esen

deserc.png

Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

En el mejor escenario posible, IES podrán terminar el primer semestre académico de 2020, y comenzar el segundo con una proyectada alta deserción. El sistema pide, desarticuladamente, ayuda al Gobierno.

Un escenario que se niegan a contemplar los rectores, puesto que las finanzas de las IES -especialmente las privadas- se verían gravemente afectadas, sería que no se pudiera terminar el primer semestre o que aún pudiéndolo hacer, no fuera viable trabajar en normalidad un segundo semestre académico.

Lo cierto es que cada día aumentan dos temores que ayudan a aumentar estos miedos de los directivos:

Por un lado, son más las voces de estudiantes -especialmente de los de las IES públicas- que dicen no contar con los equipos de cómputo; o si los tienen no soportan algunos softwares o conexiones para estudiar; o no tienen o es muy pobre la conectividad para poder trabajar virtualmente sus actividades con los docentes. Pese al esfuerzo de algunas IES de mantenerles subsidios e incluso hasta pagarles la conexión a internet, se mantiene el temor de que un buen número decida desertar, cancelar semestre, pedir devoluciones de dinero, o terminar materias con pobres desempeños académicos que obliguen a las IES a repetir actividades y cursos.

Esto incluye a los estudiantes de formación para el trabajo, para quienes ya están buscando respaldo en redes sociales para que sean beneficiarios del programa de Jóvenes en Acción.

Por otro lado, es una realidad que en la masificación de la educación superior (una cobertura que rodea el 53 %, sin contar los de formación para el trabajo) se cuentan miles de jóvenes que trabajan y estudian al tiempo para poder financiar sus carreras, y la para obligada por la cuarentena proyecta un muy duro golpe para las finanzas públicas (subsidios para estudiantes) y familiares (proyección de recursos para pagar la matrícula en 2020-2).

Lo claro es que mitad de año será totalmente atípico en el sector, incluso asumiendo que la normalidad (que no está asegurada) regrese a todas las actividades. Algunas IES (como Libre y Tadeo, entre otras) adelantaron sus vacaciones, otras (se estima en 60) han tenido dificultades para operacionalizar la virtualidad siendo de metodología presencial, y la mayoría esperará ver cómo termina los componentes prácticos de las asignaturas. Mientras tanto, aún no hay pruebas de Estado, las IES y programas virtuales exitosos podrán capturar una importante matrícula afectando a las IES presenciales tradicionales, y el Ministerio no parece terminar de despertar sobre la urgencia que tiene de actuar a favor del sistema.

Su proyecto de Plan Padrino sigue en el papel, no ha sabido gestionar recursos ni protagonismo y conflicto de intereses entre las IES, y pasan los días y los afectados siguen creciendo.

Todo el sector pide ayuda

De forma aislada, cada grupo de interés de la educación superior está pidiendo al Gobierno Nacional su consideración en las normas que está expidiendo para flexibilidar condiciones económicas y otorgar subsisdios.

El Gobierno está analizando la situación, pero  aún no se pronuncia. Para muchos la situación del sistema de educación superior aún no es alarmante, pues las IES se están sosteniendo de los ingresos de matrícula del semestre que avanza, y otros consideran que algunos rectores podrían estar “pescando en río revuelto” pues lo que piden podría ser exagerado al cuantificarse económicamente.

Primero fueron las universidades privadas, a través de ASCUN, y a la que se sumaron el Grupo G8 (de Medellín), y las redes Suma (Manizales), Unired (Santander) y las Universidades Católicas de Colombia RUCC.

Luego fue la Red TTU, que ya suma dos comunidados de peticiones de ayuda.

La formación para el trabajo también envió dos comunicaciones al presidente Duque, para pedir ayudas a sus estudiantes.

Antier fue ACIET, y ayer fue el SUE, que inicialmente mandó un mensaje de confianza y ayer ya se inclinó, como las demás, y pide “recursos adicionales para que se puedan destinar a solventar el pago de matrícula de los estudiantes mientras dura la crisis sanitaria o que se contemple un auxilio para tal fin”.

El problema es que cada una actúa por su cuenta y no hay institución, persona, Ministerio o rector capaz de unirlas a todas para poder integrar, como sistema, un clamor nacional.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/coronavirus-crece-temor-entre-rectores-por-desercion-y-crisis-economica-en-2020-2/