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Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

La pandemia cambiará sustancialmente a la Universidad. El futuro aún es incierto y ni siquiera está asegurado el regreso presencial para 2020-2.

El Observatorio reúne las principales consideraciones de la situación en Estados Unidos, aplicable a Colombia, sobre ¿cómo cambiaría la educación superior tras la pandemia? presentadas por The Cronicle of Higher Education, de un grupo de aportes de directivos:

Las universidades reducirán los costos y reducirán las estrategias de crecimiento riesgoso:

Para Robert Kelchen, profesor asociado de educación superior en la Universidad de Seton Hall, los ingresos por alquiler de instalaciones, librerías del campus, restaurantes y multas de estacionamiento se han agotado, mientras que se requieren nuevos gastos para reembolsos de alojamiento y comida y desarrollos de la virtualidad.

Las universidades están reduciendo el gasto como sea posible. Congelar contratos se está convirtiendo en la norma, así como seguramente los despidos aumenten. La reducción de costos continuará durante al menos uno o dos años después de la crisis.

Priorizar la liquidez financiera puede llevar a las universidades a reconsiderar planes ambiciosos para salir de los desafíos presupuestarios. En el mercado competitivo anterior a 2020, proponer grandes expansiones ya era una propuesta arriesgada. En un mundo de postcoronavirus, las universidades se apretarán el cinturón y evitarán riesgos innecesarios.

Sí o sí, apuntar a la virtualidad:

Joseph E. Aoun, presidente de la Northeastern University, considera que las instituciones que prosperarán en el futuro serán las que adopten plataformas en línea, no solo un reemplazo a corto plazo para las clases, sino también expansiones a largo plazo de la instrucción en el aula, la vida en el campus y el aprendizaje fuera del campus.

Replicar en línea la vitalidad de la experiencia del campus está al alcance. Ya, los jóvenes músicos tocan “juntos” en línea. Los estudiantes universitarios realizan investigaciones en laboratorios virtuales. Incluso el atletismo del campus se ha convertido en deportes electrónicos .

Las universidades seguirán siendo lugares vibrantes, dinámicos y diversos. Pero los ladrillos y el mortero no impulsan estos intercambios. Las instituciones que prosperarán después de la pandemia serán aquellas que entiendan cómo los humanos cruzan los límites entre lo físico y lo digital, y viceversa.

Habrá un declive de las ciudades universitarias:

Sheila Liming es profesora asistente de inglés en la Universidad de Dakota del Norte, opina quesi bien no se garantiza que el coronavirus provoque la muerte de la ciudad universitaria estadounidense, ciertamente alterará y reducirá el panorama social en el que estas ciudades han participado históricamente.

A medida que los estudiantes, el profesorado y el personal se conecten en línea cada vez más, estarán alejando sus atenciones, y sus lealtades, de los espacios físicos de la universidad y las ciudades que los contienen y los apoyan. Los estudiantes tendrán más oportunidades de seguir toda o parte de su educación en línea, reuniendo una experiencia que combina el aprendizaje práctico, donde sea absolutamente necesario o preferible, con cursos remotos.

A medida que el campus se dispersa a través de tecnologías móviles, la ciudad universitaria sufrirá una crisis de identidad. Las interacciones de los estudiantes y el personal con sus alrededores físicos circundantes se volverán más distantes e informales a medida que vean un campus no como el sitio de aprendizaje sino, simplemente, como uno de los muchos sitios posibles.

Encontrar nuevas formas de aprender, de enseñar y de formar comunidades:

G. Gabrielle Starr, presidente of Pomona College, se pregunta ¿qué ingeniosas soluciones idearán los miembros de nuestra facultad para desafiar sus clases? ¿Qué estudiantes encontrarán nuevas formas de encontrar amigos y cuidarse unos a otros? ¿Cómo se inspirarán los miembros del personal para mantenerse enfocados en nuestros compromisos y encontrar nuevas formas de cumplirlos? ¿Cómo nos nutriremos unos a otros? Esos son desafíos que sé que estamos listos para enfrentar. Tenemos días difíciles por venir. Las familias tendrán sus medios de vida amenazados; la gente se enfermará; experimentaremos pérdidas.

No todas las universidades podrán sobrevivir:

Kevin Carey dirige el programa de política educativa en New America, y afirma que en los próximos meses, muchos estudiantes de secundaria que planean una universidad tradicional decidirán, por miedo o necesidad, inscribirse en programas en línea. ¿Dónde irán? Probablemente para las “nuevas megauniversidades” que han pasado la última década construyendo para la escala. Ahora, de la manera más discreta y de buen gusto posible, se están preparando para explotar una enorme oportunidad de negocio.

Mientras tanto, millones de estudiantes reciben un curso intensivo involuntario sobre las deficiencias de la educación a distancia. Mientras los profesores están haciendo esfuerzos heroicos, un seminario lanzado en Zoom a mitad de semestre no es “aprendizaje en línea”, un término mejor reservado para cursos cuidadosamente diseñados creados con las ventajas y limitaciones de la tecnología en mente.

Las universidades privadas que no dependen de la matrícula, que no son de élite, con dotaciones cada vez más reducidas y crecientes tasas de descuento ya estaban en problemas antes de la crisis. Si no se incluyen en algún tipo de gran rescate del gobierno, muchas caerán.

Las universidades estatales se beneficiarán de una combinación de confianza pública y una matrícula más baja que sea atractiva para los estudiantes reacios a la deuda. Pero aquellas universidades en déficit que sirvan principalmente a estudiantes universitarios y no estén en condiciones de conectarse completamente en línea se verán presionadas por la disminución de los ingresos por matrículas y el apoyo estatal.

Revivir la esencia de servicio a los otros:

Patricia McGuire es presidenta de la Universidad Trinity Washington., dice que en lugar de establecer una falsa elección entre la instrucción en línea y presencial, deberíamos imaginar un futuro distintivamente híbrido en el que la facultad tendrá mucha más libertad para desarrollar diseños de instrucción utilizando clases virtuales y en vivo. Eso requiere reinventar el trabajo y las recompensas del profesorado.

Esta crisis finalmente debería obligar a la educación superior a enfrentar su profunda inequidad social. La crisis exige que las universidades se alejen de la autoabsorción y se centren en cómo podemos servir mejor a nuestros vecindarios y a la comunidad en general.

Momento para deshacerse de las calificaciones:

Phil Christman, profesor de escritura de primer año en la Universidad de Michigan en Ann Arbor, llama “estúpidas” las calificaciones y considera positivo que ahora se hable de aprobar-reprobar.

Tomados en conjunto, los argumentos en contra de la calificación son abrumadores. Aprendemos mejor cuando estamos intrínsecamente motivados y profundamente involucrados en una tarea ; las calificaciones distraen factores extrínsecos que en realidad reducen la motivación del estudiante. Son famosos por su poca fiabilidad y, en su vaguedad y subjetividad, dejan que los prejuicios implícitos (racismo, clasismo, sexismo) corran desenfrenados. No mejoran el rendimiento tan bien como la retroalimentación descriptiva.

Pandemia devaluará el trabajo académico:

Leif Weatherby es profesora asociada de alemán en la Universidad de Nueva York, considera que la congelación de la contratación de personal de la universidad es fundamentalmente deshonesta, y lo que realmente se anuncia es la devaluación del trabajo académico, el empeoramiento de una relación ya sesgada entre la demanda y el trabajo.

No renovar los contratos incapacitaría a la universidad más rápido que cualquier pandemia. Este curso de acción parece suicida, enviando una señal de que no debemos esperar que la forma ya disminuida de la universidad sobreviva al coronavirus.

Es enormemente desmoralizador presenciar a las más ricas de estas universidades, algunas con recursos que superan los de ciudades pequeñas, saludando esta crisis mundial sin precedentes con medidas de austeridad anticipadas.

Revisar las desigualdades

Hua Hsu es profesor asociado de inglés en Vassar College y escritor de The New Yorker, y afirma que si sobrevivimos a esta pandemia, debemos abandonar las jerarquías y las desigualdades de nuestra profesión. Impiden nuestra capacidad de relacionarnos con el público en general, cuyo apoyo y patrocinio necesitamos para sobrevivir. La enseñanza debería ser una prioridad. Por lo tanto, debe reevaluar la hinchazón administrativa, los carteles de publicaciones académicas ricas y rentables, y la necesidad de viajar. Si la “libertad académica” es un mandato para profundizar en terrenos difíciles, debemos aplicar la misma lente crítica a nuestros propios medios de vida: los privilegios que algunos de nosotros tenemos y todos codiciamos.

Educación de posgrado en humanidades y ciencias sociales

Patrick Deneen es profesor de ciencias políticas en la Universidad de Notre Dame y estima que la tradición universitaria de las artes liberales será un bien de lujo que incluso los ricos dudarán en comprar. La educación de posgrado en humanidades y ciencias sociales (excepto, tal vez, economía) se reducirá a medida que los puestos docentes se congelen y luego se eliminen. Las tendencias que han favorecido la educación “práctica” se acelerarán, aunque menos estudiantes estarán dispuestos o podrán asumir deudas que nunca serán reembolsables de manera realista.

Aunque una posibilidad a más largo plazo es el renacimiento de la educación en artes liberales a nivel local. Al confiar menos en edificios, dotaciones, profesores titulares, administradores y agencias de acreditación, los maestros humanistas pueden conectarse con familias que anhelan una educación en los clásicos para sus hijos.

Universidad debe preocuparse por satisfacer las necesidades básicas de los estudiantes

Sara Goldrick-Rab es directora fundadora del Centro Hope para la universidad, la comunidad y la justicia y profesora de política de educación superior y sociología en la Universidad de Temple, indica que la educación superior nunca funcionará si las necesidades básicas de los estudiantes no se satisfacen.

Es fundamental que la educación superior adopte un conjunto de herramientas sólidas contra la pobreza y promueva cambios en las políticas para respaldar ese trabajo. Las instituciones tendrán que modernizar sus programas de ayuda de emergencia para hacer posibles esas entregas. Satisfacer las necesidades básicas de los estudiantes siempre fue fundamental para el trabajo de ser una universidad preparada para los estudiantes. Ahora es cada vez más importante para la supervivencia misma de la educación superior.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/lo-que-dejara-el-coronavirus-tras-su-paso-por-las-universidades/

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Por: Semana.

La digitalización de la educación dejó de ser una opción y se convirtió en una necesidad para las instituciones. ¿Cómo continuar las clases con la cuarentena por coronavirus?

Desde el pasado 16 de marzo en el país millones de estudiantes tanto de colegios como de universidades están estudiando desde casa debido a la determinación del Gobierno de suspender las clases presenciales para evitar la propagación del coronavirus.

Este panorama, inédito para el sistema educativo, acarreó grandes retos y transformó las dinámicas de las aulas. La digitalización en los entornos escolares dejó de ser una opción y se convirtió en una necesidad para las instituciones de educación en todos los niveles.

De igual forma, los docentes y directivos han tenido que adaptar sus currículos académicos a la virtualidad, cumpliendo con altos estándares de calidad, tarea para nada fácil.

Por eso, Semana Educación destaca cinco experiencias de colegios y universidades en este proceso a través de plataformas de trabajo colaborativo.

La digitalización de los procesos de educación empezó con la creación del Centro de Experiencias Tecnológicas en 2018. A través de él, se formó al equipo técnico en cinco herramientas: Teams, Planner, Stream, Yammer y Skype. Ellos enseñaron a profesores y estudiantes designados para difundir el conocimiento tecnológico en el resto de la escuela. Este antecedente sirvió como base para poner en ejecución el plan de acción en esta coyuntura.

El equipo técnico empezó en una formación autodidacta del manejo de Microsoft Team, y luego creó sesiones de capacitación al equipo docente y administrativo. Estas sesiones fueron realizadas de forma presencial y virtual para los profesores de cátedra y para los estudiantes que quisieran conectarse. De esta forma, se prepararon con dos semanas de anticipación para un eventual confinamiento.

Incluso las clases de laboratorios -fundamentales para las carreras de ingeniería-, se organizaron para avanzar en los temas teóricos durante la digitalización de las clases. Las sesiones de orientación a los estudiantes también se están realizando en modo virtual. Durante este proceso, los estudiantes se convirtieron en los maestros de los docentes, apoyándolos en el correcto y eficiente manejo de las herramientas, poniendo sus habilidades tecnológicas para el apoyo de la comunidad educativa.

El Politécnico, líder en educación virtual

Parte de las acciones propuestas por el Ministerio de Educación para atender la emergencia que vive el país en el sector de la educación superior, es el ‘Plan Padrino IES‘ en el cual varias instituciones cumplen un papel principal, como es el caso del Politécnico Grancolombiano, institución líder en educación virtual en el país, ya que de un total de 53.223 estudiantes matriculados, solo 9.604 son presenciales y 43.619 son virtuales.

La Institución de Educación Superior Politécnico Costa Atlántica, la Institución Universitaria ITSA, la Fundación de Estudios Superiores Comfanorte – FESC, y la Fundación Academia de Dibujo Profesional (FADP) recibirán el apoyo del Poli, el cual es en dos frentes principales.

El primero es pedagógico, el cual consiste en capacitar a los docentes en modelos y procesos pedagógicos asistidos por tecnologías de la información. El segundo es la parte técnica, donde se dan a conocer a las universidades las herramientas tecnológicas que les permitirán dictar las clases a través de las diferentes plataformas existentes para este fin.

Teams como la clave de un aula digital – Colegio Alemán de Cali

En la actualidad, el colegio enfrenta el aislamiento social preventivo a través de una estrategia que utiliza la tecnología para el aprendizaje y que además privilegia el bienestar de sus estudiantes: la institución sigue directrices para limitar el número de tareas que se le pueden asignar a los estudiantes, las cuales van desde media hora diaria para los más pequeños, hasta un poco más de dos horas para los más grandes. A través de Microsoft Teams, los coordinadores de cada área de conocimiento monitorean la carga académica de los estudiantes, y también la efectividad de este sistema.

En la actualidad, la institución puso en marcha este modelo para estudiantes de grado 5 a 11; así como para los padres de familia de los niños más pequeños. El sistema ha creado grupos para cada curso, y canales por cada profesor. Estos últimos tendrán la posibilidad de asignar trabajos colaborativos o individuales, dejar tareas, realizar evaluaciones, subir contenido y material pedagógico, y realizar clases por video llamada o pre-grabadas en vídeo.

De esta forma, el colegio ha logrado digitalizar a 421 estudiantes, a través de la utilización de 428 canales. La comunidad ha integrado tanto la herramienta en sus actividades educativas que en solo una semana se generan más de 5.000 mensajes en el chat y se realizan más de 260 llamadas con la plataforma. De esta forma, los estudiantes y padres de familia tienen asegurada la continuidad de su proceso educativo durante la cuarentena.

De un modelo b-learning (Blenden learning) al aprendizaje sincronizado - Colegio Andino de Bogotá

La institución lleva 5 años en la digitalización de las clases. Durante este tiempo, inspirados en modelos de educación alemana, los cuadernos y libros de los estudiantes de 9 a 12 fueron reemplazados por computadores; que son adquiridos por los padres de familia de los estudiantes y financiados en un plazo de dos años.

Así pues, la preparación para los estudiantes y profesores de 9° a 12° de bachillerato estaba asegurada para atender cualquier eventualidad remotamente. No obstante, el reto estuvo en la digitalización de los estudiantes y profesores de intermedia (5° a 8°) y primaria (1° a 4°), la cual tuvo que asegurarse a través de programas de formación express para los docentes y la construcción de tutoriales para montar sus entornos educativos.

El uso de herramientas como OneNote, a través de los dispositivos de escritura a mano en grados 9° a 12°, han permitido que los profesores puedan monitorear, de forma más cercana, los apuntes de sus estudiantes. De esta forma, es posible corregir gramática, ortografía, despeje correcto de ecuaciones; entre otros conocimientos esenciales para la educación escolar. La institución contaba con entornos de aprendizaje bi-learning (b-learning), donde las clases presenciales eran reforzadas con materiales en línea, alojados en herramientas de Office 365.

Universidad Icesi y Aws Academy

Lina Quintero es directora del programa de pregrado de ingeniería telemática en la Universidad ICESI de Cali. Tras haber realizado el proceso de acreditación en el programa de Amazon Web Services, AWS Academy, ha podido entregarle durante más de un año conocimientos sobre computación en la nube a más de 80 estudiantes que han pasado por su aula. Por eso, al momento de la llegada del covid-19 al país, la migración de sus clases a la virtualidad fue más fácilque el de otros docentes.

Mediante Aws Academy, plan de estudios 100% gratuito y listo para enseñar, que es ofrecido a las instituciones de educación superior, los docentes pueden certificarse y mantenerse a la vanguardia de la innovación. Esto lleva a que los estudiantes tengan acceso a un mayor conocimiento en la nube y obtengan mayores habilidades para ser contratados en una de las industrias de mayor crecimiento. Así lo han experimentado algunos estudiantes de Lina, que han logrado conseguir trabajo en reconocidas compañías como Carvajal y PSL, reconociendo que estos conocimientos los hicieron ser mejores profesionales, sobresaliendo en su mercado laboral.

El programa cuenta con cinco cursos; fundamentos en la nube, desarrollo en la nube, arquitectura en la nube, operaciones en la nube y análisis de datos. A través de estos programas de AWS se busca ofrecer a los educadores y estudiantes un contenido integral de alta calidad.

Fuente: https://www.semana.com/mundo/articulo/coronavirus-en-el-mundo-sorprendente-hallazgo-de-un-grupo-de-cientificos-sobre-el-coronavirus/663418

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Atendiendo a las necesidades de su comunidad universitaria, y especialmente de la población estudiantil, la dirección de la Universidad del Tolima, en cabeza del rector Omar Mejía Patiño, diseñó un programa especial de bienestar universitario y permanencia estudiantil, que si bien responde a la contingencia generada por el COVID -19, busca fortalecer de manera permanente los programas ya existentes en materia de bienestar universitario, en momentos de emergencia nacional.

Dicho programa, fue presentado al Consejo Superior Universitario, y aprobado en sesión virtual del 9 de abril de 2020, y tiene como propósito suplir las necesidades básicas de conectividad, permanencia académica y calidad de vida, que den el soporte necesario a las actividades académicas en la UT, en medio de la actual crisis sanitaria.

Gracias a esta propuesta liderada por el equipo directivo de la UT, se podrán brindar a los estudiantes más vulnerables de la única universidad pública de la región, herramientas tecnológicas, acceso a internet y apoyos en el marco de los programas de bienestar ya existentes.

El proceso de construcción de este programa, el cual va articulado con el programa de fases realizado por la Vicerrectoría Académica, permitió establecer que las líneas a implementar deberían ser acceso de tecnología y conectividad, becas por calamidad, fondos de donaciones y legados, bienestar en línea y monitorias académicas y asistencias administrativas mediadas por las TIC, necesidades y requerimientos solicitados por los estudiantes.

Cabe destacar, que esta medida estará dirigida especialmente a la población vulnerable del estamento estudiantil de la UT, pertenecientes a estratos socio económicos 1 y 2. Sin embargo, podrá extenderse a estudiantes de otros estratos, quienes tendrán a la mano, iniciativas de bienestar en línea y el fortalecimiento de asistencias y monitorías.

Quienes deseen ser beneficiarios, deberán diligenciar los formatos de inscripción, difundidos por los canales institucionales, dentro de los tiempos establecidos por la Vicerrectoría de Desarrollo Humano.

Es de recordar que en el marco de dicha estrategia, el Consejo Superior autorizó la vinculación de los profesores catedráticos, a partir de la primera semana de abril, con el fin de reconocer de manera excepcional, el trabajo que realicen en la revisión y ajuste de micro currículos, así como la apropiación de herramientas e instrumentos digitales, y así garantizar su derecho al trabajo en este momento de crisis.

Con el fin de socializar las diferentes medidas de apoyo, el Vicerrector de Desarollo Humano, Enrique Alirio Ortiz, el próximo viernes 10 de abril, en un Facebook Live, estará respondiendo interrogantes frente a esta medida de apoyo a los estudiantes.

Fuente: http://medios.ut.edu.co/2020/04/09/la-ut-dotara-de-tablets-y-acceso-a-internet-a-sus-estudiantes-mas-vulnerables/

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Por: Semana.

 

En medio de la emergencia de la pandemia, las bibliotecas de las universidades se han consolidado como un pilar clave para la investigación y las metodologías de educación virtual.

En medio de la emergencia causada por el coronavirus, las bibliotecas de las universidades del Consorcio Colombia han sorprendido al país con experiencias que muestran el nivel de consolidación que han alcanzado como pilar clave para la investigación, demostrando la apropiación de metodologías para el trabajo en el mundo digital, las competencias en el manejo de recursos virtuales y el trabajo colaborativo.

Dentro de las diversas estrategias e iniciativas desarrolladas por los actores de la educación superior, a propósito de la contingencia causada por el Covid-19, ha llamado la atención el fortalecimiento del uso de herramientas innovadoras demostrado por las bibliotecas universitarias.

Para Óscar Domínguez, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun), algo de notable importancia es que el trabajo en entornos virtuales de las bibliotecas era una práctica consolidada en las Instituciones de Educación Superior (IES) colombianas desde antes del inicio de la pandemia. Por esta razón, la actual emergencia les permitió adaptarse rápidamente para atender los procesos de investigación y para ayudar a la comunidad universitaria en este período de transición en el que el uso de metodologías virtuales es mayor en todos los campos.

Otro claro ejemplo de este proceso de madurez de las bibliotecas es haber llegado a la consolidación del Consorcio Colombia, iniciativa compuesta por 57 IES y tres centros de investigación, quienes han trabajado de la mano con Ascun, el Ministerio de Educación Nacional, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y Consortia.  

El trabajo conjunto, precisamente, es uno de los diferenciales de las bibliotecas que conforman el Consorcia Colombia, según lo explica Elizabeth Bernal, coordinadora académica de Ascun. Es uno de los pocos proyectos en los que un buen conjunto de IES y centros de investigación, más allá de sus presupuestos o enfoques pedagógicos, aúnan esfuerzos en un objetivo en común de país: democratizar el conocimiento.

Acceso para todos

Una de las grandes metas de las instituciones participantes tenía que ver con la posibilidad de negociar precios justos para que las IES y los centros de investigación pudieran contar con el contenido de las editoriales académicas más relevantes del mundo. “La idea es que todas las instituciones pudieran acceder a los contenidos de calidad, pero a precios asequibles”, destaca Hernán Muñoz, jefe de la biblioteca de la Universidad EIA. Así, uno de los grandes logros del Consorcio Colombia ha sido seleccionar los contenidos, negociar con las casas editoriales costos razonables y sumar a sus colecciones editoriales como Elsevier, Springer, Taylor & Francis, Sage y Oxford.

Así mismo piensa Nicolás Duque, director de bibliotecas de la Universidad de Caldas, para quien el Consorcio ha permitido cerrar brechas de acceso a la información y ha conducido a una mejor interacción entre comunidades científicas a nivel tanto nacional como internacional.

Por su parte, Julysa Contreras, directora de la biblioteca de la Universidad de la Costa, destaca la importancia de esto para la consolidación de un proyecto en el que todas las voces pueden opinar: “En Colombia no habíamos tenido un proyecto como este Consorcio, donde todas las organizaciones, tan heterogéneas como somos, nos sintiéramos con voz y voto a la hora de participar y proponer. Y ese es el verdadero sentido al hablar de democracia”.

Ese enfoque cooperativo se ha evidenciado en las diferentes estrategias que han implementado las universidades para acatar la cuarentena, entre las que se destacan alianzas para el intercambio de libros virtuales, préstamo de equipos a estudiantes que viven en zonas rurales cercanas a las sedes o un trabajo de la mano con equipos de profesionales de la salud. Lo interesante de muchas de estas medidas es que se toman y se adoptan en un diálogo nacional permanente entre estas bibliotecas.

Un pilar para afrontar la emergencia

Esa gestión conjunta para el fortalecimiento de las bibliotecas ha permitido que estas asuman un papel relevante en las estrategias de adaptación a la emergencia. Por una parte, de acuerdo a lo explicado por Aurora Acosta, directora de la biblioteca de la Universidad Militar Nueva Granada, el acceso a la información ha sido fundamental para el apoyo del sector universitario en el entendimiento del Covid-19: “El Consorcio ha permitido contar con editores que se han unido para hacer posible un camino al acceso a la información y al apoyo a nuevos descubrimientos, ensayos e investigaciones en laboratorios”.

En la misma vía opina Luz Ángela González, directora de la biblioteca de la Universidad Central: “Contar con los recursos bibliográficos requeridos, para que nuestros investigadores puedan avanzar en los procesos de formulación en las problemáticas para la emergencia, es uno de los grandes aportes de nuestro sector”.

Cabe agregar que muchos miembros concuerdan al destacar el importante papel que están jugando las bibliotecas de las IES y los centros de investigación en el sistema científico del país, pues no solo son unidades de información, sino que se han ido transformando en unidades de apoyo a la investigación y formación, con altas competencias en el mundo digital, editorial y científico.

Apalancando la educación virtual y a distancia

Otro elemento clave del rol de las bibliotecas para las universidades ha sido su lugar en los planes, proyectos y propuestas para la educación presencial con apoyo en la virtualidad y para la no presencial. Sus equipos de trabajo están fortalecidos con personas con muy buenas habilidades para la enseñanza de plataformas digitales. En esto tenían una larga trayectoria con talleres sobre uso de herramientas, videoconferencias, uso de redes sociales (convencionales y académicas), manejo de plataformas para el trabajo colaborativo, usos de software de acceso abierto y creación de contenidos digitales, entre otros.

Además, el Consorcio Colombia ha reunido en un documento formal, algunas de las acciones que las bibliotecas miembros han implementado para el apoyo del aprendizaje de los estudiantes, docentes, investigadores y egresados, durante la cuarentena, entre las que se destacan:

Asesoría y acompañamiento en línea, sincrónico y asincrónico, relacionado con los servicios y recursos de información.

Programas de formación en línea para el desarrollo de habilidades y competencias en el uso de plataformas de contenido científico y académico para profesores y estudiantes.

Creación de portales para divulgación de información científica actualizada del Covid-19.

Programación de actividades de promoción cultural en línea tales como clubes de lectura, cine foros, planes de familia, webinars con temas culturales y de interés nacional.

Iniciativas de promoción en redes sociales de servicios en información especializada para la ciencia, la tecnología y la innovación.

Por lo anterior es importante resaltar la reacción rápida, oportuna e innovadora de las bibliotecas universitarias, en medio de los escenarios impredecibles e inciertos que rodean hoy a los diferentes sectores, incluido el sector educativo. No solo contradice algunos imaginarios sobre las bibliotecas, sino que muestra el importante rol que juegan en la ciencia y la cultura nacional. Sería muy relevante que este papel siga siendo reconocido por todos los actores del sistema educativo colombiano y que la red de instituciones y editores que conforman el Consorcio Colombia continúe dando sus beneficios más allá de esta coyuntura.

Ahora, se impone el reto de sobreponerse a la adversidad de las circunstancias y queda en evidencia la importancia que aprender a reaprender hace la diferencia, que las tecnologías como nunca antes asisten para una adaptación rápidamente, que el conocimiento y la investigación ayudan a fortalecernos como humanidad, que las IES y sus bibliotecas contribuyen en la transformación y reconstrucción del tejido humano aportando saber, investigación, innovación y educación para el futuro del país.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/bibliotecas-virtuales-la-gran-apuesta-de-las-universidades/664470

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En el marco de una iniciativa del Ministerio de Educación Nacional, Areandina es parte del grupo de IES que orientarán a otras universidades en la transición a una educación virtual de impacto.

Ahora que las medidas de prevención tomadas por diferentes gobiernos para combatir el COVID-19 han dejado al menos a la mitad de los estudiantes del mundo sin clases presenciales, según los cálculos de la UNESCO, el reto para que las instituciones de educación superior continúen con sus calendarios académicos es enorme.

De esta necesidad nace el ‘Plan Padrino’ que lanzó el Ministerio de Educación Nacional (MEN), mediante el cual Areandina y otras instituciones de educación superior (Uniminuto, Politécnico Grancolombiano, Universidad Cooperativa de Colombia, Fundación Universitaria Ceipa, la Fundación Universitaria Los Libertadores y algunas más) han unido esfuerzos para asesorar y acompañar a varias IES a nivel nacional durante su proceso de migración hacia la virtualidad. Después de todo, en tiempos de aislamiento social, esta modalidad de enseñanza ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad y en la única vía para que el sistema educativo no se detenga.

“Ninguna universidad estaba 100% preparada para un suceso de semejantes proporciones, pero fue necesario reaccionar con celeridad” dijo José Leonardo Valencia, Rector Nacional de Areandina. Por eso el objetivo del plan es que las instituciones educativas con más experiencia en metodología virtual apoyen a las demás en su transformación digital y que los estudiantes del país puedan seguir aprendiendo desde casa.

 

Para tal propósito, las instituciones se encargarán de guiar a las otras en la producción de contenido, la apropiación de herramientas digitales y la promoción de una vocación tecnológica en diferentes áreas de la institución y así fortalecer lo que Valencia denomina una ‘cultura de la virtualidad’. Pues, aunque muchas de ellas cuentan con algunos componentes digitales, aún hay un camino por recorrer para que el uso de estas herramientas se internalice y se consolide una educación virtual robusta.

Areandina y su experiencia en la educación virtual

Areandina ha incursionado en esta modalidad de estudio desde hace diez años creando modelos académicos pensados estratégicamente para aprovechar al 100% la digitalización y con ello ha llegado a convertirse en un auténtico referente en el diseño y la aplicación de educación virtual de calidad en Colombia.

Hoy la institución cuenta con más de catorce programas virtuales, registrados y autorizados por el Ministerio de Educación. Cabe resaltar que su estrategia en metodología virtual va más mucho allá de unir, a través de internet, a un profesor y un grupo de estudiantes que están en distintos lugares. En palabras de Valencia: “La virtualidad es todo un modelo pedagógico que le permite tanto a los docentes como a los estudiantes desarrollar una educación de calidad e impacto gracias a que hay una apropiación real de las herramientas que ofrece el mundo digital”.

Es con esta forma de pensar que la institución ha consolidado una cobertura del 85% del territorio nacional, más de 14.000 estudiantes en esta modalidad y una tasa de permanencia del 90% en sus programas virtuales. De hecho, fue la primera Institución de Educación Superior (IES) colombiana en recibir un puntaje de cinco estrellas QS en la metodología virtual, en Latinoamérica, distinción que otorga la reconocida firma británica especialista en educación.

Esta es la experticia y trayectoria que le permitirán a Areandina apoyar a otras instituciones del país en sus respectivas transformaciones digitales, en tiempos de urgencia. Este el momento de reinventarse en aras del desarrollo y la colaboración es la manera más efectiva de lograrlo.

Fuente: https://www.areandina.edu.co/es/content/areandina-asesorara-otras-universidades-en-su-paso-la-educacion-virtual

En el marco de una iniciativa del Ministerio de Educación Nacional, Areandina es parte del grupo de IES que orientarán a otras universidades en la transición a una educación virtual de impacto.

 

Ahora que las medidas de prevención tomadas por diferentes gobiernos para combatir el COVID-19 han dejado al menos a la mitad de los estudiantes del mundo sin clases presenciales, según los cálculos de la UNESCO, el reto para que las instituciones de educación superior continúen con sus calendarios académicos es enorme.

 

De esta necesidad nace el ‘Plan Padrino’ que lanzó el Ministerio de Educación Nacional (MEN), mediante el cual Areandina y otras instituciones de educación superior (Uniminuto, Politécnico Grancolombiano, Universidad Cooperativa de Colombia, Fundación Universitaria Ceipa, la Fundación Universitaria Los Libertadores y algunas más) han unido esfuerzos para asesorar y acompañar a varias IES a nivel nacional durante su proceso de migración hacia la virtualidad. Después de todo, en tiempos de aislamiento social, esta modalidad de enseñanza ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad y en la única vía para que el sistema educativo no se detenga.

 

“Ninguna universidad estaba 100% preparada para un suceso de semejantes proporciones, pero fue necesario reaccionar con celeridad” dijo José Leonardo Valencia, Rector Nacional de Areandina. Por eso el objetivo del plan es que las instituciones educativas con más experiencia en metodología virtual apoyen a las demás en su transformación digital y que los estudiantes del país puedan seguir aprendiendo desde casa.

 

Para tal propósito, las instituciones se encargarán de guiar a las otras en la producción de contenido, la apropiación de herramientas digitales y la promoción de una vocación tecnológica en diferentes áreas de la institución y así fortalecer lo que Valencia denomina una ‘cultura de la virtualidad’. Pues, aunque muchas de ellas cuentan con algunos componentes digitales, aún hay un camino por recorrer para que el uso de estas herramientas se internalice y se consolide una educación virtual robusta.

 

Areandina y su experiencia en la educación virtual

 

Areandina ha incursionado en esta modalidad de estudio desde hace diez años creando modelos académicos pensados estratégicamente para aprovechar al 100% la digitalización y con ello ha llegado a convertirse en un auténtico referente en el diseño y la aplicación de educación virtual de calidad en Colombia.

 

Hoy la institución cuenta con más de catorce programas virtuales, registrados y autorizados por el Ministerio de Educación. Cabe resaltar que su estrategia en metodología virtual va más mucho allá de unir, a través de internet, a un profesor y un grupo de estudiantes que están en distintos lugares. En palabras de Valencia: “La virtualidad es todo un modelo pedagógico que le permite tanto a los docentes como a los estudiantes desarrollar una educación de calidad e impacto gracias a que hay una apropiación real de las herramientas que ofrece el mundo digital”.

 

Es con esta forma de pensar que la institución ha consolidado una cobertura del 85% del territorio nacional, más de 14.000 estudiantes en esta modalidad y una tasa de permanencia del 90% en sus programas virtuales. De hecho, fue la primera Institución de Educación Superior (IES) colombiana en recibir un puntaje de cinco estrellas QS en la metodología virtual, en Latinoamérica, distinción que otorga la reconocida firma británica especialista en educación.

 

Esta es la experticia y trayectoria que le permitirán a Areandina apoyar a otras instituciones del país en sus respectivas transformaciones digitales, en tiempos de urgencia. Este el momento de reinventarse en aras del desarrollo y la colaboración es la manera más efectiva de lograrlo.

 

Fuente: https://www.areandina.edu.co/es/content/areandina-asesorara-otras-universidades-en-su-paso-la-educacion-virtual

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Por: El Tiempo.

Pandemia ha obligado a las instituciones a cambiar enseñanza.

La situación de cuarentena obligatoria que se vive en el país desde el pasado 24 de marzo ha obligado a que las universidades se reinventen académicamente para que los estudiantes puedan seguir tomando clases sin salir de casa.

Es por esto que las diferentes Instituciones de educación superior de Santander, han anunciado planes para el estudio remoto.

Hernán Porras, rector de la Universidad Industrial de Santander (UIS), anunció la compra de mil computadores portátiles que serán prestados a los estudiantes para que puedan realizar las clases de manera virtual. “Hemos recibido inquietudes de los estudiantes que no poseen equipo de cómputo para el desarrollo de sus actividades académicas de forma remota. La Universidad iniciará el proceso de adquisición de 1000 computadores portátiles para los estudiantes que no cuenten con esta facilidad”, indicó Porras.

Igualmente, la Universidad pondrá a disposición de los estudiantes, 500 tabletas electrónicas para que sean prestadas a los alumnos.

Otra de las inquietudes de los padres de familia, ha sido el pago de matrícula, teniendo en cuenta la situación económica que viven muchos de los hogares colombianos que viven del día a día, por lo que el Rector anunció facilidades de pago, “el Consejo Académico presentará un proyecto de acuerdo para facilitar el pago de la matrícula con entidades de financiación como el Icetex, con el beneficio de que la UIS asumirá los intereses que se generen durante el desarrollo del semestre académico”, anunció Hernán Porras.

La universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, también adaptó su modelo educativo a la virtualidad. Puso a disposición de los alumnos tres plataformas web para tomar clases y evitar la modificación del calendario académico y prestó 63 computadores portátiles a los estudiantes.

“La Unab ha desplegado todos sus saberes y toda su experiencia para consolidar este proyecto de formación e innovación con TIC. Se capacitaron 484 profesores en todas las herramientas que están disponibles en el micrositio que se ha diseñado”, indicó la directora de Docencia, Adriana María Martínez Arias.

La Corporación Universitaria de Ciencia y Desarrollo Uniciencia, implementó las clases remotas manteniendo la flexibilidad horaria que los caracteriza, “fue una coyuntura que no esperábamos pero en una semana logramos montar en plataforma todos nuestros programas y en la actualidad todos nuestros estudiantes tienen acceso a las dos plataformas para poder continuar con la actividad academia”, indicó Diego Tamayo, rector de Uniciencia.

La Universidad Pontificia Bolivariana, habilitó una nueva plataforma virtual de Bienestar Universitario que busca “promover la salud física y emocional de la comunidad educativa, así como el desarrollo integral de la persona, el bienestar propio y de sus familias y permanencia de los estudiantes en el sistema educativo superior”, indican desde la Universidad Pontifica Bolivariana, seccional Bucaramanga.

Fuente: https://www.eltiempo.com/colombia/santander/universidades-se-adaptan-a-un-modelo-virtual-484224

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Por: MinTIC.

A través de la nueva edición de esta convocatoria se busca fortalecer la productividad y competitividad de la industria TIC del país. Estará abierta hasta el 22 de abril.

El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, a través de su iniciativa de Talento Digital, abre la convocatoria de formación en Ciencia de datos a colombianos que deseen complementar su formación en TI para afrontar los retos y oportunidades de la cuarta revolución industrial.

"En 2020, el Ministerio TIC tiene la meta de certificar a 500 personas en ciencia de datos que contribuyan a solucionar problemáticas y a generar ideas innovadoras para fortalecer nuestros diferentes sectores económicos en tiempos de superación de crisis", resaltó la ministra TIC, Sylvia Constaín.

Así mismo, se busca impulsar el desarrollo de competencias y habilidades digitales del talento colombiano; y potenciar la competitividad de las empresas, sus posibilidades de crecimiento en el mercado y el posicionamiento de productos y servicios basados en datos.

La convocatoria está dirigida a profesionales colombianos que se encuentren en empresas del sector público o privado, en roles de: líderes, gerentes, directores, coordinadores, especialistas, docentes, estudiantes o expertos en habilidades digitales, en empresas públicas o privadas, o en Instituciones de Educación Superior, o como independientes, con el objetivo de que repliquen sus conocimientos en las empresas para contribuir al desarrollo tecnológico y competitivo de las diferentes regiones del país.

Los interesados en ser parte del banco de elegibles deberán cumplir con los siguientes requisitos:

Tener nacionalidad colombiana.

Dominio del idioma inglés nivel B2, C1 y C2 de acuerdo con el marco europeo, (la formación se llevará a cabo en este idioma).

Tener total disponibilidad para desarrollar las sesiones programadas de 8:00 a.m. a 6:00 p.m.

Tener una cuenta propia y personal de correo electrónico.

Descargar, diligenciar y adjuntar el documento de anexo N° 1 que se encuentra en el formulario de inscripción.

Consulte aquí los términos generales de la convocatoria

Inscribete aquí en la convocatoria ciencia de datos

Fuente: https://www.mintic.gov.co/portal/inicio/Sala-de-Prensa/Noticias/126514:MinTIC-abre-convocatoria-para-formar-500-colombianos-en-ciencia-de-datos-de-manera-gratuita

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Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

El panorama es absolutamente incierto. Ni se sabe cuándo regresarán las clases. Presupuestos gubernamentales bajarán y algunas IES podrían, incluso, cerrar.

Una primera conclusión: Las IES deben anticiparse a una suspensión de larga duración, centrando los esfuerzos en asegurar la continuidad formativa y garantizar la equidad, generando mecanismos de gobierno, monitoreo y apoyo eficientes.

Así lo registra un análisis sobre el estado de los sistemas de educación superior de la región en la crisis elaborado por el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe IESALC – UNESCO y denominado “COVID-19 y educación superior: De los efectos inmediatos al día después. Análisis de impactos, respuestas políticas y recomendaciones”.

Allí se analiza cómo han reaccionado los diferentes sistemas educativos, qué IES tendrían mayores impactos, el tema de la virtualidad, y la situación de docentes, estudiantes y personal no académico.

A manera de síntesis, estos son los principales hechos, experiencias y advertencias derivadas de la situación, y que se presentan en este trabajo, dirigido por Francesc Pedró:

El cierre temporal afecta aproximadamente a unos 23,4 millones de estudiantes de educación superior (CINE 5, 6, 7 y 8) y a 1,4 millones de docentes en América Latina y el Caribe; esto representa, aproximadamente, más del 98% de la población de estudiantes y profesores de

educación superior de la región.

Situación preocupante de los estudiantes más vulnerables que ingresaron a la educación superior en condiciones más frágiles. Esto puede llevar al abandono.

Hay miles de estudiantes en el extranjero, varados, esperando a que se reemprendan las actividades presenciales o imposibilitados de regresar a sus países debido al cierre de aeropuertos y fronteras.

El aislamiento afín al confinamiento impactará el equilibrio socioemocional, en particular, en estudiantes con problemáticas preexistentes.

Por el momento, no hay ningún país de la región donde se haya ofrecido una moratoria

o una suspensión de los aranceles, basándose en el supuesto de que es una situación temporal de corta duración y de que se garantiza la continuidad de las clases por modalidades alternativas. Ya son muchas las IES que están ofreciendo una reducción en los aranceles.

Es posible que se alcen voces, justificadamente o no, a favor de dejar en suspenso la evaluación del curso académico.

Estudiantes que se gradúen en 2020 – 2021 deberán hacer frente al pago de sus préstamos y créditos universitarios, estando en un mercado laboral deprimido

La tradicional educación a distancia, en la que el profesor imparte una clase retransmitida en directo y que puede ser recuperada en diferido, parecen ser las más apreciadas por los estudiantes

porque son las que mejor reproducen la dinámica a la que están acostumbrados.

El paso de lo presencial a lo virtual no parece haber sido recibido positivamente. Parte de la desafección proviene de que el contenido que se ofrece nunca fue diseñado en el marco de un curso de educación superior a distancia, sino que intenta paliar la ausencia de clases presenciales con clases virtuales sin mayor preparación previa.

La experiencia virtual se saldará en algunos casos con muchas dudas acerca de la necesidad de volver completamente a la presencialidad sin sacar mayor partido de las oportunidades ofrecidas por las tecnologías.

Una cosa es tener la infraestructura tecnológica y técnica necesaria para apoyar cursos virtuales a

estudiantes de posgrado; y otra, bien distinta, dar salida a las necesidades técnicas y tecnológicas que requiere una generalización de todos los cursos para todos los estudiantes en plazos que, en muchos casos, han sido inferiores a una semana. El esfuerzo realizado está siendo, a todas luces, titánico.

Incluso en países donde ya existía un marco regulador favorable a la ES virtual y donde las IES han logrado generar sus propias capacidades en este sentido (como Colombia), no todas las disciplinas

o programas admiten con igual facilidad la transferencia tecnológica y didáctica requerida

La pregunta del millón es si, en el supuesto de la continuidad de las actividades de enseñanza, en la virtualidad los estudiantes conseguirán lograr los objetivos de aprendizaje diseñados para el curso presencial.

Movilidad internacional: Muchos estudiantes renunciarán a proseguir sus estudios y estancias académicas interrumpidas no solo por afectaciones psicológicas, sino también por restricciones epidemiológicas, visas condicionadas a la severidad que la pandemia exhiba en sus respectivos países, a la limitada oferta de vuelos comerciales, así como a razones económicas dado que los fondos de soporte provenientes de sus países de origen también se han disminuido o cancelado.

El cese de la actividad docente presencial se cierne como una amenaza para aquellos docentes cuyos contratos se centran exclusivamente en el dictado de clases complementarias como, por ejemplo, clases prácticas o seminarios.

Del uso que, en la práctica, hiciera cada docente de la virtualidad depende en gran medida su

capacidad para dar continuidad su contrato.

La curva de aprendizaje para la utilización eficiente de la tecnología en educación superior a distancia es muy pronunciada y requiere de apoyo externo en lo tecnológico y en lo pedagógico.

Hay presiones de sindicatos docentes para impedir u obstaculizar la transición a enseñanza en línea con el argumento de que no tiene la misma calidad, aunque en el fondo debido a la preocupación respecto a posibles despidos o reducciones de beneficios salariales para sus agremiados

Investigación y extensión han quedado en suspenso, salvo la investigación de base bibliográfica.

La situación del personal no docente, de administración y servicios, es riesgosa, pues sus tareas principales no son consideradas críticas para la continuidad de la docencia.

Especialmente en IES privadas de tamaño mediano o pequeño, si la situación se prolonga, es muy probable que, no pudiendo ofrecer docencia, deban suspender temporalmente el cobro de aranceles. En semejante contexto, también es posible que IES privadas de mayor tamaño intenten capturar estos estudiantes ahora huérfanos. Así las cosas, es posible que muchas IES deban cerrar.

A corto plazo habrá un número de estudiantes que ya no volverán a las aulas y cuyo

porcentaje es difícil de estimar. La salida de la crisis financiera se saldará con mayores tasas de desempleo y muchas familias se empobrecerán.

El único antídoto es el seguimiento individualizado que, probablemente, no esté en manos por igual ni de todas las IES ni tampoco de todos los docentes. Este seguimiento es particularmente importante en el caso de los estudiantes más vulnerables para quienes esto puede hacer la diferencia entre continuar sus estudios o abandonarlos.

Las IES públicas volverán a abrir en un contexto ya de plena recesión económica y son de esperar recortes importantes en la inversión pública en educación.

Sí cabe esperar que haya cambios en la oferta y que muchas universidades que carecían de titulaciones impartidas a distancia decidan amortizar el esfuerzo que están haciendo ahora para dar ampliar su capacidad de ofrecer programas en línea.

Hay una oportunidad para mejorar la gestión universitaria, aprovechando al máximo el teletrabajo y reduciendo las típicas ineficiencias de los sistemas más anticuados bajo modelos de gestión arcaicos o excesivamente burocratizados.

Para IESALC, además de los esfuerzos de los gobiernos por garantizar el derecho a la educación, los marcos normativos y las políticas en curso, deben revisarse “para asegurar medidas estructurales que entiendan la educación como un continuo donde las trayectorias educativas deben ser fortalecidas desde la primera infancia hasta la educación superior y más allá, para minimizar así la fragilidad de los estudiantes más vulnerables que llegan a la educación superior”.

Una moraleja de esta situación: por mucho que haya que cerrar las puertas de las IES, las actividades académicas continúan allí donde hay espíritus comprometidos con la ciencia y la formación y, a veces, con sorprendentes resultados.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/tras-el-covid-que-ies-saldran-mas-afectadas-y-cupales-podran-sobrevivir/

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Esta iniciativa que ha sido difundida a través de las redes sociales institucionales, consta de ocho pasos a seguir para tener un control sano de las emociones durante esta pandemia.

Brindando una información concreta y práctica sobre las acciones a adoptar para mantener una buena salud mental durante este periodo de aislamiento en casa, la Universidad del Magdalena a través del Programa de Asistencia Psicológica –PAP del Programa de Psicología, puso a disposición de toda la comunidad académica y para quienes siguen las redes sociales institucionales, el Plan de Contingencia Emocional frente al COVID-19.

La psicóloga magíster Johana Bocanegra Sandoval, coordinadora del área clínica del PAP, explicó la importancia de implementar este Plan en este periodo de crisis, como una estrategia que nace desde la Facultad de Ciencias de la Salud de la Alma Mater, “para superar esta situación es importante cuidarnos, porque esto nos permite cuidar a los demás; de la conducta de cada uno depende el destino de todos, la solidaridad y el compromiso son los estandartes para poder combatir el COVID-19 y la salud mental es nuestro compromiso ”.

Quedarse en casa, informarse responsablemente, evitar la sobreinformación, regalarse un descanso mental, buscar apoyo emocional con seres queridos y amigos, organizar un plan de rutina, regalarse tiempo para uno mismo, identificar las emociones y aceptarlas cuestionando la validez de los pensamientos negativos, son los ocho pasos a seguir en este Plan de Contingencia emocional frente al COVID-19.

Estudiantes y docentes han seguido cada uno de los pasos planteados, María José Rodríguez Pabón, estudiante de décimo semestre del Programa de Psicología, resalta esta estrategia, “es una iniciativa y campaña de salud mental que me parece maravillosa porque permite que dentro de todo este caos mundial que está ocurriendo, mantengamos la calma, es decir, que nuestra Universidad se preocupa por sus estudiantes… Es tiempo de saber que, si hacemos las cosas bien, vamos a tener buenos resultados”.

Para la Institución sus estudiantes, docentes, egresados, administrativos y cada miembro que la conforma son de suma importancia, su pertinencia en cada una de sus acciones y su impacto social positivo en la sociedad han sido de los factores destacables en el Proceso de Autoevaluación con Fines de Renovación de Acreditación Institucional de Alta Calidad por el cual atraviesa.

El estudiante de octavo semestre del Programa de Psicología, Mario López Herrera, se encuentra en Roma desde septiembre de 2019 realizado una doble titulación, el joven agradece a la Alma Mater su compromiso con la salud, tanto física como emocional, de sus estudiantes en el exterior y ha estado en periodo de aislamiento siguiendo el Plan de Contingencia, “lo he llevado a cabo desde que comenzó todo este proceso, no he dejado de hacerlo, porque todo depende del cuidado que uno tenga, si te cuidas, cuidas a los que están a tu alrededor… Es lo que me ha permitido sentirme seguro, sentir que estoy haciendo todo bien y que al final esto va a tener un resultado positivo”, aseguró.

Como una Universidad + Incluyente e Innovadora, para la Universidad del Magdalena la salud mental y física de su comunidad académica es un compromiso, por ello PAP UNIMAGDALENA, ha usado las plataformas virtuales para difundir esta estrategia y de esta manera psicoeducar a los miembros de la Alma Mater y a las familias que están tomando las medidas preventivas de mantenerse en casa y el Protocolo Institucional para prevención, control y manejo del COVID-19, a fin de que las actividades sean más seguras, llevaderas y dinámicas.

Fuente: https://www.unimagdalena.edu.co/presentacionPublicacion/VerNoticia/83975

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Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana

Hace un mes empezó la obligada virtualidad en la mayoría de IES, que podría extenderse más allá de mitad de año. Retos y consejos para que acciones temporales tengan éxito y calidad.

Para ello, El Observatorio presenta las principales conclusiones de los webinars que organizaron ASCUN y la Red UNETE, y en donde directivos de 19 IES contaron sus tropiezos, experiencias y éxitos en el abordaje de la situación sorpresiva que significó para el sistema volcarse intempestivamente de la presencialidad hacia una academia soportada en recursos virtuales.

El determinante acompañamiento al docente, la comprensión de la situación de los estudiantes, la atención de las otras actividades claves de la universidad y distintas a la academia, y la preocupación por el bienestar y el rol de los otros miembros de la comunidad académica, constituyen las principales preocupaciones de las IES.

Carta Académica, documento de reflexión de ASCUN, recogió la memoria de los eventos, que reunieron 1.600 personas, y a continuación presentamos las principales conclusiones y recomendaciones:

– Se recomienda no intentar incorporar desarrollos académicos que, en este momento, requieren mayor capacidad de la que realmente se tiene (como la tecnológica)

– Es determinante preservar la salud de todos los integrantes de la comunidad académica

– Asegurar la comunicación oportuna, clara y pertinente por parte de los consejos superior y académicos sobre las decisiones, orientaciones y apoyos, a todos los interesados e involucrados: directivos, docentes, estudiantes, personal administrativo, de apoyo y padres de familia, empresarios y sitios de práctica.

– Identificar líderes (no importa tanto su rol en la IES) que estén en disposición de apoyar la estrategia definida institucionalmente y orientar a, para ser articuladores entre los diversos grupos internos

– Favorecer la cercanía de los directivos con docentes y estudiantes, cuidando de no sobre cargar de exigencias a administrativos y docentes para las cuales no se están preparados.

– Es importante aclarar a docentes, estudiantes y a su entorno familiar que no se trata de virtualizar cursos o asignaturas, sino de dar soporte mediante varias herramientas tecnológicas para que puedan continuar los programas académicos presenciales

– Priorizar el acompañamiento a los docentes. Esto es, poner a disposición tutoriales, atender sus preguntas, identificar profesores que puedan ser líderes de pequeños grupos de docentes para orientar en sus preguntas, inquietudes y temores, generar trabajo de pares, apoyar en el manejo de tecnologías, sugerir la forma como se puede adecuar las estrategias a los espacios virtuales.

– Apoyar a los docentes en los ajustes que requiera un programa de curso o asignatura diseñado para modalidad presencial, y orientar el uso y adecuación de estrategias que le permitan las tecnologías como mediadoras.

– Manejar las consecuencias emocionales del aislamiento tanto de docentes como de estudiantes, incluyendo aspectos ísicos, espirituales, de convivencia, además de actividades lúdicas, artísticas y culturales.

– Identificar las limitaciones y posibilidades de las herramientas institucionales. Permitir con mayor amplitud el uso de herramientas de acceso abierto y medios de comunicación para teleconferencia, intercambio, chats, manejo del celular como dispositivo para comunicación, entre otros y buscar la manera de apoyar la conectividad de estudiantes y docentes. Esto incluye, en algunos casos, el préstamo de equipos, el subsidio para pago de datos a estudiantes y docentes.

Los retos de la mayoría de IES

Los estudiantes con algún tipo de limitación auditiva o visual.

Los estudiantes que no tiene acceso a computador o a redes.

Los docentes de zonas rurales donde la conectividad es muy limitada o no existe.

Los docentes que a pesar de la inmersión a la que están sometidos actualmente, aún mantienen distancia, desconfianza y temor de las tecnologías, o no cuentan con el tiempo óptimo de preparación en las condiciones actuales.

Considerar que el manejo de tecnología para el estudiante ha tenido principalmente un propósito lúdico y ahora está inmerso en propósitos de aprendizaje.

La necesidad de hacer los ajustes en los diseños de los cursos para adecuar la didáctica a las posibilidades de las tecnologías.

Los campos de práctica profesional, laboratorios y formación en competencias en contexto

La evaluación de aprendizajes y calificaciones en este contexto en el cual el docente y el estudiante debe enfrentar nuevas exigencias y limitaciones.

El seguimiento a estudiantes que no ingresan a las plataformas o a los dispositivos.

La interpretación de los reglamentos en temas de asistencia, participación, notas, entregas de evidencias.

Las movilidades al exterior y otras estrategias de internacionalización.

Planeación para regreso paulatino a la presencialidad y posibles situaciones similares a futuro.

Las IES participantes

– Pontificia Universidad Javeriana

– Universidad Autónoma de Bucaramanga

– Universidad Autónoma de Occidente

– Universidad de La Sabana

– Universidad de La Salle

– Universidad de Los Andes

– Universidad del Norte

– Universidad EAN

– Universidat Oberta de Catalunya

– Fundación Universitaria del Área Andina

– Fundación Universitaria Los Libertadores

– Universidad Autónoma de Bucaramanga

– Universidad Católica de Oriente

– Universidad CES

– Universidad de Ibagué

– Universidad del Rosario

– Universidad El Bosque

– Universidad Jorge Tadeo Lozano

– Universidad Tecnológica de Bolívar

Fuente: https://www.universidad.edu.co/las-recomendaciones-de-las-propias-ies-para-desarrollar-academia-en-el-aislamiento/

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La Universidad del Quindío está entregando algunos computadores para que nuestros estudiantes puedan continuar su formación académica a través de la presencialidad asistida por tecnología. Este proceso se seguirá haciendo durante esta semana.

Fuente: https://noticias.uniquindio.edu.co/entregamos-equipos-a-los-uniquindianos-para-su-formacion-academica/

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Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

El modelo Netflix: Video, personalización, sin límite de tiempo, de forma indefinida y según perfil de usuario son, entre otros aspectos, atractivos que podrían estar desplazando esquemas tradicionales de educación presencial.

Ese es el análisis que, a propósito del coronavirus y el aumento en la demanda de plataformas al estilo Netflix, hace el español Jesús de las Casas en el portal expansión.com.

Las plataformas digitales de formación y contenidos divulgativos rompen con el modelo educativo tradicional y conducen a una democratización del aprendizaje, al alcance de todos.

Imagine un Netflix que no sólo sirva para entretener. Una plataforma que pueda formarle para ser mejor en su trabajo, ayudarle a aprender idiomas e incluso poner a su disposición libros y otros contenidos divulgativos. Se trata del futuro del aprendizaje, y ya es una realidad. Son lo que Juanjo Amorín, CEO y fundador de Edix, define como “las cenicientas del VOD” (contenidos bajo demanda). “Son plataformas que ya existían antes de Netflix, HBO, Movistar+… Pero estaban tapadas por la capa del entretenimiento”, explica el experto.

Mientras estos gigantes se centraban únicamente en el entretenimiento y el deporte, se olvidaron de lo relacionado con la formación online. Y sin embargo, “las plataformas de contenidos formativos han llegado para quedarse, porque suponen un complemento esencial para mitigar un problema creciente: la escasez de profesionales digitales cualificados”, comenta Amorín.

La aplicación de la tecnología sobre el ámbito formativo desemboca en la denominada educación 4.0. En este nuevo ecosistema, “la formación especializada y de calidad se democratiza con plataformas robustas, donde se pueden mantener actualizadas las competencias, crear ecosistemas de aprendizaje para aprender de los compañeros, las interacciones sociales y las cuestiones del mundo real”, resalta Alberto de Torres, director del programa superior en Internet de las cosas e industria 4.0 de ESIC y CEO de Nektiu.

Para los próximos años, Alberto de Torres apunta que el nuevo paradigma serán las plataformas de vídeo con contenidos de autoconsumo, sin límites de tiempo y con la máxima personalización. Así, agrega que “la tecnología digital va a permitir a los profesores crear materiales de aprendizaje más interactivos, atractivos y flexibles en una amplia gama de formatos digitales y multimedia”.

Entre los principales motivos para pensar en una alta demanda de estas herramientas, Juanjo Amorín hace hincapié en que “la reinvención profesional pasa por las plataformas de formación online“. Suponen una alternativa más económica y accesible frente a las opciones tradicionales, por lo que están al alcance de la mano de muchas más personas. Entre los factores que obligan a esa renovación, ahora se suma con fuerza el impacto del coronavirus sobre la actividad económica.

El fundador de Edix añade que “los cambios se han acelerado y ahora debes formarte a medida que trabajas”. Asimismo, comenta que “la tendencia es avanzar hacia modelos de formación híbridos”. De esta forma, tener un título cada vez es menos valioso frente a la posibilidad de que cada persona diseñe su propio itinerario formativo. Concluye asegurando que “habrá un boom del emprendimiento en este ámbito, porque la próxima década vendrá marcada por plataformas orientadas al crecimiento personal: en salud, bienestar, salud mental y, por supuesto, en formación profesional”.

Una biblioteca inteligente para 40 países

La pregunta es si se puede concebir una idea más ambiciosa que un Netflix educativo: “Nuestra propuesta es que cualquier organización pueda crear su propia plataforma digital personalizada, con una tecnología al nivel de las grandes plataformas de consumo para películas y música pero añadiendo nuestra tecnología educativa”, asegura Rodrigo Rodríguez López, CEO de Odilo.

Esta ‘start up’ nació en Murcia para facilitar que las bibliotecas ofreciesen sus servicios en la nube. Después lanzó un área de soluciones de educación digital para colegios, universidades y empresas, que utilizaba la inteligencia artificial para medir y mejorar el proceso de aprendizaje. Partiendo de ahí, “hemos conformado un ‘marketplace’ avanzado para el acceso a contenidos digitales y soluciones de aprendizaje dirigido a organizaciones“, afirma Rodríguez.

Trabajan con ministerios de educación, colegios, bibliotecas, universidades, organizaciones públicas, grandes empresas y ‘start up’ de 43 países. Más de 146 millones de personas pueden acceder a 3 millones de contenidos -libros, audiolibros, guías, revistas, cursos, prensa, ‘podcast’ y vídeos- en 40 idiomas diferentes. Presente en los cinco continentes, el negocio de Odilo en el extranjero ya representa la mayor parte de su facturación. Para evitar un parón en la formación durante la crisis del coronavirus, Rodríguez decidió abrir todas las soluciones tecnológicas de forma gratuita a todos los colegios afectados por el cierre.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/y-si-el-futuro-de-la-educacion-estuviera-en-netflix/