esen

compromiso_social.png

Por: P. Harold Castilla Devoz. Rector General de Uniminuto. La República.

Actualmente nuestra sociedad global y local enfrenta problemas económicos y sociales complejos cuya resolución es de imperiosa necesidad para lograr el tan anhelado desarrollo humano y sostenible. Las condiciones de marginación y pobreza de grandes sectores de la población mundial son temas prioritarios que requieren la utilización de nuestras mejores mentes educadas y la dedicación de nuestros recursos humanos, científicos y económicos, para buscar soluciones integrales innovadoras.

Científicos indican que la complejidad de los problemas del mundo actual trasciende la organización especializada de las disciplinas científicas y requiere para su abordaje la implementación de estudios multidisciplinarios que examinen las complejas interrelaciones entre el medio físico, los ecosistemas biológicos, la organización social, la economía y el estado de desarrollo o avance de la ciencia y la tecnología, entre otras. Los nuevos modelos educativos, así como de investigación en nuestras Instituciones de Educación Superior (IES) se basan en esquemas inter y multidisciplinarios conformados por equipos de especialistas de toda índole, que integran marcos conceptuales y metodológicos que permiten innovar, trascendiendo la fragmentación y parcialidad desde la óptica exclusiva de cada área de conocimiento. Por ello, es importante que las IES vuelvan la mirada a las comunidades con quienes deberían interactuar, y que se bajen de las “torres de marfil” en la que por muchos años han estado montadas para que vinculen su misión con las necesidades reales del contexto, y de esta manera, aportar a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS-2030) de la Organización de Naciones Unidas.

Las IES están llamadas a generar y gestionar un conocimiento que permita el logro de innovaciones que un país como el nuestro requiere. La innovación social como expresión del impacto de las IES es la clave para alcanzar mayores niveles de desarrollo económico y bienestar social. La interactuación de la IES con la realidad que les rodea es fundamental para que estas transfieran el conocimiento que generan y cumplan con su responsabilidad social frente a la transformación del entorno. Actualmente muchas IES del ámbito mundial y nacional sobresalen por cómo han priorizado su compromiso o responsabilidad social a través del desarrollo armónico e integrado de las funciones sustantivas de docencia, investigación y extensión, convirtiéndose así en IES verdaderamente sociales. Cuando las IES se ponen de frente a las comunidades y sus necesidades, los beneficios son evidentes, dado que ese espíritu de colaboración y participación con los actores de la comunidad permite transformaciones en la calidad de vida de estos. Además, se logra un mejoramiento en el desarrollo del capital humano y social de la población, se facilita el desarrollo de competencias y habilidades profesionales para el mundo del trabajo y del emprendimiento, y se contribuye a la preservación de culturas y tradiciones. Por eso, una IES comprometida con su entorno, una IES profundamente social, propicia las condiciones para generar beneficios socioeconómicos, culturales y ambientales para todos por igual.

Mirando este tema desde la perspectiva colombiana, los impactos beneficiosos de las actividades de participación social están indisolublemente relacionados con la capacidad de las IES para ayudar a su comunidad, el establecimiento de conexiones permanentes con los ciudadanos, la implementación de acciones dirigidas a promover el bien público o, en el caso de los estudiantes involucrados, el desarrollo de competencias, como el trabajo en equipo, las habilidades comunicativas, la empatía, la reflexión crítica, y el liderazgo.

Fuente: https://www.larepublica.co/analisis/p-harold-castilla-devoz-2912463/el-compromiso-social-de-la-educacion-3151193