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Por: El Observatorio de la Universitaria de la Universidad Colombiana.

Opinión pública, fuerzas del mercado y pandemia están obligando a las universidades a volverse resilientes y a adaptarse a la tecnología.

Así lo señala Michael M. Crow (foto), presidente de Arizona State University (ASU), nombrada como la universidad más innovadora de Estados Unidos por U.S. News & World Report, quien, a propósito de la pandemia, advierte que la acción de las universidades no es la de tratar de pasar el “chaparrón” que significa esta crisis, para -supuestamente- volver a la normalidad, sino la de prepararse para continuar con su misión educativa, incluso con pandemia u otras disrupciones que se presenten.

Por ello, señala Crow, en una opinión en el Diario El Universal, de México “las universidades alrededor del mundo deben mejorar y acelerar sus esfuerzos relacionados con la innovación”.

Este directivo, defensor de su modelo de Universidad, advierte que “necesitamos un nuevo modelo de educación superior – no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo – centrado en instituciones que se han aprovechado de la tecnología para extender su alcance y su dedicación a la transformación social, la prosperidad económica y al éxito comunitario”.

Para ello, señala, “las universidades deben de comprometerse con ciertas prioridades. La primera es el ser radicalmente accesible. Por mucho tiempo, la educación superior ha catalogado erróneamente al acceso y la excelencia como conceptos antagónicos, midiendo al éxito de una institución por el número de estudiantes que excluye, en lugar de aquellos que incluye y cómo logran su éxito.

Las universidades deben de reflejar la población de las comunidades a las que sirven y el sector privado debería de trabajar con las universidades para promover los logros educacionales que anticipan el éxito económico de cualquier comunidad. Si los negocios quieren expandir su clientela, y si los gobiernos quieren expandir su base tributaria y competitividad regional, la solución es simple: deben de colaborar con instituciones de educación superior para asegurar que más personas de más contextos se logren graduar de la universidad.

Debido a que la educación es fundamental para participar en las democracias y economías modernas, el acceso radical no puede terminar cuando los estudiantes reciben sus títulos. A medida que la automatización continúa provocando una desestabilización de nuestra fuerza laboral global, necesitamos trabajar en todos los sectores para crear infraestructura de aprendizaje universal y de por vida, que permita a los estudiantes de todo tipo, de diferentes orígenes socioeconómicos y educativos, desarrollar habilidades y adaptarse a los entornos cambiantes.

El acceso radical es una pre-condición para que las universidades asuman la responsabilidad del bienestar social, económico, y cultural de sus comunidades, un compromiso que también las obliga a priorizar la investigación y los descubrimientos de valor público”.

Así son las “nuevas” universidades

Crow y su Universidad han descrito la evolución de las universidades en Estados Unidos como un proceso que ha vivido cuatro grandes Olas, y que actualmente enfrenta la Quinta Ola.

Sus protagonistas han sido los siguientes:

Primera Ola: Universidades Privadas tradicionales religiosas, como Harvard (1636), Yale (1701), Pennsylvania (1740), Princeton (746), Columbia (1754), y Bowdoin (1794), dirigidas especialmente a la élite, pequeñas y clasistas.

Segunda Ola: Universidades no religiosas, como Georgia (1785), North Carolina (1789), South Carolina (1801), Michigan (1817), y Virginia (1825), que fueron evolucionando hacia los community colleges, también con eco en algunas élites tradicionales aunque con apertura a otros grupos.

Tercera Ola: Las universidades de Wisconsin (1848), Minnesota (1851), Pennsylvania State (1855), Iowa State (1858), MIT (1860) Cornell (1865), Illinois (1867) y California (1868), caracterizadas por permitir un acceso igualitario, enfoque regional y apuesta por la ciencia práctica y la investigación.

Cuarta Ola: Identificada como un nuevo híbrido emergente del siglo XX, que mezcló conceptos de las universidades británicas y alemanas combinados, entre las que se destacan Johns Hopkins (1876), Stanford (1885) y Chicago (1890). Son más caracterizadas por la investigación integrada con las otras misiones y amplia proyección.

Quinta Ola: Según Arizona, responde a las universidades que están dando respuesta al “reto americano” para la educación superior, que integra tamaño, velocidad de cambio, problmas del modelo económico e inequidad de clases. Esta nueva universidad tiene una mirada escalable a altos volúmenes de estudiantes, y el centro de atención está más que en las facultades en la capacidad de la universidad para adaptarse a los retos de los nuevos tiempos.

La Quinta Ola busca responder a las 5 fuerzas que están remodelando Educación Universitaria:

1. La aceleración de los trastornos económicos y sociales

2. La globalización de la educación

3. La aparición de nuevos modelos comerciales y de prestación de servicios educativos

4. La demanda por una mayor transparencia sobre los resultados de los estudiantes

5. Las exigencias de la sociedad porque la educación superior represente un mayor retorno de la inversión.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/si-universidades-quieren-sobrevivir-deben-innovar-e-integrar-acceso-y-calidad/