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Por: Portafolio.

 

Según estudio, el 44% de los CEO están planeando mejorar la capacidad de más de la mitad de su fuerza laboral.

 

La tecnología está transformando constantemente la manera en la que interactuamos, vivimos, comunicamos y trabajamos. En ese sentido, el Foro Económico Mundial advirtió que el mundo atraviesa una revolución laboral que traerá un cambio sísmico en la forma en que las personas trabajan, generando desafíos que incluyen, urgentemente, proporcionar oportunidades de recualificación y preparación de los profesionales de las próximas décadas.

 

Bajo esa premisa, las instituciones educativas, gobiernos, jóvenes y hasta actuales trabajadores, deberán estar en constante adaptación a los cambios y moldeando los procesos de enseñanza para satisfacer la demanda de las habilidades requeridas desde el futuro inmediato. OBS Business School destacó algunas de las carreras que tendrán un papel significativo dentro de la sociedad.

 

Algunas de las que más se sobresaldrán son: enfermería, ingeniería de telecomunicaciones e informática, economía, finanzas, contabilidad periodismo, media manager, técnicos sanitarios, construcción, marketing, ingeniería ambiental, biomédica, diseño de videojuegos, psicología, derecho, ingeniería robótica, astrofísica, ingeniería geofísica, diseño Industrial, ingeniería agrónoma, ingeniería aeronáutica, biotecnología, ingeniería genética e ingeniería mecatrónica.

 

Al respecto, Casilda Güell, decana de OBS Business School de OBS, indicó: “Los aspirantes a encontrar trabajo en el futuro cercano deben ser adaptables y flexibles. En los próximos años la fuerza laboral debe acostumbrarse a controlar cambios de trabajo frecuentes y tener la capacidad de acoplarse, eso será crucial para triunfar. De igual manera, será fundamental entender el concepto de ‘life long learning’; es decir, tener la capacidad de ‘reinventarse’ y de estudiar a lo largo de la vida para estar al día con los cambios tecnológicos y estar a la altura de las nuevas realidades laborales y de cambio acelerado”.

 

En sintonía con esto, un estudio de la firma KPMG, detalla que el 44% de los CEO están planeando mejorar la capacidad de más de la mitad de su fuerza laboral y el 32% de ellos, están priorizando las inversiones en su talento humano por encima de los recursos destinados a tecnología. Esto ejemplifica la importancia que será prepararse para las necesidades laborales venideras y aprovechar las carreras que seguirán en auge. 

 

Güel, agregó que el conocimiento de los avances tecnológicos es crucial para que las personas puedan crecer en un nuevo entorno laboral, pero -sobre todo- es fundamental que desarrollen la capacidad de adaptación y flexibilidad a los distintos escenarios laborales que surgirán. 

 

EL ROL DE LA ACADEMIA 

 

“Desde la experiencia de OBS Business School hemos incorporado programas de importancia al mundo empresarial y laboral, incluyendo casos reales de empresas y contando con profesores ‘practitioner’ que están activos en las compañías de gran relevancia, por lo tanto, ellos pueden preparar y acercar a la realidad empresarial a sus alumnos. Las instituciones educativas deben estar a la altura de la evolución laboral”, aseguró Güel.

 

La educación superior también tendrá que maximizar el uso beneficioso de la tecnología como herramienta de capacitación, por ejemplo, sacar un extenso provecho del modelo pedagógico 100% online, el cual maneja un perfil de alumnos que ya tienen años de experiencia y se debe trabajar como un guía y moderador de sus estudiantes, con lo cual fortalecerá las dinámicas y experiencia de los estudiantes internacionales. La internacionalización de los estudiantes y profesores también dará una integración de la perspectiva de la globalización en la propuesta pedagógica y necesaria para generar profesionales capaces de abordar los nuevos desafíos.

 

Fuente: https://www.fodesep.gov.co/administrator/index.php?option=com_content&view=article&layout=edit

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Con la plataforma se pretende ayudar a disminuir los niveles de ansiedad y temor de los estudiantes, por medio de la personalización de la evaluación.

 

Los estudiantes Haimer Andrés Muse Quilindo y Arnol Narváez Higon bajo la supervisión del Ingeniero José Armando Ordoñez realizan acercamiento en las Instituciones Educativas de la región aplicando la Plataforma de Personalización de la Evaluación Soportada en Inteligencia Artificial.

 

La personalización se basará en mecanismos de inteligencia artificial que permitan predecir el nivel de conocimiento de cada estudiante y con base a ello se adecúe a su capacidad de aprender y retroalimentar, De esta manera se busca incrementar y mantener la confianza del estudiante.

 

El protagonista de esta ampliación es el estudiante dado que a partir de su experiencia se establecerán nuevos elementos como requerimientos, funcionalidades que se implementarán en el prototipo del sistema. Para ello se utiliza la técnica del Diseño Centrado el usuario y las fases de Design Thinking.

 

Actualmente la plataforma se ejecuta en dispositivo móviles y de escritorio.

 

Fuente: https://fup.edu.co/estudiantes-de-ingenieria-de-sistemas-realizan-proyecto-con-instituciones-educativas-de-la-region/

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Por: El Tiempo.

 

Es clave saber la  diferencia entre un diplomado, una especialización, una maestría y un doctorado.

 

Actualizar o profundizar los conocimientos y fortalecer las competencias gerenciales dejaron de ser un valor agregado para una persona en el mundo laboral.

 

Actualmente las universidades del país, según el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES), ofrecen 5.859 posgrados -sin contar técnicos o tecnólogos- de los cuales 2.964 son especializaciones universitarias, 530 especializaciones medico quirúrgicas, 2.003 maestrías y 362 doctorados. 

 

Los costos de estos programas varían entre los $10 y $43 millones, según sea el tipo de posgrado y la universidad que lo oferte; y su duración también está sujeta a la categoría del programa, si es especialización, por ejemplo, tiene un tiempo estimado de un año, las maestrías dos años y los doctorados entre cuatro y cinco años. 

 

Pero, más allá de estos indicadores que explican el diagnóstico de la educación posgradual en Colombia, respecto a tipos de programa, costos y duración, es importante tener en cuenta unos consejos prácticos antes de tomar la decisión de matricularse en un programa de este tipo.

 

Siga los consejos de los expertos

 

Daniel Cardona, decano de la Facultad de Educación de la Universidad La Gran Colombia, afirma que una de las principales dudas que surgen al momento de elegir estudiar un posgrado tiene que ver con la organización del tiempo y el dinero que se debe destinar para hacer este tipo de cursos. 

 

Con relación a los tiempos, esta formación se ofrece por lo general en las noches en días entre semana, especialmente pensando en la disponibilidad de horarios de las personas que trabajan o los sábados durante todo el día; además, sus costos varían según el tipo de programa, si es especialización puede estar entre los $10 y $25 millones, maestría de $30 a $45 millones, y doctorados, incluida la tesis, más de $100 millones. Estos valores son válidos solo en universidades privadas. 

 

Otra duda que surge es si lo que se quiere estudiar es una especialización, maestría o doctorado. “La primera, profundiza sobre un tema específico y exige menos tiempo; la segunda, amplía conocimientos en un campo profesional determinado, brindando herramientas y nuevas competencias, pero tiene mayor duración; y la tercera, forma investigadores capaces de gestionar la información y crear conocimiento científico en función de responder problemas”, explica Cardona. 

 

Según el especialista, también es recomendable antes de tomar la decisión de estudiar un posgrado contar con alguna experiencia laboral. “Esto da mayor conocimiento y certeza al elegir el tipo de programa, no solo para aplicar los conocimientos adquiridos, sino por el gusto y la pasión que genera actualizarse o profundizar en un área específica”, indica. 

 

De otra parte, Gabriel Jaime Arango, director de Formación Integral de la Universidad Eafit de Mdellín, aconseja al interesado analizar si esta formación realmente responderá en contenido y calidad a las necesidades y expectativas de desarrollo profesional que se tiene. 

 

“Es frecuente que se presenten dudas sobre las capacidades intelectuales y competencias con las que se cuenta para responder a las nuevas exigencias académicas; sobre las técnicas de estudio que se tendrán que aplicar para que el posgrado no se convierta en un dolor de cabeza; y sobre la adaptación que se tendrá que hacer para ajustarse a las condiciones de evaluación del aprendizaje impuestas por el método del programa”, asegura. 

 

Según Arango, con esta información clara y resuelta, la persona contará con las bases de confianza y de seguridad necesarias para realizar esta ruta de formación con éxito. “Tener dudas es normal, pero no deberían ser nunca un impedimento para decidir estudiar un posgrado”.

 

¿Cuándo hacer un diplomado?

 

Estos cursos cortos no hacen parte de la educación formal, es decir, la persona no tiene que ser profesional o haber estudiado una carrera técnica o tecnológica para realizar un programa de este tipo.

 

Su objetivo, es actualizar los conocimientos y aprender nuevas técnicas en torno a determinadas disciplinas.

 

Su duración puede ser de 120 hasta 280 horas. Aproximadamente se hace en tres o seis meses, dependiendo de la intensidad horaria. 

 

“Los diplomados son cursos de menor duración si los comparamos con los posgrados tradicionales, y por ende tienen menor profundidad. Los dictan las Instituciones de Educación Superior (IES) por un costo relativamente bajo”, indica Jorge David Páez, director del Instituto Forum de la Universidad de La Sabana. 

 

Precisamente su valor en el marcado puede estar entre $1'800.000 y $4 millones, dependiendo de la Universidad. 

 

“Al finalizar estos programas no se obtiene ningún grado académico, pero si son muy valorados por las empresas en los procesos de selección de personal”, agrega.

 

Fuente: https://www.eltiempo.com/mas-contenido/que-tener-en-cuenta-antes-de-estudiar-un-posgrado-464804

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Por: El Tiempo.

 

Expertos analizan la propuesta del gobernador de Antioquia para mejorar la seguridad en los centros.

 

Este lunes, y en medio de las discusiones sobre la autonomía universitaria que generó la entrada del Esmad a la Universidad de Antioquia la semana pasada, el gobernador de ese departamento, Aníbal Gaviria, hizo una llamativa propuesta: integrar las universidades públicas a la ciudad, con miras al desarrollo del concepto de ‘univerciudad’.

 

En una rueda de prensa, el funcionario aseguró que “vamos, gradualmente e inteligentemente, a derribar esas cercas y esos muros que se han convertido en un obstáculo para la integración" y agregó que no se trata de una medida inmediata, sino que deberá ser discutida y analizada con los diferentes actores de la comunidad educativa.

 

¿Pero qué tan viable es llevar a cabo este proyecto? Carlos Mario Lopera, director del Observatorio de la Universidad Colombiana, ve con buenos ojos esta posibilidad, pero considera que una preocupación fundamental que se debe tener en cuenta a la hora de quitar los muros y las rejas de las universidades es la seguridad.

 

“Claramente se debe mantener la seguridad, especialmente en recintos cerrados, auditorios, oficinas, laboratorios y afines, pero sí debe ser un espacio de libre tránsito público, como corresponde a la esencia propia de la universidad, como pasa en muchas universidades del mundo”, asegura Lopera.

 

El experto pone el ejemplo de la Universidad de Córdoba, en Argentina, “que fue la cuna de la reforma de 1918 que proclamó la autonomía y que es el paradigma de muchas de quienes defienden la no intervención del Estado y los derechos de los universitarios”.

 

De acuerdo con Lopera, “el concepto de educación superior ha cambiado, pues la rendición de cuentas es cada vez más pública y las redes sociales, las leyes y los mecanismos de participación evitan que el temor a una intervención indebida del Estado se dé”. 

 

“Además -continúa-, si la universidad es de y para la sociedad no tiene sentido que sea privatizada por los intereses académicos o que sea escenario para que reinen el microtráfico y prácticas de terrorismo de unos pocos, que intimidan a la gran mayoría. Las transferencias del Estado vienen de recursos públicos e impuestos que paga la ciudadanía, misma que tendría derecho a disfrutar de estos escenarios”.

 

Por su parte, el profesor universitario y experto en educación Ángel Pérez Martínez explica que, en Colombia, la Ley 30 de 1992 determina que la autonomía universitaria busca en esencia garantizar las libertades de enseñanza, aprendizaje, investigación y cátedra, además de asegurar que las instituciones de educación superior puedan definir sus propios estatutos, su organización académica y administrativa y designar sus autoridades. 

 

En ese sentido, “en Colombia para las instituciones de educación superior o básica no existe autonomía territorial; sin embargo, la mayoría de ellas tienen mallas o paredes que impiden integrar los centros educativos al entorno urbano, pero aclaro, en otros países no se matan o se amenazan a los líderes sociales, incluyendo a docentes y estudiantes. Luego el tema es de seguridad y por ello es muy complicado abrir dichos campus”, según dice Pérez.

 

Según el experto, lo ideal es empezar a abrir e integrar las universidades a las ciudades y sus habitantes, pues son centros públicos que funcionan con los impuestos de los ciudadanos.

 

Finalmente, Jairo Torres, presidente del Sistema Universitario Estatal (SUE), coincide con los dos en decir que la seguridad sigue siendo un tema de discusión prioritaria. Agrega que la discusión no significa una solución inmediata, sino que debe ser evaluada en el largo plazo. 

 

"Quitar los muros expone a las universidades a variables de inseguridad presentes en las ciudades del país. Los campus de muchas instituciones en Estados Unidos y Europa son abiertos, pero esos son contextos sociales que ya resolvieron problemas que nosotros aún no, como el respeto a lo público", señala Torres.

 

Y apunta: "Es una propuesta a largo plazo que requiere otras estrategias institucionales, y la violencia en las universidades requieres respuestas y soluciones inmediatas. Estamos frente a un problema que no ha sido solucionado ni moral ni judicialmente, por lo que necesitamos que haya investigaciones y sanciones a los responsables de la violencia en las universidades".

 

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/es-viable-quitar-los-muros-de-las-universidades-publicas-466436

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Por: Revista Dinero.

 

A propósito de la decisión de Estados Unidos de excluir a Colombia del listado de países en Desarrollo, estas 12 gráficas muestran los retos que siguen vigentes en el país.

 

El pasado 11 de febrero el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, excluyó a Colombia del listado de países en vías de desarrollo. El anuncio causó polémica ante las evidentes brechas existentes en aspectos como el social y el económico.

 

El concepto de subdesarrollo se resume en la falta de cierta "cantidad de riqueza, servicios o capacidades productivas". Dinero le cuenta en 12 gráficos cómo estamos en algunos temas.

 

Hay avances, pero...

 

En solo el indicador de pobreza se pasó de 49,7% en 2002 a cerca de 26% en 2019. Eso quiere decir que el país ha evolucionado satisfactoriamente en el aumento de los ingresos de buena parte de la población. El ingreso per cápita pasó de US$6.060 en 2006 a US$6.300 este año, con un inusual pico en 2012 cuando alcanzó un valor de US$10.187, lo que nos dio en su momento una percepción de mayor riqueza.

 

Sin embargo, aún no alcanzamos el ‘lote‘ de países con ingresos altos, en parte porque somos menos productivos y los avances en crecimiento económico resultan insuficientes.

 

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Educación, la clave

 

En temas como educación y salud también se aumentó drásticamente la cobertura en décadas recientes. Apesar del látigo que nos damos como país, el modelo funciona con todos los bemoles de financiamiento que persisten.

 

El número de afiliados al Sistema de Seguridad Social en los regímenes de afiliación a nivel nacional se ha incrementado a lo largo de los últimos 23 años, generando un aumento en la cobertura total del sistema, con el cubrimiento del 29,21% en el año 1995 hasta el 94,66% registrado al cierre del año 2018.

 

Asimismo, la cobertura en educación superior pasó del 23,7% en 2002 al 52% en 2018, según cifras del Dane y Ministerio de Educación.

 

En estos dos últimos asuntos, los retos están por el lado de la calidad y prueba de ello son las pruebas Pisa, en las que tenemos los resultados más bajos entre los países Ocde. 

 

Asuntos como innovación empresarial, pobreza, falta de conectividad y calidad de la educación, nos mantienen a varios escalones abajo frente a otros países considerados desarrollados.

 

El mejoramiento en coberturas de educación se ha complementado con la ampliación de colegios y universidades en algunas ciudades capitales como Bogotá, Medellín y Barranquilla.

 

Sin embargo, hay grandes limitantes en pertinencia de las profesiones y oficios. El presidente de la Academia  Colombiana de Ciencias Económicas, Beethoven Herrera, lo dijo muy claramente en un foro realizado el 19 de febrero pasado: “En el segundo país más biodiverso del mundo, se preparan más abogados que biólogos”.

 

Según las siguientes gráficas del Observatorio de Educación, se gradúan cada año unos 700 biólogos frente a más de 12 mil abogados. Observen también la baja estadística en físicos, matemáticos e historiadores.

 

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Otra de las quejas del profesor Herrera es que no se ha aprovechado la riqueza y disponibilidad natural y pesquera del país. “Un país con dos costas y muchos ríos, no es posible que no tenga una flota pesquera”, dijo hace unos días.

 

En general, el país se ha concentrado en generar riqueza a partir de un grupo reducido de productos y servicios, aún cuando dispone de enormes recursos marítimos y fluviales. 

 

La flota pesquera que realiza faena en Tumaco, por ejemplo, tiene bandera ecuatoriana, debido a que ese país tiene más desarrollada la industria en tierra para temas de procesamiento y comercialización. En el caso de Buenaventura, hay decenas de barcos pudriéndose en las costa debido al alto costo del combustible y a que el negocio de los narcóticos es mucho más rentable.

 

No sobra decir que esas dos regiones del país ocupan los últimos lugares en ingresos, educación y desarrollo.

 

En ese frente, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) que elabora las Naciones Unidas, Colombia se ubica en el puesto 9 en América Latina, lejos aún de Chile que con todo y marchas e inconformidad social ocupa el puesto 1. En la siguiente gráfica los países líderes en el mundo en IDH y en la segunda los retos de Colombia para mejorar en los indicadores sociales.

 

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Ambiente de negocios

 

La facilidad de hacer negocios es una de las claves del mundo desarrollado. En el caso colombiano se han presentado avances en algunos aspectos. Sin embargo, el Foro Económico Mundial y el Banco Mundial nos recuerdan cada año el largo camino que resta y cómo otros países de la Región parece que hacen las cosas a mejor velocidad.

 

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No muy competitivos

 

En temas como infraestructura de transporte hay avances, pero seguimos en el centro del pelotón mundial de países cuando se mide cantidad y calidad de carreteras, aeropuertos y puertos.

 

Hay dos datos relevantes que explican mejor la situación de avances insuficientes; el país pasó de una inversión en infraestructura del 1% a 3% del PIB en los últimos años, pero al tiempo, una década no ha sido suficiente para terminar obras emblemáticas como el túnel de 8,5 kilómetros en el alto de La Línea.

 

Esa falta de infraestructura le resta competitividad al país, dificultando el comercio exterior. 

 

Al mismo tiempo, se hace evidente una asimetría en las regiones de Colombia. Según el Consejo Privado de Competitividad, los resultados para 2019 muestran a Bogotá en el primer lugar del ranking con una calificación de 8,30 sobre 10, mientras que el segundo lugar lo ocupa Antioquia, que alcanza una puntuación de 6,71. Las siguientes tres posiciones les corresponden a los departamentos de Santander, Atlántico y Valle del Cauca, que reportan puntajes de 6,29, 6,14 y 6,07, respectivamente. Chocó tiene un 3,11, muy cerca de La Guajira y Arauca, mientras que Guainía, Vichada y Vaupés se ubican en los últimos lugares de la clasificación, con puntajes de 2,84; 2,78 y 2,68, respectivamente.

 

En el siguiente gráfico se evidencia la volatilidad en la inversión en infraestructura (algunas variaciones corresponden al vaivén de los interes políticos o a hechos de corrupción como Odebrecht):

 

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Otro aspecto relevante tiene que ver con el acceso al dinero y crédito. En ese sentido, Colombia tiene avances gracias a políticas como la de corresponsales bancarios que han logrado distribuir de mejor manera los servicios financieros en los territorios. El gran desafío será llegar a lugares más remotos con esta oferta. Como se puede evidenciar en el siguiente gráfico, hay una relación directa entre falta de servicios financieros y pobreza.

 

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Poco innovadores

 

Los países desarrollados también ostentan buenos indicadores en innovación. Es decir, encuentran mejores formas de hacer las cosas lo que los hace más competitivos. 

 

Aunque ha mejorado la regulación en materia de propiedad intelectual, el país sigue a años luz de los países líderes y muy lejos de pares de la Región como Chile y Uruguay.

 

En el primer gráfico los países líderes y en el segundo, la ubicación de Colombia, puesto 67.

 

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También es evidente el atraso en conectividad de internet. Las demoras en las subastas de espectro, sumado a los fallos judiciales polémicos y millonarios contra algunos operadores, han frenado las inversiones en expansión de redes e infraestructura. Somos muy lentos.

 

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Para muchos, el subdesarrollo no solo se evidencia en las cifras gruesas de economía, ingresos y producción, también en la mentalidad de las personas.

 

La cultura del atajo, la violencia de género y la violencia intrafamiliar, son aspectos por mejorar si se quiere avanzar como país. En el siguiente gráfico la Cepal recuerda la enorme distancia en participación en política entre hombres y mujeres.

 

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En la sociedad colombiana persisten otros problemas estructurales y transversales como la corrupción, la falta de instituciones fuertes y ausencia de justicia, sin hablar de la inseguridad urbana y rural. Esas falencias dificultan que los ciudadanos accedan a sus derechos fundamentales y por esa vía a un país desarrollado.

 

Fuente: https://www.dinero.com/edicion-impresa/pais/articulo/por-que-seguimos-siendo-un-pais-en-desarrollo/282087

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Por: El Tiempo.

 

Las carreras híbridas se abren camino en el mercado universitario.

 

Las carreras profesionales que reúnen dos o más campos del conocimiento están marcando una tendencia. Su principal objetivo: refrescar la oferta académica tradicional de las universidades y graduar a los profesionales del futuro.

 

Las carreras profesionales que reúnen dos o más campos del conocimiento están marcando una tendencia. Su principal objetivo: refrescar la oferta académica tradicional de las universidades y graduar a los profesionales del futuro. 

 

Según el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (Snies), en Colombia actualmente hay 49 programas académicos de este tipo, de los cuales el 80% están en el campo de las ingenierías. 

 

Por carreras, sobresalen Ingeniería Aeroespacial, que actualmente se ofrece en la Universidad de Antioquía; Ingeniería Mecatrónica, que se oferta en 28 universidades, entre ellas la Nacional, Santo Tomás, Antonio Nariño, Ean y la Ecci; e Ingeniería Biomédica, que se dicta en otras 20 instituciones, como los Andes, la Javeriana, la Manuela Beltrán y la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, entre otras. 

 

Con relación a la demanda de estos programas demanda en el mercado laboral, datos del Observatorio Laboral para la Educación (OLE) del Ministerio de Educación Nacional (MEN) confirman que en el país hay por lo menos 2.500 graduados de estas carreras, que registran un índice de enganche laboral superior al 78%. 

 

De hecho, informes del OLE revelan que la demanda de estos profesionales crece 10% cada año en el sector empresarial y se proyecta que en el 2022 representarán el 25% de las búsquedas laborales en Colombia.

 

Para Javier Bermúdez, decano de la Facultad de Educación de la Universidad de La Sabana, la revolución tecnológica, la sociedad de la interactividad y el mundo de las habilidades híbridas están demandando profesionales con competencias integrales.

 

En la práctica, según Bermúdez, “ahora se requiere que los abogados sepan más de anatomía, de genética y del lenguaje molecular, lo mismo que de matemáticas o de relaciones exteriores. En otras palabras, el cuento que estudio una carrera humanista o relacionada con las ciencias sociales porque simplemente no me gustan las matemáticas está completamente revaluado”, indicó.

 

Se está modernizando el conocimiento

 

Actualmente ‘especialidades híbridas’ como integrar el abogado al contador o el ingeniero al arquitecto está siendo más recurrente. 

 

“Lo que ahora tenemos es una nueva tendencia de carreras transversales que aluden a la polifuncionalidad que se ha insertado como parte de una estrategia que se ha establecido desde Europa y Norte América”, afirmó Daniel Cardona, decano de la Facultad de Educación de la Universidad La Gran Colombia.

 

Para Cardona, “las universidades colombianas en este tipo de oferta académica tienen una gran oportunidad para modernizar sus carreras y volver a enamorar a los jóvenes, más aún si se tiene en cuenta que cada año se registran menos matriculados a las instituciones de educación superior”, comento. 

 

Según el Snies, en 2018 (indicadores más recientes), la matrícula total en las universidades fue de 2'408.041 estudiantes: bajó 1,5 % frente a 2017.

 

Las carreras de vanguardia

 

Según Cisco Systems, las profesiones y habilidades que las sociedades y los negocios del siglo XXI demandarán son las siguientes:

 

1. Científico de Datos: en la próxima década, la información que recolectarán deberá ser interpretada por profesionales en análisis, estudio, interpretación y manipulación de cúmulos de datos.

 

2. Desarrollador de Internet de las Cosas: que hoy todo funcione por medio de Internet exigirá una nueva era de profesionales capaces de crear software que conecte sensores con dispositivos móviles.

 

3. Arquitectos y especialistas en ciber-seguridad: el acceso a internet desde cualquier dispositivo o sistema implica que el número de puntos vulnerables en una red o infraestructura de negocio crecerá de manera exponencial en la próxima década.

 

4. Profesionales de nano, bio, info y cognotecnología: serán requeridos en los campos de la nanotecnología, biotecnología, infotecnología y la cognotecnología, estudio de cómo la información se representa y transforma en el cerebro).

 

Fuente: https://www.eltiempo.com/mas-contenido/el-futuro-de-la-educacion-superior-464834

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El pasado 24 de febrero de 2020, el equipo de trabajo de FODESEP, liderado por su Gerente General, realizó jornada de planeacion estratégica con el fin de iniciar el recorrido para el fortalecimiento de la Educación Superior .

 

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Por: El Nuevo Día.

 

En la Universidad del Tolima se han realizado diez eventos de divulgación de proyectos y resultados de investigaciones relacionadas con temas y problemas de las Ciencias de la Educación en los dos últimos años.

 

Un grupo de 18 profesores de la universidad, bajo la dirección de Eduardo Augusto López Ramírez y la coordinación académica de Carlos Andrés Lopera, han sido los ejecutores de esta actividad exigible como aspecto a evaluar de las condiciones de calidad, en cuanto a investigación e innovación, en el momento de cumplir con los requisitos para la obtención y renovación de registros calificados y la acreditación de alta calidad de los programas académicos que oferta la Facultad de Ciencias de la Educación, en la fecha, a cargo de Nancy Gómez Torres.

 

Es pertinente recordar que uno de los ejes misionales de las Instituciones de Educación Superior en Colombia es la investigación, ello implica que cada una de estas instituciones debe organizar y tener en actividad grupos y semilleros de investigación, y mostrar evidencias de que los productos de la investigación han sido divulgados a través de ponencias, artículos científicos publicados en revistas que existen para el efecto, y libros publicados con resultados de investigaciones.

 

Uno de los aspectos de calidad exigidos por el Ministerio de Educación es el de la “Información Institucional sobre resultados de la investigación desarrollada” por los programas académicos, lo cual se evidencia por los “eventos académicos  o de divulgación” de los cuales nos ocupamos en este escrito.

 

La Universidad del Tolima ofrece 10 programas de Licenciatura en Educación ofrecidos en la Facultad de Educación (6) y en el Instituto de Educación a Distancia (4), dirigidas a formar docentes. Seis cuentan con acreditación de alta calidad hacia los comienzos  del año 2020. 

 

A estas Licenciaturas se les evalúan nueve aspectos relacionados con investigación y entre estos están las “Estrategias de divulgación y reconocimiento de los procesos y productos de la investigación”, actividad que se cumple a través de la realización de eventos de divulgación.

 

Sesenta y cinco investigaciones en marcha

 

El Segundo Simposio Nacional de Educación y primera jornada de educación avanzada, es uno de los 10 eventos de divulgación científica realizados en la Universidad del Tolima, en los dos últimos años. El primero del año 2020 que comienza. Contó con la participación de 325 asistentes, la mayoría de ellos docentes en ejercicio de su profesión y de ellos 27 presentaron oralmente sus proyectos o informes finales de investigación educativa, otros 62 lo hicieron a través de posters. 

 

Son evidencias de que los 113 docentes de Ibagué que realizan su maestría en Educación en desarrollo de un convenio con la Alcaldía de Ibagué, avanzan en el desarrollo de 65 investigaciones sobre diferentes temas, en torno a líneas de investigación, entre ellas la Didáctica de la Educación Física y las TIC, la Actividad Física relacionada con la Salud, la Gestión Escolar, la Historia de la Educación, Didáctica de las Ciencias, la enseñanza de la Lengua Castellana, la Didáctica de la Enseñanza del inglés, del currículo, entre otras.

 

Las 65 investigaciones educativas que están en marcha, presentadas en el simposio, se relacionan con temas diversos que surgen de problemas sentidos por los docentes en su desempeño en las instituciones educativas de Ibagué. 

 

Entre esos temas y problemas de investigación están los tendientes a la relación entre padres de familia y escuela, tales como la influencia del ambiente emocional en el rendimiento académico de los estudiantes de grado sexto, influencias de las estrategias de involucramiento parental en relación con el rendimiento escolar, acompañamiento académico de los padres de familia y su relación con el rendimiento escolar.

 

En la línea de investigación de competencias ciudadanas, avanzan las indagaciones sobre formación en valores éticos y convivencia escolar, abordaje investigativo en la resolución de conflictos escolares. 

 

En la línea de Derechos Humanos, entre otras, las investigaciones sobre el arte como terapia para intervenir sobre el bullying y la resolución de conflictos, la música como alternativa para el fortalecimiento de la convivencia escolar. 

 

En la línea de educación sexual, está el fortalecimiento de la autoestima y su vínculo con la educación sexual en los adolescentes, la corresponsabilidad de la familia en la promoción del ejercicio responsable de los derechos sexuales y reproductivos. 

 

En fin, son 65 investigaciones, en otras líneas temáticas de evaluación educativa, de inclusión, del PEI que resulta dispendioso enunciar.

 

Eventos nacionales e internacionales

 

Tres de los eventos de divulgación han tenido carácter internacional, en los que han intervenido 15 conferencistas e investigadores internacionales de nacionalidad española, brasilera, mexicana y venezolana, principalmente. Son estos: el Seminario Internacional de Cultura Física Aplicada al entrenamiento deportivo de alto rendimiento; el Congreso Internacional de Educación con énfasis en Currículo, Didácticas, Evaluación e Inclusión y el Congreso Internacional de Educación para la Paz.

 

Los tres eventos de carácter nacional son el Coloquio Nacional de Educación, el Simposio Nacional de Educación, Primer Workshop en Investigación Educativa y el Segundo Simposio Nacional de Educación realizado en la segunda semana de febrero de 2020.

 

Fuente: http://www.elnuevodia.com.co/nuevodia/especiales/educacion/445672-los-eventos-de-divulgacion-de-investigaciones-en-la-ut

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Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana

 

Han sido determinantes en la cobertura y, sobre todo, en dar oportunidad a compatriotas que, de otra forma, no hubieron podido habilitarse socialmente. Invaluable aporte de UNAD, UCC, Poli, Andina y Minuto.

No hacen parte del grupo de las mal llamadas “grandes universidades del país”, ni del autoproclamado Grupo de las 10 (Andes, Antioquia, Bolivariana, EAFIT, Externado, IUS, Javeriana, Nacional, Norte y Valle). No tienen acreditación institucional aún (en gran medida por la complejidad propia del proceso en virtud de su presencia regional), aunque tienen programas acreditados; no son cercanas al poder, a Mineducación, al Gobierno y a los rankings internacionales, pero son el mejor aliado social de cientos de comunidades regionales; sus matrículas son económicas para quienes tampoco pueden acceder a las universidades públicas (si es que en sus regiones éstas están); llegan a los connacionales estudiando los problemas básicos del día a día, y su apuesta es la admisión como un reconocimiento de los aspirantes y no como un proceso (odioso para muchos) de exclusión social.

La suma de sus estudiantes se acerca a los 400 mil(más del 15 % del total de la matrícula en educación superior). El 85 % restante lo tienen cerca de 280 IES. Sin ellas la tasa de cobertura de la que tanto se precia el Gobierno bajaría en cerca de 10 puntos porcentuales, pero, sobre todo, se perdería la oportunidad de llevar educación superior como un instrumento de reivindicación social a muchos municipios que hasta hace poco eran caldo de cultivo de la violencia. Y si existiera, y en buenas condiciones, conectividad en muchas regiones del país, estas IES estarían creciendo mucho más.

Estas IES, y casi todas,han sufrido por inconsistencias del Ministerio, de Conaces y del CNA, pero ahí van. Ojalá tuvieran más respaldo del Estado. Vale recordar que el actual Plan Nacional de Desarrollo –PND- 2018-2022 “Pacto por Colombia. Pacto por la equidad”, dice que en educación superior“se avanzará en brindar más oportunidades de acceso a una educación de calidad, con un énfasis en las poblaciones vulnerables, contribuyendo al logro de la equidad y la movilidad social”. 

Muchas otras IES, “grandes”, acreditadas, más por necesidad de mantener y subir sus cifras de matrícula, están intentando llegar a las regiones menos pobladas y más necesitadas, pero a costos altos para estas comunidades y sin la experiencia social, virtual y de asentamiento social que estas cinco ya han ganado.

Eso sí,tampoco son las únicas que tienen una importante presencia regional(otras como la Remington, la ESAP, la CUN, la Antonio Nariño….) también hacen presencia en varios departamentos, auncuando sus cifras, estrategias y logros se mueven en una dimensión diferente.

¿En dónde radica parte del éxito, medido en crecimiento, cobertura y aceptación social de estas 5 IES?En su capacidad de innovar procesos, sistemas de mercadeo, modalidades de graduación, formas de llegar al público y, en general, de arriesgarse a modificar paradigmas muy tradicionales (y estancados) que poco permiten al sistema avanzar. Respetan a Mineducación, pero han sabido “jugar” con la excesiva normatividad; han podido forzar los beneficios de la autonomía; se han adentrado en montañas, valles, zonas rojas, comunidades indígenas, ciudades pequeñas, cárceles, colombianos en el extranjero, fuerzas armadas en servicio y comunidades vulnerables, y en el caso de 4 de las 5 escogidas, han ha dado la virtualidad como una alternativa práctica para llevar educación (cada vez con mayores niveles de calidad en la modalidad) a personas y regiones que nunca podrían estudiar de forma presencial.

Para comprender la magnitud de parte esta población, baste decir que más de 1.5 millones de habitantes en Colombia son indígenas, 4 millones son afro, 120 mil en cárceles, más de 11 millones son campesinos, cerca de 2 millones de desplazados, cerca de 5 millones de connacionales en el extranjero y casi medio millón de miembros de las Fuerzas Armadas. Esta es “la otra Colombia”.

A continuación, unas cortas, incompletas (seguramente injustas) reseñas de lo que vienen haciendo estas IES por la educación superior de la “otra Colombia”, organizadas según su número actual de estudiantes:

 

Más UNAD, más País

 

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“Más UNAD, más País” se llama el actual Plan de Desarrollo de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, y refleja la apuesta institucional de la IES por extenderse al mayor número de municipios a través de más de 60 programas (desde tecnológicos hasta maestrías) 100 % virtuales, tanto en pregrado y posgrado, como en programas de primaria y secundaria. Actualmente cuenta con 4 pregrados acreditados en alta calidad.

 

Según sus lineamientos institucionales “para la UNAD, la educación a distancia, y en especial su expresión más avanzada, la educación virtual, se convierte en la real oportunidad de inclusión educativa, al garantizar altos estándares de calidad y pertinencia para el desarrollo humano sostenible y el desarrollo regional y nacional como propósito fundamental de la innovación organizacional en todas sus expresiones”.

 

Cuenta con presencia física, con edificios administrativos, aulas para tutorías y laboratorios de prácticas, con personal directivo y académico en 8 regiones que cubren todo el país, desde las que atiende directamente en más de 60 municipios con centros de atención tutorial, a distancia y virtual. Además, tiene presencia en Florida, Estados Unidos, y proyecta abrir un centro internacional en Europa. Este año, cursos de la UNAD también estarán disponibles en la plataforma mundial de moocs, MiriadaX.

 

Esta Universidad, que nació como la Unidad Universitaria del Sur de Bogotá -UNISUR-, en 1981, llegó a tener, en 2015, 75 mil estudiantes, cuando Gina Parody llegó al Ministerio de Educación. Tras varias intervenciones que se pidieron desde el Ministerio sobre la UNAD, ésta perdió cerca de 25 mil estudiantes, pero la defensa jurídica de la Institución y de su rector, Jaime Alberto Leal Afanador, lograron mostrar que la Universidad ha actuado dentro de la legalidad.

 

Hoy Leal es, tal vez, el rector de universidad pública con más experiencia y gobernabilidad en una IES, y ninguna de las acusaciones que se han hecho sobre él ha prosperado y, por el contrario, se ha consolidado el trabajo en equipo de la comunidad universitaria, que hoy ronda los 135 mil estudiantes. Además de ser la IES más grande del país, es la universidad pública que más beneficiarios de Generación E recibió en 2019 (cerca de 10 mil).

 

Su rector (tras 15 años en el cargo, con varias re-elecciones) hace recorridos nacionales con sus directivos y dirige encuentros de planeación con estudiantes, profesores, egresados, vicerrectores, decanos nacionales, directores de programa y profesionales técnicos de todo el país en Paipa (Boyacá), para revisar las metas de consolidación institucional. Realiza una especie de “consejos comunitarios de gobierno” donde responde directamente las posibles quejas y críticas de los asistentes, y escucha testimonios de vida de cómo, gracias a la Universidad, campesinos, ancianos, desplazados por la violencia, militares y excombatientes, invidentes, líderes comunitarios, operarios, importantes profesionales que viven en el exterior, profesionales de otras áreas, y hasta personajes públicos optan por la UNAD (ver testimonio de estudiantes UNAD 1, 2 y 3).

 

Además de sus costos razonables y la oferta de programas hasta hace poco no pensados para la virtualidad (regencia de farmacia, ciencia política, gestión deportiva y música, entre otros), la UNAD tiene un modelo de matrícula permanente durante todo el año, y como una acción de compromiso social e interacción con la comunidad, viene impulsando el Observatorio Intersistémico Regional (OIR) como un escenario de encuentro con todos los actores sociales de cada comunidad para identificar oportunidades de mejora. Así mismo, impulsa proyectos con departamentos a través de Campo UNAD, o el uso de la tecnología para llegar a las comunidades ajenas a los desarrollos de la ciudad (como por ejemplo consultorio jurídico virtual). Pese a ser la universidad pública más grande, en número de estudiantes, es la que, proporcionalmente, menos recursos recibe del Estado, por lo que debe gestionar cerca del 80 % de su funcionamiento con recursos auto-gestionados.

 

La experiencia de la UNAD en la modalidad le ha llevado a que ésta presida la Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior con Programas a Distancia y Virtual ACESAD, y la Asociación Iberoamericana de Educación a Distancia AIESAD.

 

POLI-modal y POLI-funcional

 

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A comienzos de los años dos mil, la institución universitaria Politécnico Grancolombiano, hoy conocida familiarmente como El Poli, atendía estudiantes en Bogotá, y sus egresados tenían buen desempeño y reconocimiento especialmente en programas como administración bancaria, sistemas y programas afines al mercadeo.

 

40 años después de su fundación como institución tecnológica por el banquero Jaime Michelsen Uribe y su esposa, en 1980, El Poli registra 105 programas (de técnicos profesionales hasta maestrías) con 7 pregrados acreditados en alta calidad, estudiantes de todo el país y presencia institucional para acompañar directamente en su estudio, especialmente a comunidades que han sido excluidas tradicionalmente del sistema educativo formal, bien por su pobreza, por su discapacidad o por el rechazo social.

 

Su actual rector es Leonardo Gil Quiñonez.

 

Fue luego de su alianza con la Red Ilumno (que potenció procesos administrativos y, sobre todo, labores de mercadeo) como El Poli se “disparó” en número de estudiantes y programas presenciales y virtuales en muy diversas áreas del conocimiento. Actualmente supera los 53 mil estudiantes (cerca de 10 mil presenciales y 43 en modalidad virtual), con 112 Centros de Servicio Universitario, o CSU, a lo largo de todo el país. Estos centros son lugares físicos en donde se adaptan personal de apoyo y computadores para que los estudiantes de modalidad virtual, que no tienen equipos de cómputo o conectividad puedan ir a estudiar.

 

A través de la virtualidad El Poli ha podido desarrollar su vocación de IES incluyente, facilitando los mecanismos de acceso a la educación superior de víctimas del conflicto, grupos étnicos, población en tránsito a la vida civil, personas con discapacidad, habitantes de frontera y población lgbti, entre otros. Alrededor de 4 mil de sus estudiantes pertenecen a estas comunidades.

 

El sistema universitario poco ha conocido, especialmente en Bogotá, las acciones que El Poli realiza a favor de la inclusión, que se ha convertido en una de sus banderas. En Bogotá El Poli se identifica como una de las IES ubicada arriba de la Avenida Circunvalar, aunque por esta época está estrenando un gran edificio en la zona de Chapinero, sostenible y amigable con el medio ambiente, de 7 pisos y 14,700 m2, para mejorar la atención de varios programas y posgrados.

 

Es destacable su intervención en zonas lejanas de la capital, como la Sierra Nevada de Santa Marta, concretamente con el resguardo indígena Kankawarwa (en donde El Poli es una de las pocas instituciones no indígenas que pueden ingresar con confianza y sin pasar las exigencias que se hacen a cualquiera, dadas las reservas y protección que existe para la comunidad Arhuaca), y en donde la IES donó un aula con computadores y conectividad para que los indígenas, patrocinados algunos por la empresa privada, como Nutresa, puedan titularse. 

 

En el Cauca, el POLI acompaña “Parchetic”, que es una iniciativa de la Gobernación para acercar a más de 56 mil niños de las instituciones educativas a la tecnología.

 

El Poli también apadrina una ludoteca en Quibdó para que dos mil niños se acerquen al estudio y se erradique el trabajo infantil. En Medellín, por su parte, se tiene una gran sede física y se apoya con la Alcaldía en la formación de la cultura metro.

 

Los convenios de articulación con el SENA, las Fuerzas Armadas y los programas de articulación con la media son otros que han aportado un importante número de alumnos a la IES.

 

Ese concepto de inclusión también se relaciona con el esfuerzo por combatir la deserción, a través de un flexible sistema de crédito y de apoyo a los estudiantes, así como de becas (más de mil estudiantes han sido becados desde 2.013), y la implementación de diversos consultorios virtuales, como el psicológico, y un extenso programa de voluntariado.

 

Todas estas acciones han llevado importantes inversiones económicas (no obligadas en la mayoría de IES) para satisfacer el deseo de impactar en la comunidad.

 

Educación de calidad al alcance de todos

 

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Así presenta su oferta la Corporación Universitaria Minuto de Dios, una obra de la Organización Minuto de Dios (OMD), de la comunidad religiosa Eudista, liderada en la década del 90 por el padre Rafael García Herreros, quien impulsó este proyecto con 240 estudiantes.

 

A 2.020 la OMD la preside el padre Diego Jaramillo Cuartas, el rector nacional de UNIMINUTO es el padre Harold Castilla Devoz, y sus estudiantes rondan los 120 mil.

 

Bogotá es la sede principal, con 5 rectores de sede, incluido uno de modalidad virtual y distancia, y 8 vicerrectorías regionales. En todo el país tiene más de 130 centros tutoriales de atención… hasta en Puerto Nariño, Amazonas; o en Guaitarilla, Nariño.

 

Uno de sus principios es la inclusión y la equidad educativa. “Creemos en el derecho de todas las personas a la educación. Y hacemos una opción preferencial por quienes no tienen acceso a ella”, señala su PEI.  De allí que la misión hable de “ofrecer educación superior de alta calidad y pertinente, con opción preferencial para quienes no tienen oportunidades de acceder a ella”.

 

Sus estudiantes están en programas presenciales (aprox. 30%), distancia tradicional (aprox. 69%) y distancia virtual (aprox. 1 %). Son 151 programas de educación superior, de técnico profesional a maestría, y 17 pregrados tienen acreditación.

 

Gran parte de su matrícula se apoya en programas de articulación con el Sena y con la educación media, gobernaciones y alcaldías, y formación para el trabajo y el desarrollo humano. Cerca del 96 % de la matrícula está en pregrado.

 

Otro “gancho” importante es la apuesta por la empleabilidad de sus egresados. Tiene habilitadas 400 empresas inclusivas que hoy hacen parte de su bolsa empleo Centro Progresa, que por varios años ha sido reconocida como la mejor prestadora de servicios de empleo entre 118 bolsas de empleo universitarias del país.

 

Por cifras, Uniminuto es la “reina” de la educación a distancia tradicional, que aparentemente estaría llamada a desaparecer por la virtualidad, pero su labor formativa adquiere un carácter social (acompañado de su espíritu de apostolado religioso) al llegar a municipios en donde accede más fácil un tutor tras varias horas y medios de transporte (hasta burro y chalupa), que el mismo internet. El 42 % de sus estudiantes supera los 27 años de edad y el 75% de la matrícula está concentrada en estratos 1 y 2.

 

En medio de restricciones como estas, más las limitaciones económicas de los estudiantes, Uniminuto ha logrado extender su oferta (incluso, demostrando a Conaces la dificultad que conlleva tener físicamente profesores con doctorado en muchas de estas regiones marginadas del país), gracias a su habilidad para gestionar convenios y alianzas (y en eso le daría clase a muchas IES de carácter empresarial en el país). Recientemente muestra cifras por donaciones por más de 2.600 millones de pesos. Ha impulsado la campaña “Héroe de Corazón”, con la que obtiene donaciones de los propios estudiantes, en su recibo de matrícula, para becar otros.

 

Oferta programas en convenio con las IES: U. Tecnológica de Bolívar, U. Tecnológica de Pereira, U. de Ibagué y U. del Tolima, y tiene programas en convenio con aliadas como la Fundación Universitaria de Popayán (FUP) y la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium (Unicatólica), también tiene alianzas con el Tecnológico de Monterrey de México y con Nova University, de la Florida.

 

Uniminuto ha sido una de las pocas que logró sobrevivir a las difíciles condiciones con las que iniciaron, a comienzos de los dos mil, los Centros Regionales de Educación Superior CERES (alianzas con gobiernos locales y empresas en regiones marginadas), y que fueron siendo desmontados por falta de apoyo. Uniminuto ha seguido con varios de estos para no dejar abandonada a esta población.

 

La dimensión social y académica de Uniminuto ha pasado fronteras y la comunidad Eudista se halla asesorando en Costa de marfil y Benín, en el África subsahariana, la operación de la Institución Tecnológica Eudista Africana.

 

La IES con mejores condiciones de operación en más sedes

 

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En Apartadó, Barrancabermeja, Ibagué, Santa Marta, Pasto, Villavicencio, Arauca y Quibdó y otras 8 ciudades más del país, la Universidad Cooperativa de Colombia – UCC hace presencia con campus propios, edificios y amplias instalaciones para la actividad académica, con una estructura organizacional de direcciones, subdirecciones y responsables de todas las funciones de apoyo universitario.

 

Con cerca de 43 mil estudiantes y 160 mil egresados en programas, todos presenciales (ninguno virtual ni a distancia tradicional), la Universidad Cooperativa de Colombia UCC es hoy la universidad colombiana, ya tradicional, con más presencia en ciudades grandes, medianas y pequeñas (reporta tener impacto en 573 municipios del país), y con una importante acogida entre estudiantes de sectores medios y bajos. El 89% de los estudiantes pertenecen a los estratos 1 a 3.

 

Actualmente oferta 104 pregrados y 57 posgrados, de los cuales 20 de ellos son maestrías y hay 16 pregrados acreditados en alta calidad, y cuenta, por ejemplo, con instalaciones de primer nivel para programas de salud como medicina, enfermería, odontología y medicina veterinaria.

 

La decisión del anterior Plan Nacional de Desarrollo de permitir el crédito Icetex sólo para programas e IES acreditadas, afectó considerablemente la matrícula de miles de jóvenes en ciudades donde no había otra opción de estudio, y eso confirmó la importancia de alternativas de crédito solidario como el de la Cooperativa Multiactiva Universitaria, COMUNA, que en la actualidad le presta el valor del semestre a 9.524 estudiantes. Afortunadamente, la norma del Plan fue derogada por el actual.

 

La Universidad fue fundada en 1958 por un grupo de cooperativistas, liderados por l​​​os hermanos Henry y Rymel Serrano Uribe junto con Carlos Uribe Garzón. Su actual presidente es César Augusto Pérez González, y desde hace cinco años tiene como rectora a la exdirectora de Calidad del Ministerio de Educación, Maritza Rondón Rangel, quien ha liderado la adopción de un modelo educativo centrado en la formación por competencias, lo cual le ha significado a la institución una millonaria inversión en recursos educativos, laboratorios y nuevos escenarios, como un moderno edificio en su sede principal, en Medellín, y la proyección de importantes obras en la sede de Bogotá, entre otras. Sus inversiones y finanzas han sido públicamente detalladas en la propia web de la Universidad, en un ejercicio que muy pocas IES realizan en el país.

 

Solamente en 2019 la UCC obtuvo el premio ANDESCO con programas como el de acceso al sistema judicial para la comunidad de estratos 1,2,3 a través de 17 consultorios jurídicos, que es la red más grande certificada por el Icontec en Colombia (por ejemplo, más de 2 mil personas desplazadas por la violencia han sido atendidas en los consultorios jurídicos de Quibdó, Arauca y Apartadó, en alianza con Acnur – Opción Legal). También ganó en el Pacto Global Red Colombia con el programa de Agua potable para todos en Ibagué. Así mismo, por su compromiso con la promoción de la igualdad de trato y las oportunidades entre hombres y mujeres en un ambiente libre de violencia, se ha convertido en la primera y única institución de educación superior del país certificada con el sello Equipares, del Ministerio del Trabajo, que muestra resultados de equidad de género entre sus cerca de seis mil colaboradores.

 

La rectora Rondón Rangel fue elegida para integrar el Consejo Asesor Presidencial de Empresarias Colombianas de la Vicepresidencia de la República para fortalecer el empoderamiento económico de la mujer, hace parte permanente del Consejo Nacional de Educación Superior CESU (según la Ley 30 de 1992) y fue elegida vicepresidenta por Colombia ante la OUI. Actualmente la Universidad avanza en su proceso de búsqueda de la acreditación institucional multicampus de alta calidad.

 

#Soy Feliz, soy Areandina

 

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Si hubiera un calificativo para describir y diferenciar a la Fundación Universitaria del Área Andina -FUAA– con respecto a las demás IES del sector, es “felicidad”.

 

Por lo menos esa es la apuesta institucional con la que pretende caracterizar el proyecto formativo de esta institución universitaria privada, nacida en 1983 como institución tecnológica (fundada por Pablo Oliveros Marmolejo y Gustavo Eastman Vélez), y que en la última década ha tenido un crecimiento geométrico en su matrícula.

 

FUAA se apalancó en el modelo de promoción, mercadeo y seguimiento de los estudiantes de la Red Ilumno, y en poco tiempo pasó de algunos miles que tenía cuando ingresó a dicha Red, a acercarse a los 35 mil matriculados (y más de 85 mil egresados), en 98 programas presenciales, de distancia tradicional y virtuales, que van desde técnicos profesionales hasta maestría. 9 de estos, acreditados. Ya radicó el informe de condiciones para la búsqueda de la acreditación institucional multicampus.

 

Ese modelo de gestión lo lidera su rector nacional, José Leonardo Valencia, quien cuenta con dos seccionales (Pereira y Valledupar) y decenas de centros de servicio universitario con los que cubre estudiantes en cerca de 600 municipios del país, y quien llevó al desarrollo de una estrategia de mercadeo y convicción institucional agresiva, moderna, alineada con las necesidades y expectativas de los jóvenes y dispuesta al cambio.

 

La creación de una Vicerrectoría Nacional de Experiencia, otra de Crecimiento y Desarrollo, la apuesta por programas diferentes y muy cercanos al lenguaje de los jóvenes (entrenamiento deportivo, comunicación digital…) más los tradicionales y muy demandados (derecho psicología, ingeniería, medicina…), espacios y programas de bienestar innovadores, el impulso de moocs, diseños gráficos llamativos, apps, emprendimientos estudiantiles, softwares diversos, una fuerte promoción del desarrollo personal y profesional de la mujer, y grandes incentivos para la capacitación del personal y la movilidad internacional de estudiantes y profesores, entre otras muchas acciones, marcan el estilo de una institución que apunta a ser moderna y “feliz”, a tal punto que en 2019 fue reconocida por la firma de medición organizacional Great Place to Work como una de las 20 mejores empresas colombianas para trabajar (Conozca la “fórmula” Andina).

 

Son más de 62 mil metros que tiene en todo el país, que siguen creciendo con nuevas bibliotecas, espacios deportivos y auditorios, para nuevos programas que se están proyectando. Adicionalmente, la institución está exportando su exitoso modelo de gestión de estudiantes (que no sólo incluye altas tasas de admisión sino también de retención. La permanencia rodea el 90%, siendo una de las más altas en el país teniendo en cuenta que hay programas virtuales), y las universidades de del Istmo, en Panamá y San Marcos, en Costa Rica, se sumarán a la estrategia Andina.

 

La apuesta por ser una de las más grandes IES de inclusión en el país, no sólo va por trabajar un currículo que permita la aceptación y convivencia de todos los pensamientos, formas de vida, gustos, ideologías y sexos, entre otros, sino también por un gran compromiso social, que llega inclusive, a apoyar el estudio de comunidades tradicionalmente olvidadas por el sistema educativo superior.

 

Es así como, a manera de ejemplo, en la vía a Urabá y a unas horas de Medellín, en Frontino (Antioquia), Areandina impulsa el estudio, a nivel de posgrado, de indígenas de la región, quienes para llegar hasta allí caminan hasta dos días y cruzan montañas y ríos, para contar con el acompañamiento de tutores que viajan desde Bogotá cada dos semanas para reforzarles su estudio virtual. Por algo Andina fue reconocida por QS como la primera IES latinoamericana en obtener, en 2019, la máxima calificación en enseñanza virtual.

 

Andina está sorprendiendo a muchos directivos universitarios por la forma como innova y le apuesta a la creatividad. A algunos no gusta esa apertura, pero lo cierto es que esta IES está dando respuesta a gran parte de ese país al que no le gusta o no ha hallado soluciones a sus necesidades de formación en la “educación superior tradicional”.

 

Fuente: https://www.universidad.edu.co/las-5-ies-que-mas-educan-a-la-otra-colombia/

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El pasado 14 de febrero de 2020, la Fundación Universitaria para el Desarrollo Humano UNINPAHU pensando en las necesidades de formación y capacitación de los futuros profesionales del país en seguridad y salud en el trabajo, presentó el Centro de Entrenamiento en Alturas – CEA, con aprobación otorgada por el Ministerio del Trabajo.

 

En el CEA se podrá aplicar las técnicas de descenso y ascenso, desplazamiento, posicionamiento, suspensión, restricción, al igual que la configuración de los sistemas de protección contra caídas de altura. Este centro dispone de un escenario de gran impacto al hacer realidad la oportunidad de aprender en él, y así mismo lograr la certificación en cada uno de sus seis niveles: administrativo para jefes de área, básico operativo, avanzado, reentrenamiento, coordinador y entrenador para el Trabajo Seguro en Alturas TSA.

 

UNINPAHU continúa consolidándose como la Institución líder en la formación no solo de profesionales y especialistas, con más de 25.000 egresados, 3.000 de ellos en Seguridad y Salud en el Trabajo, colaborando con su labor académica en el desarrollo de las habilidades laborales de su comunidad y de todas las personas que deseen ser partícipes del mismo, ante la capacitación continua en diferentes sectores; esta oportunidad abre grandes posibilidades a importantes sectores como lo son: la construcción, hidrocarburos, telecomunicaciones y eléctrico.

 

Fuente: https://www.uninpahu.edu.co/2020/02/uninpahu-primera-institucion-de-educacion-superior-con-certificacion-en-trabajo-seguro-en-alturas-en-bogota/

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Por: El Tiempo.

 

Evaluar la experiencia de la institución en programas virtuales, uno de los puntos a tener en cuenta.

 

Optar por estudiar un programa de posgradual bajo la modalidad virtual conlleva ventajas como poder combinar de una manera óptima la vida personal, profesional y educativa, más en un entorno altamente competitivo como el actual; sin embargo, vale la pena revisar algunos aspectos que permitan que dicho objetivo se lleve a cabo con éxito.

 

De acuerdo con Angélica Rocío Gómez, directora de Virtualidad de la Universidad Ecci, antes de elegir un programa académico de posgrado virtual, el aspirante debería determinar cuáles son los aprendizajes que desea obtener una vez haya finalizado su estudio posgradual, es decir, revisar previamente de manera analítica si entre los planes de estudio están las asignaturas que garanticen sus competencias esperadas.

 

De otro lado, revisar la experiencia de la institución de educación superior, su trayectoria en la oferta de programas virtuales en niveles de pregrado y posgrado, ya que esto es garantía de realización de procesos de adaptación a la modalidad virtual y de adopción de buenas prácticas pedagógicas y didácticas en ambientes virtuales de aprendizaje.

 

Asimismo, añade la experta, examinar la experiencia en el ejercicio de la docencia y en organizaciones de los docentes que permita proyectar el alcance e impacto de su acompañamiento en la construcción del conocimiento, información que se puede encontrar en las páginas web de las instituciones de educación superior.

También, recalca Gómez, hacer un presupuesto de los gastos de matrícula, ya que esto puede determinar la oportunidad de éxito de culminar los estudios en el tiempo y plazo estimado. Por último, recomienda determinar cuáles son el impacto y beneficio que se van a obtener al terminar los estudios, ya sea en contexto laboral, personal y profesional; esto permitirá tener la motivación activa y el interés por adaptarse a los procesos de aprendizaje.

 

La tecnología

 

Desde lo técnico y tecnológico, indica Diego Cardona, docente de la Facultad de Administración, Finanzas y Ciencias Económicas de la Universidad EAN, lo mínimo requerido para el equipo de cómputo corresponde a los estándares que actualmente se ofertan, con procesadores de velocidades superiores a 1 GHz, memoria caché de 4 Gb y memoria RAM de 8 Gb, velocidad de conexión mínima de 256 kbps; sin embargo, son recomendables velocidades superiores a 512 kbps.

 

Y agrega que “con el desarrollo tecnológico, las plataformas virtuales de aprendizaje o sistemas de gestión del aprendizaje han evolucionado para ser auto-contenidas, de tal manera que un aspirante a un programa en modalidad virtual requiere únicamente el acceso a la licencia de uso. En el caso de la Universidad EAN es 'blackboard', cuyo licenciamiento está incorporado en el costo de la matrícula, aunque hay otras plataformas de acceso libre”.

 

Además, “es recomendable tener el licenciamiento de herramientas ofimáticas, como MS Office, que es de uso regular; y si lo considera conveniente, mas no es obligatorio, podría tener herramientas adicionales para la presentación de información, ya sea video, imagen o sonido, además de acceso a redes sociales”, afirma Cardona.

 

Sin embargo, aclara que, para incrementar la probabilidad de finalizar exitosamente el proceso académico, es recomendable que el aspirante adquiera previamente una aptitud proclive al uso de la tecnología, mediante el manejo de redes sociales, comunidades de aprendizaje, plataformas de gestión del aprendizaje, herramientas para búsqueda y presentación de información, entre otras.

 

Otras competencias y habilidades

 

“Siempre se debe evaluar el nivel de motivación que se tiene para realizar estudios en modalidad virtual, ya que así el proceso de adaptación es más sencillo entre el tutor y el estudiante. A partir de allí se demostrarán habilidades en manejo del tiempo, planeación y ejecución de un plan de trabajo, argumentación, análisis de la información, veracidad en la búsqueda de la información y recursividad”, destaca Gómez.

 

Como destrezas personales, recalca, “se pueden evidenciar disciplina, organización, autorregulación, consistencia y persistencia; sin embargo, no se considera que no demostrarlas sea un motivo para no llevar a cabo estudios en programas virtuales, ya que el principal pilar es la motivación por aprender”.

 

Por su parte, Cardona, de la EAN, considera relevante un alto compromiso con el proceso de formación autónoma, responsable de su propio aprendizaje y que se fundamenta en la capacidad para desarrollar actividades sobre la base de trabajo colaborativo, que implica valores como el respeto, la tolerancia, la paciencia y la generosidad.

 

Durante el proceso

 

En opinión de María del Socorro Guzmán, directora académica Virtual del Politécnico Grancolombiano, es muy importante que el aspirante sea profesional titulado, ya que este es un requisito en el proceso de admisión. Ya dentro del plan de estudio encuentra diversas tipologías de módulos que permiten realizar el proceso de formación y apropiación de conocimiento a través de casos, proyectos, foros, entregables y evaluaciones en línea.

 

Por otra parte, añade, es esencial que los estudiantes hagan del proceso de aprendizaje una experiencia significativa, que se apasionen con el conocimiento, que aprovechen los encuentros sincrónicos con los tutores y los materiales y recursos como biblioteca, caja de herramientas, medios de comunicación que les ofrece la institución.

 

De la misma manera, que conformen grupos y redes de aprendizaje y de práctica, pues “esta interacción les hace desarrollar habilidades comunicativas escritas y verbales, manejo de emociones, liderazgo, gestión, innovación, trabajo en grupo, entre otras, que serán aportes importantes en el crecimiento personal y profesional”, puntualiza Guzmán.

 

Gómez, de la Universidad Ecci, aconseja, asimismo, realizar cursos cortos en modalidad virtual gratuitos disponibles en diferentes plataformas de 'e-learning', ya que esto permitirá medir el nivel de desarrollo de las competencias digitales; afianzar habilidades de lectoescritura, ya que por el mismo contexto virtual se requiere que el estudiante demuestre un alto nivel de capacidad lectora en casos como veracidad de la información y análisis crítico e investigativo de los énfasis disciplinares.

 

Fuente: https://www.eltiempo.com/mas-contenido/claves-para-realizar-una-especializacion-virtual-464818

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Por: El Tiempo.

 

La prueba será online, durará dos horas y su precio oscila entre 240.000 y los 280.000 pesos.

 

El 20 de febrero se realizará el lanzamiento del Oxford Test of English (OTE)  un examen de certificación de inglés diseñado por la Universidad de Oxford, que será totalmente online, con una duración de solo dos horas y con un precio que oscila entre 240.000 y los 280.000 pesos.  

 

Simon Ferdinand, Jefe de Desarrollo de Mercado de English Language Teaching de Oxford University Press, afirma que "tras realizar un estudio de mercado de los diferentes exámenes de certificación que ya existen, IELTS Y TOEF como los más reconocidos, se encontró que los alumnos encontraban muy altos los precios de los exámenes y que la caducidad de los mismos eran de un periodo muy corto de tiempo, por lo general solo de dos años".

 

Teniendo en cuenta esos parámetros de inconformidad sobre el precio y el tiempo de caducidad de las pruebas, "se llegó a la conclusión de que se debía volver al mercado con un examen que tuviera algo que la oferta existente no tuviera", cuenta Simón.

 

Por esta razón, el precio del examen varia entre los 240.000 y los 280.000 pesos y no caduca, aunque puede necesitar de una actualización, ademas está regido por el Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas (MCER) que desde el 2001 es utilizado para unificar el estándar de enseñanza en Europa.

 

Una de las innovaciones más importantes del examen es el uso de la tecnología de adaptación, "los contenidos del examen son seleccionados por el sistema de acuerdo con el nivel del alumno, entonces si el alumno va acertando encontrara que las preguntas se pondrán más difíciles hasta que el sistema detecte que el alumno comienza a fallar allí el examen se adaptará a su nivel" de esta manera, se puede certificar el idioma con menos preguntas y en menos tiempo, afirma Simón. 

 

Ademas, en caso de que la persona que tome el examen haya obtenido una calificación baja en una de las 4 habilidades evaluadas, podrá volver a realizar el examen pero solo pagando la evaluación de la habilidad en la que busque mejorar los resultados, no tendrá que pagar el precio completo del examen. 

 

En marzo del 2017 fue lanzada la evaluación por primera vez en España como un experimento piloto y dos años después se traslado a otros países, uno de ellos Colombia. Más de 30 universidades en Estados Unidos e Inglaterra reconocen este examen de certificación.

 

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/la-universidad-de-oxford-lanza-su-propio-examen-ingles-463964