obligada por la cuarentena proyecta un muy duro golpe para las finanzas públicas (subsidios para estudiantes) y familiares (proyección de recursos para pagar la matrícula en 2020-2).

Lo claro es que mitad de año será totalmente atípico en el sector, incluso asumiendo que la normalidad (que no está asegurada) regrese a todas las actividades. Algunas IES (como Libre y Tadeo, entre otras) adelantaron sus vacaciones, otras (se estima en 60) han tenido dificultades para operacionalizar la virtualidad siendo de metodología presencial, y la mayoría esperará ver cómo termina los componentes prácticos de las asignaturas. Mientras tanto, aún no hay pruebas de Estado, las IES y programas virtuales exitosos podrán capturar una importante matrícula afectando a las IES presenciales tradicionales, y el Ministerio no parece terminar de despertar sobre la urgencia que tiene de actuar a favor del sistema.

Su proyecto de Plan Padrino sigue en el papel, no ha sabido gestionar recursos ni protagonismo y conflicto de intereses entre las IES, y pasan los días y los afectados siguen creciendo.

Todo el sector pide ayuda

De forma aislada, cada grupo de interés de la educación superior está pidiendo al Gobierno Nacional su consideración en las normas que está expidiendo para flexibilidar condiciones económicas y otorgar subsisdios.

El Gobierno está analizando la situación, pero  aún no se pronuncia. Para muchos la situación del sistema de educación superior aún no es alarmante, pues las IES se están sosteniendo de los ingresos de matrícula del semestre que avanza, y otros consideran que algunos rectores podrían estar “pescando en río revuelto” pues lo que piden podría ser exagerado al cuantificarse económicamente.

Primero fueron las universidades privadas, a través de ASCUN, y a la que se sumaron el Grupo G8 (de Medellín), y las redes Suma (Manizales), Unired (Santander) y las Universidades Católicas de Colombia RUCC.

Luego fue la Red TTU, que ya suma dos comunidados de peticiones de ayuda.

La formación para el trabajo también envió dos comunicaciones al presidente Duque, para pedir ayudas a sus estudiantes.

Antier fue ACIET, y ayer fue el SUE, que inicialmente mandó un mensaje de confianza y ayer ya se inclinó, como las demás, y pide “recursos adicionales para que se puedan destinar a solventar el pago de matrícula de los estudiantes mientras dura la crisis sanitaria o que se contemple un auxilio para tal fin”.

El problema es que cada una actúa por su cuenta y no hay institución, persona, Ministerio o rector capaz de unirlas a todas para poder integrar, como sistema, un clamor nacional.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/coronavirus-crece-temor-entre-rectores-por-desercion-y-crisis-economica-en-2020-2/

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Por: UNIMINUTO Radio.

La decisión se tomó luego de la realización del Consejo Superior de Fundadores presidido por el padre Diego Jaramillo, quienes el pasado 27 de marzo decidieron renovar al padre Harold Castilla Devoz por tres años más en el máximo cargo de la Corporación Universitaria Minuto de Dios.

Este es el comunicado dado a conocer a la comunidad para dar a conocer la ratificación:

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El padre Castilla Devoz es sacerdote eudista y ha realizado estudios en Filosofía en el Seminario Mayor Juan XXIII y en la Universidad Santo Tomás. También estudió Teología y Ciencias Sociales en la Pontificia Universidad Javeriana y es Magister en Ética Social y Doctrina Social de la Iglesia de la Universidad Gregoriana de Roma, además es Doctor en Educación de Nova Southeastern University. Así mismo, se ha formado en Alta Gerencia y participó en el programa de Presidentes de la Universidad de los Andes.

Así mismo, se ha desempeñado como formador en seminarios nacionales e internacionales y ha ejercido la docencia en diferentes instituciones. Fue, además, decano de las facultades de Ciencias de la Comunicación y de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Minuto de Dios y además fue fue vicerrector académico y vicerrector general de UNIMINUTO Sede Principal.

Fuente: https://www.uniminutoradio.com.co/padre-harold-castilla-devoz-ratificado-como-rector-de-uniminuto-por-3-anos-mas/

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Por: El Tiempo.

Estudiantes piden suspender clases mientras universidades lo ven como alternativa ante emergencia.

Hasta el próximo 30 de mayo tienen autorización todas las universidades del país para continuar con sus clases de manera virtual en el marco de la actual pandemia por coronavirus que atraviesa Colombia.

Un llamado al que ya se sumaron las 32 universidades públicas del país que pertenecen al Sistema Universitario Estatal, así como la Universidad de los Andes. Se espera que el resto de instituciones también lo hagan para proteger a sus estudiantes de la propagación del coronavirus.

Sin embargo, esta modalidad de estudio ha sido la manzana de la discordia entre estudiantes, profesores e instituciones. El inconformismo por la calidad de la educación recibida, problemas de acceso a Internet y equipos de cómputo, así como falta de alternativas a estos inconvenientes tecnológicos son algunas de las críticas más comunes, las cuales han llevado a que algunos sectores pidan cancelar clases o incluso amenazan con irse a paro.

Desde que el pasado 15 de marzo el Gobierno Nacional pidió a las universidades suspender las clases presenciales, las críticas no se han hecho esperar. Entre los casos más sonados se encuentra el de la Universidad Industrial de Santander (UIS).

Estudiantes de esta institución pública, una de las más importantes del país, lograron que la etiqueta #TodosONingunoUIS fuera tendencia número uno en redes sociales. El motivo: No están de acuerdo con las clases virtuales.

Según varios voceros estudiantiles, continuar con sus programas se ha vuelto una tarea titánica. Muchos de los alumnos sostienen no tener acceso o estabilidad en Internet, aspecto que no ha sido tenido en cuenta por sus docentes.

(Lea también: Así opera el SENA en medio de la pandemia del coronavirus)

Así lo sostuvo a EL TIEMPO un estudiante de la UIS que pidió no ser identificado: “La semana pasada tuve un parcial. La red no me funcionó y no lo pude completar. Traté de pedirle una alternativa y su respuesta fue que no, que no era su culpa y que simplemente me iba a poner mala nota”.

El estudiante dio a conocer una imagen que dice contener la respuesta que le dio el profesor: “Cuando se enfrenten a su vida laboral, tendrán que cumplir con su compromiso pase lo que pase”, se puede leer en el mensaje, que aparentemente habría sido enviado a toda la clase.

Los estudiantes señalan que respuestas como estas abundan, y que en última instancia se estaría buscando castigar a quien no cuenta con acceso a Internet o una red estable.

Ante esto, piden que se suspendan las clases (actualmente se está terminando el segundo semestre del 2019 que fue aplazado por el paro del año pasado). Esto para garantizar la educación de quienes han presentado estos problemas.

De momento, la UIS, al ser una de las 32 universidades públicas que se acogieron a la directriz del Ministerio de Educación, mantendrá las clases virtuales hasta el 30 de mayo.

Sin embargo, hizo un llamado a los profesores a “implementar estrategias pedagógicas y de evaluación flexibles, que permitan el trabajo colaborativo y el apoyo solidario entre estudiantes que cuenten con recursos electrónicos y aquellos que, por su lugar de ubicación o disponibilidad económica, no los posean.

Pero este no es el único caso. Otra etiqueta ha sido tendencia en los últimos días, #YoNoMeConecto, la cual ha sido usada tanto por estudiantes de universidades públicas como de privadas.

En la Universidad Nacional, por ejemplo, un grupo solicitó a la rectora Dolly Montoya suspender o cancelar el semestre. Entre sus argumentos se encuentra que la calidad de las clases ha disminuido, el acceso a las plataformas tecnológicas o represalias por parte de profesores a quienes no cuentan con acceso a Internet.

La Vicerrectoría Académica de la institución se pronunció al respecto y señaló que “en ningún momento se pretendió invitar a los profesores a asignar una calificación a quienes por fuerza mayor no han podido unirse a las actividades académicas virtuales. Muy al contrario, en las actuales circunstancias de pandemia, en las cuales algunos estudiantes se han visto obligados a aislarse en lugares sin acceso a Internet, consideramos que no se podría castigar a estos”.

Y añadió: “Se trata de trabajar todos juntos, estudiantes y profesores, para atender con flexibilidad y creatividad las distintas situaciones y ofrecer, en los casos de fuerza mayor, alternativas de solución no punitivas”.

Casos similares se han repetido en instituciones privadas de todo el país. Los estudiantes señalan que adicional a esto, se han presentado problemas como la sobrecarga académica y tiempos de entrega de trabajos muy cortos, así como asignaturas cuyas clases en línea se extienden afectando el espacio que los alumnos tienen para asistir a otras materias virtuales.

¿Qué dicen las universidades?

EL TIEMPO se contactó con varias universidades como la Jorge Tadeo Lozano, la Universidad Central, la Universidad Distrital entre otras. Las instituciones reconocieron que sí han recibido quejas y que trabajan para dar solución a cada una de ellas.

De momento no se tiene conocimiento de que alguna institución esté considerando la suspensión de clases o su aplazamiento, en especial las públicas que también deben culminar el calendario académico del 2019.

En un reciente comunicado, la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún) manifiesta su respaldo a las medidas de prevención del Ministerio de Educación, entre las que se incluyen la educación virtual y a distancia.

“Al Gobierno Nacional le reiteramos nuestra mayor disposición para trabajar juntos e identificar caminos innovadores que nos permitan, como sociedad, dar respuesta a estos retos que nos ha correspondido afrontar”.

Pese a esto, reconoce que se deben tomar medidas para atender todos los reclamos de la comunidad educativa, manteniendo la “presencialidad asistida por tecnología (en sus múltiples funciones y modalidades) como un componente necesario de la formación y administración universitaria”.

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/clases-virtuales-manzana-de-la-discordia-en-universidades-480370?utm_medium=Social&utm_source=Facebook#Echobox=1585881601

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Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

Van 2.5 semanas desde que las IES suspendieron clases presenciales y más de 60 han dicho a Mineducación que quieren acompañamiento en virtualidad. Plan Padrino aún no se oficializa.

Desde hace días se viene hablando que un grupo de IES con experiencia en virtualidad (unas más que otras, y no todas las que deberían estar) y el viceministerio de Educación Superior vienen diseñando un Plan Padrino para acompañar a las que voluntariamente acepten su apoyo. Pero a la fecha el Ministerio no concreta el tema, y se desconoce el motivo de ello.

El punto es que como se dice en el argot popular “la demora perjudica”, pues avanza el tiempo y la preocupación del sector aumenta porque el calendario académico se está corriendo de forma indefinida, y aumentan quejas de algunos grupos de estudiantes (tanto en públicas como en privadas) que consideran que el obligado paso a la virtualidad no está respondiendo a las condiciones de operación y de condiciones de equipos y de conectividad.

Si son 60 IES las que están buscando el acompañamiento, significa que es un alto número de instituciones (20 % del sistema), que o no cuentan con plataformas LMS, o no las dominan, o no tienen virtualizados contenidos, o carecen de infraestructura tecnológica, o sencillamente nunca o casi nunca han aventurado en el tema.

60 IES que van para tres semanas sin las debidas condiciones de operación, más los casos de estudiantes en IES que vienen operando “normalmente” y que están pidiendo aplazamientos, cancelaciones o devolución de dinero, confirman que el panorama para las próximas semanas, y especialmente para mitad de año (cuando se espera iniciar un segundo semestre) es muy incierto.

Información de referencia: Por coronavirus se vislumbra un año crítico para la educación superior colombiana

Las IES con más estudiantes en modalidad virtual

Según datos del SNIES a diciembre de 2.018 (el Ministerio no ha actualizado las cifras de 2.019 y, menos, las de 2.020), este es el número de estudiantes, reportados por las propias IES, matriculados en sus programas de educación superior al segundo semestre de 2.018, en programas de pregrado y posgrado:

Las que registraron más de mil estudiantes matriculados en programas virtuales (no se incluye la matrícula en programas de distancia tradicional, que también tiene un componente de virtualidad):

– Servicio Nacional de Aprendizaje SENA      71.060

– Politécnico Grancolombiano      40.611

– Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD        17.081

– Universidad de Santander -UDES       10.508

– Fundación Universitaria del Area Andina     8.276

– Corporación Universitaria de Asturias6.147

– Corporación Universitaria Iberoamericana   5.441

– Universidad EAN      3.578

– Fundación Universitaria Católica del Norte  3.229

– Fundación Universitaria Ceipa   3.017

– Universidad Autónoma de Bucaramanga     2.308

– Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia UPTC  2.101

– Corporación Universitaria Remington1.911

– Corporación Universitaria del Caribe – CECAR-   1,806

– Universidad Autónoma de Manizales1.718

– Unipanamericana – Fundación Universitaria Panamericana  1.689

– Universidad de Manizales1.433

– Universidad de Antioquia  1.373

– Universidad Manuela Beltrán     1.212

– Universidad del Quindío    1.115

– Universidad Tecnológica de Bolívar    1.048

Fuente: https://www.universidad.edu.co/s-o-s-de-60-ies-para-poder-responder-a-la-virtualidad/

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Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

Finalmente el Gobierno Nacional presentó el Plan Padrino, en el que Areandina, Cooperativa y Minuto asesorarán a cerca de 60 IES que “han pedido ayuda” para responder a la virtualidad.

El “lanzamiento” se dio el pasado jueves en el espacio televisivo que el presidente Duque está haciendo con motivo de la emergencia por el Covid-19, y se presentó como un programa de solidaridad y cooperación entre IES, aunque no se aclara si además de estas tres IES hay otras (pues inicialmente se ha contemplado también al Politécnico Grancolombiano, el Ceipa, y Los Libertadores).

Clic para ver el video presentado en el espacio institucional de la Presidencia de la República.

Información de referencia: S.O.S. de 60 IES para poder responder a la virtualidad

Ni el Ministerio ni la ministra de Educación han expresado o presentado formalmente el programa, que termina siendo el producto de la colaboración desinteresada de estas IES, pues no hace parte de una convocatoria, concurso o bolsa de recursos del Estado, lo cual podría explicar el lamentable bajo perfil con el que se ha promocionado y la ausencia de otras importantes IES que también tienen muy importante experiencia en virtualidad.

El Observatorio ha conocido que este “programa” busca dar un acompañamiento a las IES que voluntariamente lo pidan para asesorar en capacitar a sus profesores en el uso de tecnologías, el conocimiento y dominio de plataformas, la generación de contenidos, los procesos de acompañamiento y, entre otros, programas de bienestar virtual.

Desde instituciones técnicas profesionales hasta universidades de renombre han pedido la colaboración, en un proceso que se está terminando de estructurar.

Según cifras de SNIES, al segundo semestre de 2.018 (que son las cifras más actualizadas), el 29 % de los estudiantes de la Fundación Universitaria del Area Andina están matriculados en la modalidad de distancia virtual; cifra que en Uniminuto es del 0.5 % y en la Cooperativa es del 0,4 %.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/plan-padrino-ies-con-experiencia-apoyaran-a-cerca-de-60-en-paso-de-presencialidad-a-virtualidad/

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Por: Dinero.

La Universidad Nacional ofrece un ejemplo de cómo poner el conocimiento al servicio del país para enfrentar el coronavirus.

Las universidades por su capacidad en la generación de conocimiento son imprescindibles aliadas de cara a la atención y superación de la pandemia, enorme reto que afronta nuestro país y la humanidad.

La Universidad Nacional de Colombia desde hace varios meses ha asesorado académica y científicamente al gobierno nacional y a diversas entidades del orden departamental y municipal, llegando a ser determinante en la oportuna toma de decisiones y acciones que están mitigando el impacto de esta pandemia en nuestro país, con una destacada participación de los docentes Jorge Cortés Luna y Carlos Álvarez, infectólogos, y Fernando de la Hoz, epidemiólogo, entre muchos otros.

El Hospital Universitario Nacional (HUN) está preparado para la atención de pacientes crónicos y de alta complejidad. Cuenta con profesionales del más alto nivel, formados en nuestras facultades de Medicina y Enfermería, caracterizados por un profundo compromiso ético y social por el derecho a la salud de los colombianos. Nuestra Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tiene 32 camas y 35 ventiladores mecánicos, si se amplían estos ventiladores en sus unidades disponibles podemos crecer en más de 70 camas de UCI a disposición de la emergencia. Quiero destacar que un grupo de profesores de la Universidad ha decidido solidariamente donar, por los próximos tres meses, 10% de su salario para fortalecer el HUN contribuyendo en la atención de esta emergencia.

El HUN es la expresión de la experiencia académica, científica e investigativa acumulada por la Universidad desde su fundación.

Convocamos a nuestra comunidad universitaria desde hace dos meses para presentar soluciones para atender los problemas asociados con la crisis. En consecuencia, se vienen adelantando proyectos que buscan desarrollar equipos y suministros como ventiladores, monitores, sistemas digitales para la vigilancia epidemiológica, pruebas de diagnóstico, caretas, mascarillas y desinfectantes, así como herramientas y estadísticas para el análisis de la incidencia de las políticas públicas, la caracterización del impacto social, económico y cultural de la pandemia en Colombia.

Más de 70 grupos de las diferentes sedes de la Universidad, participaron en la cienciatón convocada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. En un plazo de solo 72 horas tuvieron que responder al reto de desarrollar proyectos de investigación, innovación y desarrollo tecnológico. La Universidad Nacional avaló proyectos en diferentes áreas del conocimiento como Biología Molecular, Biotecnología, Bioseguridad y Desarrollo Tecnológico para el Sector Salud, Aplicaciones Digitales, Ciencias Humanas, Estadística y Modelación Matemática. Se espera que con la financiación del Ministerio de Ciencias los desarrollos logrados puedan implementarse en el HUN y otros centros médicos y hospitalarios del país.

Detectar rápidamente a las personas contagiadas es clave para detener el avance del virus en el país y su letalidad. En consecuencia, adelantamos las adecuaciones que el Instituto Nacional de Salud requirió y tenemos listos para entrar en operación el laboratorio de la Facultad de Medicina de la sede Bogotá y el laboratorio genómico One-Health de la Facultad de Minas de la sede Medellín. En las próximas semanas se sumaran un laboratorio Max Planck y el laboratorio del Instituto de Biotecnología que se encuentran en proceso de adecuación, con lo que la Universidad podrá procesar alrededor de 1.000 pruebas de Covid-19 cada día.

La principal tarea que la sociedad nos ha confiado es la de formar ciudadanos integrales. No podemos detener los procesos formativos de nuestros jóvenes. En el marco de la estrategia integral de transformación digital de la Universidad Nacional, iniciada en la presente administración, hemos anticipado la entrada en funcionamiento y puesto en marcha diversas plataformas en las que ya se venían trabajando y que nos permitieron pasar en menos de una semana a la virtualización de la administración y de 80% de los contenidos programados para el actual periodo académico. Seguimos trabajando para aumentar nuestra cobertura, llegando a todos nuestros estudiantes. Esta es una oportunidad de aprendizaje, el criterio fundamental ha sido la flexibilidad en los procesos de formación con nuevas pedagogías y formas de evaluación en el marco de una universidad que aprende y se transforma. Ahora, es aún más claro que la flexibilidad es un valor y una competencia que maestros y estudiantes debemos profundizar, es lo que el mundo demanda a los ciudadanos contemporáneos.

La Universidad Nacional, con su vocación de trascendencia social, ha estado presente en los acontecimientos más relevantes de la historia del país. Así se ha constituido en el más exitoso proyecto científico, cultural y colectivo de nación. Sabemos que las crisis se superan cuando trabajamos todos juntos. Con la convicción de superar este reto que atravesamos como sociedad, confirmamos nuestra voluntad y disposición para dar lo mejor de la Universidad de todos los colombianos en esta crisis sin precedentes.

Fuente: https://www.dinero.com/economia/articulo/la-universidad-y-el-coronavirus/283602

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Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

La incertidumbre reina. Nadie sabe qué pasará. Lo único claro es que por la pandemia serán más los efectos negativos que positivos en el sector. Oportunidad para cambiar. Análisis.

Este análisis de los escenarios y consecuencias que se verán en la educación superior tras la expansión del Covid-19, constituye una mirada realista, apoyada en la forma como esta calamidad pública está evolucionando día a día, fundada en la lógica del sector universitario y ratificada en la aparición de escenarios hasta hace poco insospechados como los de cuarentena total y obligatoria del país.

Lo que inició como un imprevisto de relativo “fácil” control por parte del sistema (aplazar unos días o virtualizar), ha pasado a convertirse en una seria preocupación de rectores y directivos por la dificultad de responder adecuadamente al compromiso académico, y -sobre todo- porque con el pasar de los días y la prolongación de esta calamidad de salud pública, las finanzas de las IES se verán seria y preocupantemente afectadas al cierre de 2020.

La obligatoria cuarentena decretada por el Gobierno Nacional hasta después de Semana Santa, al parecer, no podría ser la única, en palabras del ministro de Salud, Fernando Ruiz, y eso configuraría uno de los peores escenarios que afectaría la continuidad y culminación del primer semestre académico. Es más, la imposibilidad pronta de controlar la epidemia podría, incluso, llegar a suspender y cancelar el semestre y, de extenderse la situación más allá de lo manejable, difícilmente el año 2.020 podría tener dos semestres académicos como es usual en el sector.

Esto último no es fácil que se dé, pero tampoco se puede descartar. Que el año tenga 52 semanas ayuda a ajustar de forma relativamente fácil los calendarios académicos, pues los semestres de 16 a 18 semanas por periodo (o 32 a 36 por año) se pueden reprogramar.

Las IES públicas se han venido (mal) acostumbrando a extender sus semanas de clase para poder tratar de cumplir los dos semestres académicos del año, como resultado de los paros y protestas de profesores y estudiantes. Las privadas no. No obstante, algunas de estas públicas aún no han podido terminar el segundo semestre del año pasado, primero por las protestas contra el Esmad y las decisiones de los gobiernos locales frente al control de los campus, y ahora por el coronavirus.

A la fecha ninguna IES ha cancelado formalmente el semestre académico. La que más ha avanzado ha sido el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, que lo suspendió indefinidamente ante la imposibilidad de responder a las condiciones de virtualidad con las que esperaba suplantar la formación presencial. Pero llegarán las cancelaciones o más suspensiones indefinidas de semestre, pues muchas IES se están comenzando a ver en aprietos para atender debidamente lo que significa desarrollar la virtualidad de sus estudiantes, porque no cuentan con sólidas plataformas, infraestructura tecnológica, formación de profesores, habilidades digitales en estos, y no todos los estudiantes -en cuarentena- tienen equipos de cómputo, dominio de la virtualidad o conectividad para cumplir con sus actividades.

Vale recordar que, como hemos dicho en El Observatorio, virtualizar clases presenciales no es una cuestión de “soplar y hacer botellas”. No en vano el sistema de aseguramiento de calidad ha sido uno de los que más ha matizado la diferencia entre la metodología presencial con la de distancia-virtual. Por ahora, nadie ha dicho nada, por la emergencia y la solidaridad, pero de extenderse la situación, el Ministerio de Educación tendría que entrar a dar claridad sobre los niveles mínimos de calidad, de tecnología, de pedagogía y de resultados de los programas presenciales virtualizados de la noche a la mañana. ¿Si se logra terminar el primer semestre de forma virtual y la alerta continúa, se va a continuar en formato virtual con estudiantes presenciales?, y ¿a qué costo?

Claramente, una de las consecuencias positivas de esta situación, es que la adopción de plataformas y metodologías virtuales debería dejar de ser opcional para las IES, y entrar a hacer parte de condiciones básicas tanto para registro calificado como para acreditación de alta calidad.

El momento ha sido aprovechado para que algunas IES expertas en virtualidad ofrezcan su experiencia para actuar solidariamente y apoyar a las que así lo deseen (como Areandina, Católica del Norte, Ceipa, UNAD y Poli, entre otras), y también a que algunas de las tradicionales estén corriendo a adecuar plataformas y formar profesores para responder con la debida calidad a lo que su tradición les exige (p.e. Andes, Javeriana, Sabana, Rosario, Nacional…). Algunas otras, con poca o ninguna experiencia en virtualidad, se están mostrando, de la noche a la mañana, como expertas en el tema, con un interés que parece más de mercadeo que otra cosa).

Lo cierto es que publicitar que se está trabajando la virtualización con la mayoría de los estudiantes presenciales y de forma exitosa, tiene un preocupante trasfondo de muy seguros fallos en calidad, de oportunidad, y de satisfacción de las expectativas formativas del programa y de los propios alumnos. ¿Cuántos de ellos aceptarán sin reparo alguno la situación, a los mismos valores de matrícula que pagaron por lo presencial, sin la debida propedéutica para actuar en línea, y en déficit en contenidos y asignaturas que, a la fecha, por asuntos prácticos o de paradigmas disciplinares no han sido virtualizadas, como por ejemplo estudios relacionados con deportes, artes escénicas, gastronomía, o programas de salud y de derecho, de los que ni siquiera existen en la oferta nacional en modalidad virtual, aprobada por el Ministerio.

¡Paradójica situación! De un momento a otro, después de años de rechazo de las IES mal llamadas “grandes” y de los propios miembros de las salas de CONACES (con argumentos más caprichosos que racionales) se pasó a formar virtualmente, por ejemplo, “gracias al Covid 19” a abogados, que de otra forma se pensaba como imposible.

¿Y si la conectividad nacional comienza a fallar consistentemente por el inusitado aumento en la demanda? Otra variable para considerar

Menos ingresos económicos

Económicamente a las IES públicas el Estado no les reduce los aportes anuales si estas no cumplen su calendario académico en un año, pero la situación en las privadas (que no reciben un peso del Gobierno) es totalmente diferente. No poder desarrollar un segundo semestre académico en un año sería perder casi el 50 % de sus ingresos por matrículas, lo cual las pondría en una situación calamitosa.

Si en pocos meses se olvida este problema de salud pública, muy seguramente el gobierno seguirá tratando de aliviar la difícil situación económica del país, y los billones de pesos hoy reservados para cubrir la emergencia se traducirán en reducción de subsidios sociales y, posiblemente, de algunos de los compromisos adicionales financieros prometidos por el Estado para la educación superior pública caerán. Esto alimentará los políticos de oposición y los movimientos estudiantiles que han demandado por estos recursos en años anteriores, y volverán los problemas de estabilidad y gobernabilidad en la educación superior pública…. Con pedidos adicionales: Por ejemplo, el acceso a internet -conectividad- podría demandarse como un derecho fundamental universal y, acompañado de este, el derecho a tener un PC por estudiante para su trabajo académico.

Un calendario académico “enloquecido”

Julio y agosto, meses que generalmente constituyen el inicio del segundo semestre académico de la universidad, constituirán una presencia, simultánea, de muy variadas opciones:

Algunas universidades, como por ejemplo la Libre, que adelantó vacaciones de estudiantes, posiblemente estará empatando el primero con el segundo semestre; la mayoría, que decidió aventurar en lo virtual para no cancelar calendario académico, aspira a estar comenzando segundo semestre a tiempo, si es que la cuarentena no le lleva a aplazar el primero o, inclusive, llega ese momento sin haberlo terminado; algunas que han desarrollado varios periodos de admisiones al año podrían sacar provecho de esta situación; el aplazamiento (no se sabe hasta cuándo) en la realización de los exámenes Saber 11 puede afectar la programación de las IES y les llevaría a reprogramar calendarios de admisiones; la finalización de año de los colegios calendario B podría correrse y, sumado a lo anterior, la demanda de nueva matrícula; y si llega el nuevo periodo sin haber terminado el anterior, IES presenciales tendrían problema de infraestructura para recibir los grupos de “primíparos”, entre otros aspectos.

Las IES que sepan administrar estas circunstancias, hacer una oferta oportuna, con beneficios de matrícula y costos serán las que se lleven la mejor tajada.

Así mismo, la gestión de últimos semestres podrá verse complicada por las prácticas de estudiantes aplazadas en las empresas, por la acumulación de nuevos grupos, por la tradicional y compleja gestión de cupos, por ejemplo, en programas de salud, y el posible aplazamiento y duplicación en la demanda de laboratorios presenciales especializados, que no pudieran haber sido usados total o parcialmente durante el primer semestre de 2.020.

Y si, por inadaptación de docentes o estudiantes, incumplimiento o fallos tecnológicos, de la improvisada virtualidad, hay necesidad de repetir cursos ya programados y supuestamente vistos en línea, pero ahora de forma presencial, esto afectará la programación académica, la configuración de grupos y los tiempos de avance y grado de estudiantes.

Entre tanto, la universidad pública aún estará tratando de terminar, o comenzar, el primer semestre de 2.020.

Supervivencia o acreditación

Si 2.020 cierra con los dos semestres ofertados y cumplidos, claramente actividades como periodos intersemestrales (que representa un aporte adicional de ingresos a las IES), así como ceremonias de grado, eventos de educación continuada, consultorías y venta de servicios, que complementan las finanzas de las IES, sufrirán una significativa merma en su realización y, por ende, en los ingresos esperados.

Debe sumarse a esta situación (en el hipotético caso de que el segundo semestre pueda iniciar en aparente normalidad) que la demanda de nuevos estudiantes estará fuertemente golpeada, tanto por los hechos ya claramente identificados en el sector (el segundo semestre siempre trae menos estudiantes que el primero, competencia de IES extranjeras, cursos virtuales, más programas e IES en la oferta y disminución en la credibilidad de los jóvenes en torno a que un programa tradicional – largo de educación superior le dé respuesta a sus expectativas), como por la difícil situación económica que se avecina en el mundo.

Seguramente en el balance contable de fin de año, las IES aumentarán el rubro de cartera de difícil cobro por los muchos estudiantes que “se colgarán” en los créditos con éstas, otro tanto lo hará con el Icetex, por la situación de difícil pago, poco empleo y aumento en el desempleo que se prevé viene en el corto y mediano plazo por el coronavirus.

Miles de estudiantes de la educación superior y sus familias trabajan por conseguir el sustento del día a día, son domiciliarios, taxistas, meseros, vendedores en almacenes, en hoteles, trabajan en el comercio informal… y estos son parte de los más afectados por los aislamientos y cuarentenas actuales. Muchos difícilmente podrán terminar el semestre académico y, menos aún, podrán matricularse en el siguiente.

Con unos ingresos fuertemente golpeados, con la obligada inversión en plataformas tecnológicas y con la responsabilidad social, moral y humana de sostener la nómina de profesores y personal administrativo y de recurrir a los ahorros para salvar el 2.020, las IES recortarán eventos académicos, formación de docentes, capacitación del personal, viajes nacionales e internacionales de sus académicos, membresías y publicidad, y si el tema se complica, tendrán que posponer construcciones de nuevos edificios, y visibilidad internacional, entre otros aspectos. Dicho, en otros términos, la prioridad será la supervivencia antes que la acreditación.

No hay mal que por bien no venga

Por el bien del sector, ojalá que este ejercicio de prospectiva de El Observatorio esté equivocado, que la pandemia se supere pronto y que la normalidad regrese al sistema de educación superior con el menor trauma posible y, por el contrario, se descubra una enorme oportunidad para crecer en medio de la crisis.

Algunos de estos hallazgos positivos pueden ser:

– Que la “necesidad” y emergencia pública acabó con la soberbia y sobradez de algunos rectores y académicos que, por años, han subestimado, considerado de baja calidad y para pobres, la educación virtual, y que en adelante las plataformas virtuales y el trabajo en línea tendrán que entrar a hacer parte del día a día de la relación docente – estudiante. Esto traerá una situación polémica: Este escenario llevará a que profesores “tradicionales” no puedan seguir el nuevo ritmo de la virtualidad y se queden en el camino, o algunas IES consideren (erróneamente) que virtualizar les resulta más económico y una oportunidad para reducir el número de profesores.

– En las IES terminarán los “miedos” a abordar nuevas iniciativas, a virtualizar programas, y a entrar a competir con ofertas no formales, en línea y de IES y entidades extranjeras o relacionadas con las empresas.

– Y el “encierro” nos ayudará a repensarnos como responsables de la educación superior, a ir más allá de los debates sobre las formas e intereses de las políticas públicas, de las minucias de los registros y la acreditación, de las permanentes demandas por más recursos, de históricas exigencias y peleas contra el establecimiento de parte de agrupaciones de docentes y estudiantes, y posiblemente aparecerán nuevos discursos sobre la responsabilidad de la educación superior en la formación de profesionales más humanos, más comprometidos con una sociedad que demanda de la solidaridad y la unión la forma de crecer como comunidad.

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Antes de la pandemia, la universidad, como sistema social, estaba debilitada por las críticas de quienes consideran que no daba respuestas oportunas a las expectativas de la sociedad y de las nuevas generaciones, con programas no siempre pertinentes, desarticulada del sector productivo y ausente de la integración de un proyecto de país.

Esto ha justificado, en gran medida, su baja en la demanda, la aparición de más competencia con formatos diferentes y su pérdida en el protagonismo como actor social.

La emergencia del coronavirus puede ser un mensaje adicional, muy preocupante, sobre la urgencia de que ésta se replantee en sus estilos, se acerque más a la sociedad, a la formación humana y a lo que preocupa a las pequeñas comunidades. Si la universidad se constituye en un mensaje de optimismo y de esperanza para que el conocimiento aporte al verdadero desarrollo social, serán los jóvenes quienes la busquen, y no al revés.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/por-coronavirus-se-vislumbra-un-ano-critico-para-la-educacion-superior-colombiana/