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Entre decenas de instituciones y Organizaciones No Gubernamentales (ONG), la Institución Tecnológica Colegio Mayor de Bolívar fue seleccionada por la oficina de Cooperación Internacional de la Alcaldía de Cartagena para desarrollar un proyecto en las comunidades vulnerables de la ciudad.

Se trata de la ‘Ruta turismo comunitario Gabriel García Márquez vive aquí’, la cual se pondrá en marcha en los barrios Colombiatón, Bicentenario, Villas de Aranjuez y Flor del Campo, ubicados al sur de la capital de Bolívar.

Con esta iniciativa, según explicó Delvis Martelo Barrientos, coordinadora del área de Proyección Social del Mayor de Bolívar, «se pretende impulsar el turismo comunitario y el emprendimiento para generar desarrollo en esas comunidades».

El pasado jueves, 27 de junio, en el salón Vicente Martínez del Palacio de la Aduana, se protocolizó la firma de dicho proyecto.

Otros ganadores

La Arquidiócesis de Cartagena, el Cartagena International School y el Movimiento para el Desarme y Paz también también fueron escogidos como ganadores.

Fuente: http://colmayorbolivar.edu.co/blog/mayor-de-bolivar-gana-convocatoria-de-la-alcaldia-para-desarrollar-proyecto-en-comunidades-vulnerables/#more-10073

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Por: María Constanza Granados Mendoza. Revista Javeriana.

 

La academia juega un papel cada vez más importante en la generación de escenarios donde el bienestar de las comunidades es una realidad. Desde las Redes de Universidades Promotoras de Salud riups y redcups, María Constanza Granados Mendoza lidera la conversación sobre la relevancia de los profesionales en formación como gestores de cambio en sus entornos.

 

“La salud es el resultado de los cuidados que uno se dispensa a sí mismo y a los demás, de la capacidad de tomar decisiones y controlar la vida propia y de asegurar que la sociedad en que uno vive ofrezca a todos sus miembros la posibilidad de gozar de un buen estado de salud”. Esta claridad, vigente y motivante, nos lleva a pensar de manera corresponsable en la producción de salud para todos. Como plantea la Comisión de DSS, “la distribución desigual de la salud no es un fenómeno natural, sino el resultado de la combinación de políticas sociales e intervenciones deficientes, situaciones económicas injustas y malas políticas”. Necesitamos en la región trabajar todos y desde todos los lugares para construir participativamente cambios en el funcionamiento social que tengan como base una apuesta por la sostenibilidad y la vida.

 

Asumir el reto de trabajar en Se evidencia el aporte de trabajos promoción de la salud implica reconocer que tanto a nivel individual como comunitario es insuficiente invertir esfuerzos y recursos solamente en prevenir y atender enfermedades; comprender que es indispensable trabajar de manera decidida para lograr cambios necesarios en favor de la salud en nuestros países y que estos cambios se relacionan, no solo con condiciones favorables, sino con formas de vincularnos con el mundo y con los otros; formas en las que se cuide la vida en todas sus expresiones, que nos lleven a participar activamente en la coproducción de salud y a trabajar por ella desde una concepción asociada al desarrollo humano, la calidad de vida, la felicidad y la participación.

 

Se evidencia el aporte de trabajos colaborativos y en red, que se hacen posibles desde opciones por procesos transversales de desarrollo institucional que tengan a la base una apuesta clara por la salud y la vida, en los que se reconozca como fundamental la participación y la gestión de procesos desde modelos participativos en los que la voz de todos es reconocida, valorada e incorporada en los diferentes momentos de los procesos.

 

El cambio de paradigma al que nos invita el trabajo por la promoción de la salud, nos ubica en lo “salutogénico” es decir, lleva nuestra atención a los activos en salud o factores generadores de salud y nos lleva a visibilizar y fortalecer los recursos con los que contamos y las capacidades con que cuentan individuos y comunidades. Nos ubica en formas de relación y comunicación horizontales, que dan lugar a procesos colaborativos, a sinergias, a alianzas y a transformaciones culturales en las que los cambios individuales potencian los cambios sociales, y los cambios sociales favorecen los cambios individuales a favor de la salud y la calidad de vida. Promover la salud nos lleva entonces a contar cada vez más con individuos y comunidades empoderados, que fortalecen su capacidad para participar, que ponen sus voces a dialogar para establecer prioridades, para proyectar procesos, diseñar estrategias, hacerles seguimiento, evaluar, aprender de las dificultades y proyectar oportunidades para el desarrollo individual y social.

 

Hemos tenido la oportunidad de participar en el proceso encaminado a promover la salud desde las universidades en la región desde el año 2003. Con los aprendizajes derivados de conocer las experiencias de otros países, fundamos redcups: Red Colombiana de ies y Universidades Promotoras de Salud, en un evento organizado en el campus de la Pontificia Universidad Javeriana – Bogotá, en el año 2010, fruto de un proceso colaborativo adelantado por universidades públicas y privadas de todo el país; contamos desde entonces con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud, del Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación y de diferentes actores clave en el tema en el país. Publicamos la Guía colombiana para el fortalecimiento y evaluación de las ies y Universidades como promotoras de salud y el cuestionario de autoevaluación institucional y, abrimos al servicio de los interesados una biblioteca virtual, referente para el tema, desde el portal de la Red Colombiana de ies y Universidades Promotoras de Salud administrada por el Instituto proinapsa de la UIS.

 

Entre los logros más importantes está la trasformación en el rol asumido por los estudiantes en los procesos de fortalecimiento de sus universidades como promotoras de salud. Los estudiantes han pasado de ser asumidos como receptores de ofertas formativas institucionales y servicios, a ser reconocidos como actores clave que durante su paso por las universidades que trabajan por fortalecerse como promotoras de salud, participan desde roles activos en todos los momentos de los procesos encaminados a mejorar de manera permanente las condiciones para la salud: evaluación, identificación y priorización, diseño e implementación y evaluación de estrategias y aporte en la vinculación de la universidad con la comunidad y a la salud en los diferentes países. Para los estudiantes, su vinculación como actores clave ha implicado la posibilidad de enriquecer sus perfiles profesionales con la experiencia adquirida durante su paso por la Universidad. Al ser promotores de salud - pares educadores en salud, recibir una formación complementaria certificada y contar con oportunidades de aportar a los procesos desde equipos interdisciplinarios e interculturales, se habilitan para gestionar procesos comunitarios desde modelos participativos, participar en equipos interdisciplinarios, interinstitucionales e inter países.

 

Al pensar en los estudiantes somos conscientes de que nuestros dirigentes pasaron por nuestras universidades, nuestros estudiantes serán tomadores de decisión y estarán en lugares desde los que se podrán gestionar procesos a favor de la salud y la vida; de que tienen un poder transformador, que esperamos aporte en presente y a futuro a la construcción de un mundo en el que las inequidades no se generen y perpetúen, en el que la solidaridad y el respeto mutuo sean una forma de relación posible y cotidiana.

 

Otro logro que resulta importante destacar tiene que ver con aprender a trabajar en Red. El movimiento global de Universidades Promotoras de Salud, cuenta con Redes globales en Alemania, Canadá, Inglaterra, Nueva Zelanda. Con Redes Nacionales de ups en la Región de las Américas, vinculadas a la RIups: Red Iberoamericana de Universidades Promotoras de salud, en Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Cuba, Ecuador, España, México, Perú, Puerto Rico, Red Centroamericana y del Caribe de ups y Redes en proceso de consolidación en Guatemala, Portugal y Nicaragua. Desde estas redes aprendemos que trabajar juntos implica ir más allá de pensar en lo que nos aporten o podamos aportar sino ser corresponsables y trabajar en procesos colaborativos, vinculando a todos los actores clave que pueden aportar a ellos.

 

Desde el año 2003, cuando se hacen más visibles los esfuerzos desde las universidades a nivel de promoción de la salud, hemos participado en la organización de seis congresos nacionales y nueve internacionales, siendo parte de equipos inter países coordinados desde la Organización Panamericana de la Salud ops, desde los que se lideraron el Concurso de experiencias significativas en promoción de la salud en escuelas, ciudades - municipios y Universidades y participamos actualmente desde la riups en el esfuerzo que se plantea para la Región de las Américas con la Estrategia y Plan de Acción en Promoción de la salud 2019 - 2030 liderado por la Organización Panamericana de la Salud.

 

La estrategia y plan de acción en promoción de la salud en la Región de las Américas en el marco de los objetivos de desarrollo sostenible 2019 – 2030 se plantea con el objetivo de renovar la promoción de la salud a través de un movimiento social, político y técnico que aborde los determinantes sociales de la salud, con el fin de mejorar la salud y reducir las inequidades en materia de salud, dentro de la Agenda 2030. En este contexto, las universidades somos actores clave en la implementación de la Estrategia y Plan de Acción. Somos corresponsables en la gestión de los cambios necesarios para la salud en los países de la región; estamos llamados a generar evidencias que aporten a la formulación de políticas públicas saludables, a la construcción de conocimientos y cualificación de estrategias para promover la salud, y a la consolidación de modelos de desarrollo que tengan de base apuestas decididas a favor de la salud y la vida. Pensamos que desde las Universidades tenemos importantes retos, entre otros, la generación de evidencia para sustentar y acompañar procesos de cambio en favor de la salud, la recuperación de aprendizajes y el diseño de instrumentos que apoyen procesos de desarrollo social. Esto implicará trabajar por:

 

► Fortalecer los currículos con apuestas formativas conectadas con la vida que favorezcan diagnósticos contextuados y aproximaciones que den lugar a miradas comprensivas y complejas de las situaciones.

 

► Fortalecer oportunidades de formación realmente integral que habilite para construir con otros, gestionar procesos, hacer lecturas de contexto y trabajar en equipos interdisciplinarios, interculturales e intergeneracionales.

 

► Formalizar investigaciones desde las que se generen evidencias frente a impactos negativos en la salud derivados de políticas y prácticas que así hayan nacido con el objetivo de reducir inequidades tienen efectos contrarios, pero permanecen al no contarse con evidencia de sus efectos reales.

 

► Aportar al conocimiento integral de los perfiles de salud en los países, desde una construcción intercultural e interdisciplinaria.

 

► Producir, socializar, apropiar y posicionar conocimientos de y en la región.

 

► Desarrollar en los futuros profesionales capacidades para hacer una abogacía que posicione formas de producción sustentables.

 

► Innovar en la formación de profesionales de todas las disciplinas con competencias para promover la salud desde ellas y como parte de equipos interdisciplinarios.

 

► Aportar a la construcción de sistemas de información que permitan recuperar experiencias en tiempo real y hacer seguimiento al proceso de los países y la región.

 

► Formalizar espacios que aporten al desarrollo integral de los miembros de las comunidades educativas a nivel de habilidades para la vida y estrategias favorecedoras de empoderamiento y participación.

 

► Aportar a la construcción de formas de relación basadas en la solidaridad, fortaleciendo el valor otorgado a los vínculos, las sinergias y las redes.

 

► Fortalecer esfuerzos a nivel de vinculación con la sociedad y el desarrollo en los miembros de nuestras comunidades educativas habilidades y competencias a nivel de pensamiento crítico y lectura de contexto.

 

► Potenciar sinergias desde las que se proyecten procesos emancipadores en la región, contribuyendo intencional y sistemáticamente al empoderamiento de individuos y comunidades, fomentando espacios deliberativos que deriven en el fortalecimiento de la capacidad para participar y hacer análisis críticos que abran posibilidades adicionales a los poderes y formas de conocimiento hegemónicos.

 

Desde mi experiencia como colombiana, javeriana, docente universitaria, consultora en promoción de la salud, invito a que seamos parte de la solución; corresponsables y gestores de cambios necesarios para la salud y la vida, a que reconozcamos que las Universidades Promotoras de Salud son una oportunidad para articular esfuerzos y recursos, para aportar al mejoramiento de las condiciones para la salud y la vida, para construir formas solidarias de relación y aportar al cuidado de nosotros, de los otros y de lo otro. El camino construido desde el año 2003 es una invitación a unir esfuerzos en favor de la participación, la sostenibilidad y la vida; todo lo que falta por hacer es una oportunidad para formalizar sinergias, espacios de encuentro, espacios deliberativos, proyectar procesos y asumirnos como ciudadanos y seres humanos corresponsables ante el cuidado de la vida, ciudadanos parte de un mundo maravilloso que con nuestro aporte puede ser más justo, más solidario, más equitativo y posibilitador de salud y bienestar para todos .

 

Para Leer el artículo, clic Aquí.

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El Ministerio de Educación Nacional tiene el gusto de invitarlos al Foro Nacional de Rectores de Instituciones de Educación Superior, en el que se darán a conocer los aspectos más relevantes de la propuesta del Decreto que reglamenta el registro calificado. Además, se trabajarán aspectos estratégicos de los temas que impactan la calidad de las instituciones, el fortalecimiento del sistema del aseguramiento de la calidad de la educación superior, así como del desempeño de Colombia en su desarrollo social, cultural, productivo y laboral.

 

Este espacio hace parte de los ejercicios participativos “CalidadESdeTodos” adelantados entre 2018 y 2019 en diferentes ciudades del país, a los que asistieron más de 500 participantes de 247 instituciones de educación superior, para la actualización del marco normativo del sistema de aseguramiento de la calidad para el proceso de registro calificado y recoge las principales conclusiones.

 

Fecha:            3 de Julio de 2019

Hora:              8:00 a.m. a 5:00 pm

Ciudad:         Bogotá

Lugar:            Hotel Hilton, Corferias

 

Su participación en este encuentro como líderes conocedores de la educación superior, enriquecerá el debate y el impacto que este proceso tiene al interior de sus instituciones, por lo tanto, agradecemos no delegar su asistencia.

 

Por favor confirmar asistencia al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.; cualquier inquietud comunicarse al 2222800 Ext 3209.

 

Para inscribirse puede acceder al sigueinte enlace:http://bit.ly/2XK8qSh

 

Fuente: https://ascun.org.co/agenda/detalle/foro-nacional-de-rectores-de-instituciones-de-educacion-superior

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Por Juan David Olmos. Revista Semana.

 

La educación del futuro requiere enfoques innovadores para reconocer mejor las habilidades de las personas y las competencias que necesita el mundo laboral. Entrevista con Mercedes Mateo, especialista en educación del BID.

 

Por las dinámicas actuales del mundo laboral, una persona que sale hoy de la universidad tendrá, en promedio, 15 empleos distintos en su vida. Eso quiere decir que cada tres o cuatro años, más o menos, deberá reinventarse, actualizar sus competencias y adaptarse a las exigencias de un mundo cambiante. Pero, para eso, es importante que el sistema educativo sea más ágil, asequible y pertinente de lo que es hoy en día.

 

Semana Educación habló con Mercedes Mateo, especialista de la división de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo y una de los speakers en la próxima Cumbre Líderes por la Educación, sobre cómo debe enfocarse la inversión en el sector, de cara a un futuro laboral en el que lo único constante va a ser el cambio.

 

SEMANA EDUCACIÓN (S. E.): ¿Qué habilidades debemos desarrollar en América Latina para prepararnos para un futuro incierto?

 

Mercedes mateo (M. M.): Para que los individuos puedan responder a los requisitos del siglo XXI, necesitamos equiparlos con un conjunto de habilidades que nosotros llamamos fundacionales. Es decir, aptitudes que no solo les van a ayudar a competir en el mercado laboral, sino a crecer y a adquirir mayores niveles de bienestar. Estas son las habilidades llamadas blandas como trabajo en equipo, comunicación, creatividad, pensamiento crítico, resolución de problemas, aprender a aprender, resiliencia, tolerancia y empatía.

 

S. E.: ¿Y las estamos enseñando?

 

M. M.: Según un informe de Manpower Group, 50 % de las empresas en América Latina no encuentra la mano de obra con las habilidades que necesita. Esta región no solo es la más desigual del mundo en términos económicos, sino también donde la brecha de talento es más grande. Por eso, hay un desafío importante para los sistemas educativos de reajustarse, de tal manera que puedan entregar a los individuos las herramientas para aprender a aprender.

 

S. E.: En la Cumbre va a hablarnos de los resultados del estudio ‘El futuro ya está aquí’, que saldrá en los próximos meses. ¿Qué nos puede adelantar de este?

 

M. M.: Parte del estudio es un sondeo que hicimos con gente de la región para entender los temas que le preocupa sobre la formación profesional. El país donde más respuestas obtuvimos fue Colombia, lo cual le da una indicación de lo relevante que es este asunto en este momento en el país. Encontramos que en ningún grupo etario el diploma refleja las habilidades de una persona. Casi la totalidad de los individuos dice que no son representativos de lo que una persona es capaz de hacer. Por otro lado, la gente nos dice que está gastando recursos propios y acudiendo a plataformas digitales para formarse.

 

S. E.: ¿La gente está dejando de creer en los diplomas?

 

M. M.: Hemos estado reflexionando mucho sobre la relevancia del papel. En un mundo donde tienes que cambiar de orientación laboral de forma regular, donde nos vamos a tener que reinventar varias veces, en el que las empresas están buscando al que sabe hacer, no al que dice tener conocimiento, la pregunta es: ¿no se habrán quedado los títulos obsoletos? ¿Cómo podemos repensar formas de acreditar, no solo el conocimiento, sino el saber hacer, de manera que visualicemos las habilidades blandas y facilitemos la contratación o el emprendimiento? El mundo laboral está evolucionando más rápido que el sistema educativo y, por ejemplo, las empresas tecnológicas ya prefieren someter a sus candidatos a pruebas prácticas para que ellos mismos demuestren lo que pueden hacer, en lugar de mirar su currículo.

 

S. E.: ¿En qué se debería concentrar la inversión en educación en la región?

 

M. M.: En estas habilidades transversales (aunque sin descuidar las aptitudes básicas, respecto a las cuales los sistemas educativos de la región siguen teniendo grandes desafíos de calidad). ¿Cómo? Creo que deberíamos considerar cinco acciones concretas: la primera es repensar el sistema de formación continua, porque la gente no se puede graduar y dejar de aprender. Segundo, hay que aprovechar las posibilidades que ofrece la tecnología para facilitar el acceso a la educación y personalizar el aprendizaje. Tercero, el sistema tiene también que aprender a aprender, es decir, generar mucha más información sobre qué funciona. Cuarto, debemos usar más prácticas efectivas para desarrollar competencias del siglo XXI, como el aprendizaje basado en proyectos. Y, quinto, tenemos que repensar cómo reconocemos y acreditamos las habilidades, pues el título está quedando obsoleto.

 

S. E.: ¿Tenemos un sistema educativo, laboral y financiero que nos permita el aprendizaje a lo largo de la vida?

 

M. M.: Yo no creo que los modelos educativos tal como están diseñados estén listos para este desafío. Considero que el futuro va por un sistema educativo que se repiense y enfoque en habilidades básicas y fundacionales, que permitan al individuo desarrollar la capacidad de reinventarse muchas veces en la vida. Financieramente, creo que también debería haber una corresponsabilidad del sector privado con la formación de las personas. El sector público no tiene la capacidad de proveer todos los servicios que se requieren en este contexto. De hecho, ya muchas empresas lo hacen. La mayoría de los empleadores que nos respondieron dicen estar dispuestos a financiar las habilidades específicas de sus empleados... siempre y cuando estos lleguen con las habilidades transversales que necesitan.

 

S. E.: ¿O sea que debemos invertir más?

 

M. M.: Se lo pongo así: en un contexto en que las nuevas tecnologías van a estar desplazando gente que no tenga las habilidades necesarias, llega un punto en que vamos a tener que elegir entre acarrear con los costos de personas que han quedado fuera del sistema productivo o invertir en formar gente para que nunca sea desplazada de este. Entonces, sí: hay que invertir más en formación, porque son los trabajadores menos cualificados los que van a quedar desplazados en grandes números y de forma rápida por la disrupción tecnológica.

 

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/entrevista-el-diploma-universitario-se-esta-quedando-obsoleto/621848?fbclid=iwar1ouvqwphxdklhcgyprcvuom9fj8ctpcxgnwbdzl_-yibmotwdmuoztc6e

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**36 nuevos pequeños comerciantes fueron acreditados a través del Programa “Infotep Emprende”** Desde el 2012 unos 600 comerciantes informales de Ciénaga y la región han  participado del Seminario Taller de Administración Microempresarial.  

 

Los emprendedores y los pequeños comerciantes de Ciénaga y su área de influencia cuentan desde el año 2012 en la Institución de Educación Superior “Humberto Velásquez García”, con un espacio académico para poner a marchar sus ideas o de estructurar el negocio que ya tienen montado.

 

Para este primer semestre de 2019, 36 nuevos microempresarios lograron recibir la certificación del “curso taller Microempresarial” luego de obtener importantes conocimientos y las herramientas necesarias sobre el manejo administrativo, contable, financiero y de mercadeo de sus negocios.

 

La rectora encargada y coordinadora académica de la Alma Mater de los cienagueros Mildred Ospina Pacheco, resaltó que el programa “Infotep Emprende”,  encaminado a trabajar en el cambio de mentalidad de las personas que se dedican al comercio informal, ha logrado capacitar durante los últimos 7 años a unos 600 comerciantes informales del municipio de Ciénaga y la región.

 

La oficina de Proyección Social del Infotep a cargo de Leda Bolaño Bonett, y el líder del programa “Infotep emprende”  Yeiner Rodríguez Benjumea, afianzan estas capacitaciones, como una de las formas de impulsar la creación de unidades productivas y a la vez generar empleo.

 

Rodríguez Benjumea, insiste que en Ciénaga  la cifra de informalidad alcanza el 78 por ciento, precisando que las empresas con asiento en el municipio no están generando los empleos que requiere la ciudadanía y el emprendimiento es una gran oportunidad para mejorar la economía de esta parte del departamento del Magdalena.

 

El catedrático de la institución de Educación Superior de Ciénaga anotó además que en este proceso de capacitación se ha vinculado vendedores de comidas rápidas, confección, panadería, entre otros, con el fin de potencializar sus negocios y lograr una visión empresarial para generar empleos.

 

Fuente: http://www.infotephvg.edu.co/cienaga/hermesoft/portalIG/home_1/recursos/julio2019/01072019/capacitacion-microempresarios.jsp

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ELE es un Congreso Internacional arbitrado y dedicado a mostrar en cada versión el avance de la teoría y las prácticas educativas. Además de promover el trabajo colaborativo entre académicos, profesionales e investigadores en pro del logro de la Revolución Educativa.

 

Es el Encuentro con mayor impacto en el Sistema de Formación Latinoamericano, que surge a raíz de los retos que plantean las nuevas generaciones al obsoleto sistema de educación actual. Su objetivo es proporcionar un espacio y una oportunidad para que académicos, profesionales e investigadores en educación, con intereses transdisciplinares, ayuden a cerrar la brecha del conocimiento y a promover la estructuración y materialización de la necesaria Revolución Educativa en este siglo. Por esta razón, ELE convoca a enviar trabajos de investigación, reflexión o revisión que cubran el análisis conceptual, la implementación y la puesta en marcha de la misma.

 

Este año llevaremos a cabo la segunda versión de ELE, un evento que hace parte de la responsabilidad social de la Corporación Instituto Antioqueño de Investigación IAI. Para quienes trabajan e investigan en temas relacionados con la formación y la capacitación de estudiantes, es claro que la manera como se imparte la educación en este siglo no colma las expectativas ni las necesidades de la nueva generación. En parte porque el llamado Sistema de Educación nunca ha estado estructurado como tal y porque las metodologías, las didácticas y la evaluación con las que se educa hoy, se quedaron en la época de la industrialización, cuando lo más importante era educar para responder a las necesidades de la naciente industria. Si deseas asistir o presentar tu visión como aporte a este objetivo, te esperamos en ELE 2019.

 

Fuente: http://fundacioniai.org/ele/

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Por: Tatiana Rojas. Revista Semana.

 

José Joaquín Brunner, exministro de Estado en Chile, habló con SEMANA Educación. Asegura que es un error centrar la política en becas como Ser Pilo Paga, pues no solo los más pobres necesitan ayudas para acceder.

 

José Joaquín Brunner tiene claro cómo fue, cómo es y cómo apunta a ser el sistema de educación superior en Latinoamérica. No es para menos. Gran parte de su vida la ha dedicado a conocer diferentes sistemas educativos en el mundo. Ha sido profesor, investigador y consultor del Banco Mundial y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud).

 

Ahora que el ámbito universitario del país atraviesa por tiempos turbulentos, su visión es más que necesaria. Para plantear una discusión que aún no ha tomado la fuerza que merece, Brunner estará en la sexta edición de la Cumbre Líderes por la Educación. El encuentro, número uno en el país, se realizará el próximo 18 y 19 de septiembre. Semana Educación habló con él.

 

Semana Educación (S. E.): El sistema de educación superior en América Latina es muy distinto al de hace 50 años. ¿Cuáles han sido esos grandes cambios?

 

José Joaquín Brunner (J. J. B.): Uno de los cambios más significativos que han transformado y que seguirán transformando la educación superior es la expansión de la matrícula. En 1950 había 250.000 estudiantes de educación superior en Latinoamérica. Hoy, hay alrededor de 28.000.000 alumnos. Luego está la explosión de Instituciones de Educación Superior (IES). En 1950 había 75 universidades, hoy hay cerca de 11.000 IES, de las cuales más de 4.000 son universidades. Un tercer fenómeno es el de la privatización. De la matrícula total en América Latina, más de la mitad está en privadas, y de esas, más del 50 % son instituciones con fines de lucro. Países como Brasil y Perú admiten legalmente que grandes empresas funcionen como IES. Otro cambio son las fuentes de financiación, porque han dejado de ser puramente estatales. Hoy es financiada –en algunos países–, en gran medida, por las familias y por los propios estudiantes cuando contraen un crédito para estudiar.

 

S. E.: ¿Cómo financiar un sistema que, según usted, seguirá creciendo? 

 

J. j. b.: La gran solución, en países como los nuestros que tienen una matrícula muy significativa en instituciones privadas, va por el lado de un buen sistema de crédito estudiantil. Hoy, hay múltiples experiencias de las cuales podemos aprender porque muchas de ellas han tenido fallas y errores. Pero existen otras que están funcionando, como en Australia o Gran Bretaña. Otro ejemplo es Chile, que tiene un sistema de créditos amplio. En este caso, el Estado se ha preocupado por diseñar un modelo con los dos componentes: gratuidad y crédito, pero que está dirigido a todos los jóvenes, independientemente si se quieren inscribir en una pública o privada. Lo único que le importa al Estado es que esas instituciones estén acreditadas.

 

S. E.: Aquí llamamos a ese modelo Ser Pilo Paga. ¿Cree que debió continuar?

 

J. j. b.: Considero que este programa fue muy interesante, en el sentido en que ofrecía becas independientemente de si el estudiante iba a ir a una universidad privada o pública. Ahora, otra cosa es el diseño, que hizo que las universidades sintieran una especie de competencia desleal. Pero, además, era una iniciativa muy limitada. El error es que creemos que debemos dirigir los programas de becas a jóvenes con el decil más bajo. Sin embargo, resulta que el acceso a la educación es un problema generalizado. En ese sentido, no es suficiente un programa de becas, lo que hay que tener es un sistema de crédito abierto a todos los jóvenes del país; esa es la única solución.

 

S. E.: Pero en Chile se planteó una reforma para, precisamente, hacer de la educación superior un servicio gratuito y generalizado...

 

J. j. b.: En el Gobierno de Michelle Bachelet, que es el Gobierno por el que voté, fui extremadamente crítico con el proyecto de gratuidad universal. Se dijo que los jóvenes chilenos debían tener gratuidad en un determinado tiempo; pero pronto el Gobierno se dio cuenta de que era completamente irrealizable y, finalmente, a lo que se llegó fue a una gratuidad focalizada. Es decir, los jóvenes que pertenecen al 60 % de menores recursos de la población chilena y que están buscando educación. Eso en el número total de nuestros estudiantes significa alrededor de un 30 %. Mientras que los jóvenes restantes, que son la mayoría, tendrán un buen esquema de financiación contingente al ingreso.

 

S. E.: ¿Por qué pareciera que la gratuidad es lo peor que le puede pasar a la educación?

 

J. j. b.: La gratuidad ha traído grandes problemas a las universidades, porque está calculada de una manera que no cubre los reales costos de la docencia que imparten una buena parte de nuestras universidades. En el caso de Chile, hay un número importante de IES que se está viendo afectado en otras actividades como en investigación, porque el subsidio de gratuidad no es suficiente. Es una política irreal, inviable y profundamente inequitativa, pues termina favoreciendo a sectores de alto y mediano ingreso de la sociedad, que son los que llegan a la universidad. Nuestros países se deben enfocar en la educación inicial, es ahí donde se tienen que invertir más recursos.

 

S. E.: Finalmente, ¿cuáles son esos otros desafíos que ponen a tambalear a las IES?

 

J. j. b.: Están los desafíos en el ámbito global como la revolución tecnológica en todos sus aspectos. A las universidades les importa mucho ese vector porque está transformando la manera en que se organiza el trabajo en nuestra sociedad. Tenemos otros desafíos culturales y sociales, por ejemplo, la lucha contra la igualdad de los géneros. Y ante esto, las instituciones obviamente tienen dificultades para adaptarse

 

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/entrevista-la-educacion-superior-gratuita-es-irreal-y-profundamente-inequitativa/621840

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Una investigación de la Universidad Nacional estableció que la prueba de admisión beneficia el ingreso de los hombres. Para corregir los posibles errores de sesgo, ya se han empezado a comentar algunas propuestas.

 

Todo parece indicar que una mujer tiene menos probabilidades de ingresar a la Universidad Nacional que un hombre. Así lo establecieron Cindy Jeanet Caro y Alejandro Quintero del Observatorio de Asuntos de Género de esa universidad. Ambos realizaron una investigación sobre las razones por las que de 12.000 bachilleres que se presentan cada año a la Nacional, solo el 35 % de los que ingresan son mujeres.

 

Según Caro, la prueba de admisión que tiene la Nacional para seleccionar a los mejores estudiantes estaría detrás de estas cifras. “Encontramos que a los hombres les va bien en toda la prueba, pero las mujeres tiene un rendimiento menor en Matemáticas e Interpretación de la imagen. Dos áreas en las que culturalmente las mujeres han quedado rezagadas, como se ha evidenciado en pruebas estandarizadas como las pruebas Saber y las Pisa”, explicó.

 

Incluso descubrieron que la desventaja de género es mayor que la ventaja de clase. Es decir, los hombres de un nivel socioeconómico bajo tienen más probabilidades de ser aceptados que las mujeres de un nivel alto. Esto no significa que las mujeres y los hombres tengan diferencias cognitivas. Para Caro, es un asunto de cómo se potencian las habilidades de cada uno. “Las mujeres tenemos un desempeño menor en el razonamiento abstracto o en Matemáticas, porque nos educan de acuerdo al estereotipo de género. Mientras nos enseñan a jugar con muñecas, los niños juegan con fichas Lego, salen a la calle, descubren el mundo”, dice.

 

Pese a que los directivos están enterados de que la prueba de admisión podría estar favoreciendo a los hombres, solo hasta ahora han aceptado que algo anda mal. La rectora, Dolly Montoya así lo cree: “Esto es algo a lo que debemos poner cuidado por equidad de género, por la necesidad que tenemos de estar en una sociedad más incluyente, y por supuesto, como mujer, reclamo que más de ellas puedan llegar a la universidad”.  

 

Por donde se le mire, el tema es polémico. Esa realidad ha abierto la puerta a una interesante propuesta: aplicar una prueba de acuerdo al género. Una fórmula que podría funcionar, según Luz Karime Abadía, docente, economista y experta en temas de género de la Pontificia  Universidad Javeriana.Y agrega: “El asunto no es hacer una prueba más fácil para las mujeres, lo importante es encontrar el método correcto para evaluar. La forma en la que ingresan no solo debe garantizar la equidad entre hombres y mujeres, también debe permitirle a la universidad seleccionar a los mejores, no solo por sus límites de cupo, también por sus estándares de calidad”, dijo.

 

Para no ir a los extremos, algunos estudiantes y profesores proponen, por ejemplo, eliminar por completo la prueba de Interpretación de imagen, pues además de que es la que más preponderancia tiene, apunta a la misma área de conocimiento que la de Matemáticas y Ciencia. También dicen que se podría adaptar el modelo de admisión que usa la Universidad Nacional Autónoma de México. Pues, aunque se usa la prueba estandarizada, le suman algunas evaluaciones de largo aliento en donde se supone que les va mejor a las mujeres.  

 

En todo caso, aunque la universidad no puede hacerse cargo de los ordenamientos de género que se reproducen en todo el sistema escolar, y que al final se evidencian en los resultados de la prueba admisión, sí tiene el deber de detener las desigualdades de género que se reproducen en la educación superior. Una cuestión que actualmente está siendo analizada por el vicerrector académico de la Nacional, Carlos Augusto Hernández. “Aparentemente tenemos un sesgo de género en la prueba de admisión y eso implica naturalmente una exploración de cuáles son las dificultades que pueden incidir en esos resultados. Por eso, hoy este examen está siendo sometido a una discusión”, dijo.

 

Fuente: https://www.semana.com/nacion/educacion/articulo/la-universidad-nacional-cambiara-el-examen-de-admision-para-tener-mas-mujeres/621697

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Las instituciones de educación superior enmarcan sus estrategias en la RSU y el valor compartido.

 

El uso de la responsabilidad social en los modelos de planeación y gestión de las empresas tiene sus inicios en 1950. Pero fue en este siglo cuando aterrizó de lleno en las estrategias de cualquier organización, incluyendo universidades, a raíz del anuncio del Pacto Global de Naciones Unidas, durante el Foro Mundial de Davos (Suiza) realizado en 1999.

 

La responsabilidad social universitaria (RSU) es un apéndice de la empresarial, porque si bien tienen metas similares, sus componentes e impactos no se reflejan igual en su funcionamiento. 

 

Fernando Morón Polo, director de Planeación de Unisimón y RSU, explica que así es como las instituciones de educación superior (IES) adaptaron el concepto empresarial a su naturaleza y su compromiso de generar conciencia y competencias para el desarrollo sostenible. 

 

“En Unisimón, desde su objeto fundacional, ya hay una gran responsabilidad con su entorno, porque nació con la visión de ser una casa de estudios superiores del pueblo, para el fomento de la investigación científica, formación técnica y promoción cultural e ideológica, sin distingos de ningún tipo”, explica. 

 

Personas también sostenibles

 

Las universidades se orientan por el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) que más les impacta: educación de calidad. Entre sus metas a 2030 se incluye asegurar el acceso igualitario a una formación técnica, profesional y superior, al igual que aumentar el número de jóvenes y adultos con las competencias para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento. 

 

Duván Ramírez Ospina, doctor en administración e investigador de Unisimón, ha publicado textos científicos en los que evidencia que la perspectiva universitaria se distingue de la empresarial en que debe centrarse en que el ser humano sea sostenible, no las corporaciones. 

 

“En esa medida, podríamos hablar de una sociedad sostenible y que en la práctica, además de orientarse al medio ambiente y la economía, también se enfoca en el ser para que ayude a transformarla”, afirma.

 

El modelo de RSU de Unisimón aborda cuatro impactos: educativo, cognitivo, social y organizacional. 

 

En lo educativo, desde 2015 ha incrementado en 18 % el número de programas de pregrado y en 41 % de posgrado, para atender las necesidades de formación en su entorno, y en 200 % los que están acreditados en alta calidad. 

 

En el aspecto cognitivo ha acrecentado en 160 % la cantidad de grupos de investigación categorizados en A y A1, así como en 232 % los profesores reconocidos por Colciencias, con líneas investigativas pertinentes y relevancia social. 

 

En nuevo conocimiento y desarrollo tecnológico, ha generado 1.004 productos y más de 340 publicaciones indexadas en Scopus. También creció la cifra de estudiantes que pertenecen a su semillero de investigación. 

 

Su impacto social se evidencia, entre otros resultados, con la participación en más de 46 escenarios de connotación nacional e internacional de discusión y reflexión sobre el desarrollo, al igual que el año pasado ejecutó 16 proyectos que intervinieron a 2.253 familias y beneficiaron a 8.800 personas.

 

Y en lo organizacional destaca la alineación de la planeación estratégica a los ODS y el aumento en 80 % del número de profesores con doctorado y 21 % con maestría. Además, favoreció a 228 de sus empleados administrativos con el plan de formación 2018, mejoró el índice de su clima laboral e implementó acciones específicas para la preservación del medio ambiente. 

 

“Si algo tiene la educación en sus manos es buena parte de los instrumentos para lograr que se reviertan adversidades sociales como la desigualdad y la pobreza extrema”, asegura el rector de Unisimón, José Consuegra Bolívar.

 

Fuente: https://www.elespectador.com/especiales/universidades-encarriladas-en-la-formacion-de-profesionales-sostenibles-articulo-868340

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En la Institución se pretende generar conocimiento científico con impacto social.

 

Durante la reunión número 12 de la Mesa de Competitividad, provincia de Guanentá, desarrollada el pasado jueves 27 de junio en San Gil (Santander), UNISANGIL presentó una serie de proyectos con los que busca contribuir al conocimiento, la protección y el aprovechamiento sostenible de los recursos y servicios ambientales que provee el Sistema Socio Ecológico (SSE) río Fonce y la quebrada Curití.

 

Lo anterior se concibe en un marco de pertinencia y relevancia de la producción científica, en cumplimiento de la misión institucional. También significa un aporte relevante a la región, puesto que en la actualidad el territorio solo cuenta con estudios semidetallados en el 10,3% de su área, un factor que impide que su ordenamiento productivo y ambiental se realice de manera acorde a las características de la superficie. 

 

En esta línea, el 58% de los suelos presenta un uso inadecuado: 42,2% por sobreutilización y 15,8% por subutilización. Solo el 37,6% respeta su verdadera vocación y capacidad.

 

Por otro lado, la cuenca del Río Fonce se constituye en el cuerpo receptor de las descargas contaminantes de al menos siete municipios, que ponen permanentemente a prueba su capacidad natural de resiliencia.

 

A razón de lo anterior, entre otras necesidades evidenciadas gracias a los estudios previos de UNISANGIL, ante los gremios y representantes congregados en la Mesa, la Institución Universitaria expuso 10 proyectos prioritarios:

 

Estado y tendencia de la cobertura vegetal natural de la cuenca del río Fonce.

 

Determinación del índice de uso de agua y vulnerabilidad hídrica del SSE río Fonce y quebrada Curití.

 

Modelamiento de la calidad del agua del SSE río Fonce y sus principales tributarios; y de la quebrada Curití.

 

Identificación de los impactos antrópicos en los ecosistemas estratégicos para la prevención y mitigación de las amenazas y riesgos asociados al Sistema Socio Ecológico (SSE) río Fonce en San Gil – Santander.

 

Modelamiento de la calidad del agua del Río Fonce para estimar su capacidad de autodepuración mediante el software QUAL2K.

 

Determinación de la vocación de uso del suelo del SSE río Fonce y la quebrada Curití.

 

Zonificación ambiental del SSE río Fonce y la quebrada Curití.

 

Determinación de la capacidad de resilencia y adaptación del SSE río Fonce a la variabilidad climática y al efecto del turismo de aventura.

 

Desarrollo de un sistema integrado de información y análisis de datos aplicado al monitoreo y gestión del recurso hídrico en Colombia, caso de estudio SSE río Fonce y quebrada Curití en Santander - Colombia.

 

Desarrollo de un sistema de tratamiento y manejo de las aguas residuales de procesos agropecuarios y agroindustriales.

 

Es de aclarar que UNISANGIL lleva varios años trabajando en temas relacionados con ese sistema hídrico y desde hace algún tiempo enfoca sus proyectos en aras de aportarle a la solución de sus problemáticas desde diferentes ámbitos del conocimiento, un ejemplo de ello es el denominado ‘De cara al río’, el cual lleva seis meses de desarrollo. De esta manera se pasa del estudio a la acción sostenible, tal como lo mencionan los investigadores.

 

“Hay esfuerzos enormes de entidades como el comité de cafeteros y todos los caficultores de la zona para implementar trabajos, solucionar problemas relacionados por ejemplo con los vertidos de las aguas de producción agrícola, pero que a la vez tienen que ser ayudados por la investigación, la tecnología, con recursos, para poder hacer que el impacto se reduzca y la cuenca tenga más resiliencia a estas presiones”, declaró Frank Carlos Vargas Tangua, biólogo e investigador de UNISANGIL.

 

El académico resaltó frente a quienes se reunieron en la Mesa de Competitividad que la gestión ambiental de la academia tiene que ver con articular a todos los actores para generar un diálogo desde una comprensión y reconocimiento de los inconvenientes; posterior a ello crear soluciones desde todos los frentes.

 

Es así como, en lo que tiene que ver con los 10 proyectos del río Fonce, se estableció un período de ejecución de cinco años, una vez los diferentes tipos de recursos básicos estén disponibles, parte de ellos se esperan obtener por medio de una convocatoria nacional, realizada por el Gobierno en apoyo a este tipo de planes.   

 

Cabe resaltar que UNISANGIL ha participado en todas las reuniones de la Mesa de Competitividad, desde su constitución el año pasado. A partir de las temáticas propuestas en ésta ha aportado con sus profesionales de las diferentes facultades en la ejecución de varias iniciativas de impacto regional como el estudio de marketing para el aeródromo Los Pozos, la investigación De Cara al Río, el Foro de Infraestructura y el Foro del Río Fonce.

 

Los datos:

 

La propuesta de UNISANGIL es un ejercicio de investigación e intervención, necesario para la toma de decisiones en temas como la disponibilidad de oferta hídrica, la demanda y uso del recurso, la identificación de los riesgos asociados, la generación de modelos y escenarios futuros de gestión o respuesta, acorde con la política pública vigente.

 

Se hace imperativo, abordar científicamente estos fenómenos para recuperar la Cuenca de los efectos negativos, beneficiando a la población localizada en el territorio.

 

El estudio de este sistema permitirá incrementar el potencial de desarrollo socioeconómico y mejorar sus condiciones, incrementando las capacidades, habilidades y desarrollos científicos.

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Por: María Victoria Angulo. Ministra de Educación. La República.

 

En octubre de 2018, dos meses después de asumir la Presidencia de la República, el presidente Iván Duque Márquez le presentó al país Generación E en Malambo, Atlántico.

 

Hoy, 47.109 jóvenes colombianos son Generación E y el programa supera las metas trazadas por el Gobierno Nacional en sus tres componentes de Equidad, Excelencia y Equipo.

 

Generación E es un programa dirigido prioritariamente al fortalecimiento de la educación superior pública que además contempla el acompañamiento a los jóvenes y sus familias en el acceso a la educación superior, en los ejes de Equidad, Excelencia y Equipo.

 

Recordemos que las metas no son solo en términos de cobertura pues el país requiere reducir la tasa de deserción y por eso la importancia de un trabajo en Equipo con el Departamento de la Prosperidad Social y con las Instituciones de educación superior que acompañan a los estudiantes y les otorgan un apoyo para cubrir los gastos de apoyo académico durante toda la carrera. El objetivo es que jóvenes meritorios y de condición socioeconómica vulnerable tengan una trayectoria hacia la profesionalización en la educación superior que les permita alcanzar no solo sus metas, sino que contribuyan también a generar transformaciones sociales para ellos y sus familias.

 

El componente de Equidad permite que jóvenes en condición de vulnerabilidad ingresen a las 61 Instituciones de Educación Superior públicas del país cubriendo hasta 100% del valor de la matrícula cobrada al estudiante e incluyendo un subsidio de manutención. Cuenta a la fecha con 43.178 beneficiarios aprobados. Esa cifra, representa un gran impacto regional al brindarles oportunidad de cursar estudios universitarios a jóvenes de 992 municipios de los 32 departamentos.

 

Asimismo, 86% de los beneficiarios ingresaron por su puntaje en el Sisbén y 14% por su condición de víctima del conflicto o por pertenecer a pueblos indígenas. La meta para este año es llegar a 80.000 estudiantes con oportunidades de acceso y permanencia en la educación superior. Con el componente de Excelencia, Generación E reconoce a los jóvenes con excelentes resultados académicos en las pruebas Saber 11 y escasos recursos y apoya la financiación de los estudios en instituciones de educación superior de alta calidad, beneficiando a 16.000 estudiantes de todas las regiones del país en el cuatrienio. De este componente, en el primer semestre se beneficiaron 2.792 jóvenes en un total de 68 IES de alta calidad. 40% de ellos en instituciones públicas y 60% en privadas. Adicionalmente, ya se tienen los primeros 566 beneficiarios del segundo semestre de este año para un total de 3.358 estudiantes que son Generación E por el componente de Excelencia, a la fecha. Otro elemento clave de Generación E es la corresponsabilidad entre el Gobierno, las instituciones de educación superior y los donantes para hacer de la educación superior una herramienta para la equidad.

 

Generación E, en el componente Equipo, le permitió al Gobierno Nacional gestionar recursos anuales de inversión y funcionamiento, regalías y otras fuentes de financiación, al igual que reformas integrales. Todo lo anterior, incluido en el Plan Nacional de Desarrollo, busca fortalecer las 61 Instituciones de Educación Superior públicas y cumplir así, el compromiso con los estudiantes, los docentes y los rectores, de canalizar más de $4,5 billones para el sector en el cuatrienio. Estos recursos le permitirán a las instituciones de educación superior públicas, mejorar su infraestructura física y tecnológica, sanear sus finanzas, mejorar la vinculación y cualificación docente, invertir en investigación, fomentar el bienestar y la permanencia estudiantil, fortalecer la regionalización de la educación superior y las demás acciones que las IES determinen en su compromiso por la calidad.

 

El Gobierno del presidente Duque, a través de Generación E, está comprometido a generar oportunidades para los jóvenes y para los territorios rurales. Las transformaciones sociales para las cuales la educación es la gran herramienta dinamizadora se convierten en realidad, una vez las barreras de acceso y permanencia disminuyen para promover un país con mayor equidad.

 

El compromiso es permanente y seguiremos haciendo equipo con los rectores, los docentes, los estudiantes y las familias para demostrarle al país que esta inversión irá acompañada de rendición de cuentas, de trabajo regional, intersectorial, mentoría y acompañamiento, porque la educación es un compromiso de todos.

 

Fuente: https://www.larepublica.co/analisis/maria-victoria-angulo-2795555/hoy-47109-jovenes-colombianos-son-generacion-e-2879549

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Por: Tatiana Rojas. Revista Semana.

 

En los últimos años las universidades han notado una baja en el número de matriculados. Todo parece indicar que se debe a un tema de cambio demográfico. Pero esa no sería la única razón.

 

El desplome de la matrícula de nuevos estudiantes empezó a sonar desde el año pasado en los pasillos de las universidades del país. Un fenómeno que tenía alarmados a los rectores, pero del que no se conocían cifras concretas. Este año por fin salió a la luz un reporte que deja muchas dudas sobre el futuro de la educación superior en Colombia. ¿Qué tanto se redujo la matrícula y a qué se debe?

 

Las cifras más recientes del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES), muestran que en todo el sistema, es decir, instituciones públicas y privadas hubo una caída en la matrícula, especialmente entre 2016 y 2017. El país pasó de tener 952.988 estudiantes nuevos en el primer semestre de 2016 a 912.468 en 2017. Es decir un decrecimiento del 4,25 por ciento.

 

Si bien, en las instituciones públicas la disminución se vio reflejada entre 2014 y 2015, pues pasó de 401.811 en 2014 a 387.331 respectivamente, el frenazo también está afectando a las privadas: en 2016, tenían 501.236 estudiantes mientras que en 2017 fueron 444.331, es decir un decrecimiento del 11,35 por ciento. Con esta reducción, las instituciones privadas no solo pierden estudiantes, sino también un gran porcentaje de recursos con los que cubren la mayoría de sus costos y que obtienen a través de las matrículas.

 

Por ahora algunas instituciones, como la Universidad Pontificia Javeriana, están esperando los datos definitivos del censo del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) para iniciar una investigación al respecto, pues hay indicios de que este fenómeno estaría relacionado con que ahora somos menos.

 

Cifras preliminares del Censo 2018 del Dane muestran, por ejemplo, que la población en edad de ingresar a la universidad es cada vez menor. En 1973 la población entre 15 y 19 años representaba el 11,8 por ciento, mientras que a 2018 bajó a 8,7.

 

Esta es una de las teorías más fuertes que algunos académicos mencionan. “La demanda de instituciones como la Javeriana, Los Andes, Eafit e Icesi, proviene de los estratos 4, 5 y 6. Si uno ve la cantidad de graduados en las estadísticas del Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes), los estratos más altos están creciendo muy lentamente, porque las familias tienen pocos hijos. Ante eso, tienen que ampliar su espectro de demanda para que accedan personas de otros estratos”, dice Fabio Sánchez, profesor de la Facultad de Economía de Los Andes.

 

Una disminución que también se ve reflejada en el número de estudiantes que terminan el bachillerato. Entre 2016 y 2017 el número de estudiantes que presentaron las pruebas Saber 11, pasó de 561.279 a 559.211, una reducción de 2.068 estudiantes, según datos del Icfes.

 

Pese a que las cifras respaldan esta teoría, no es la única. La educación tradicional es cada vez menos atractiva para una generación que creció entre pantallas y dispositivos móviles. Plataformas de cursos online como Coursera, EdX, Udacity y FutureLearn están diversificando la oferta en educación superior en el mundo a un ritmo cada vez más acelerado al punto que hoy la formación que se imparte en una aula de clase está quedando relegada.

 

En 2018, en el mundo había 101 millones de usuarios registrados en las plataformas de MOOC (Cursos en línea Abiertos y Masivos, por sus siglas en inglés) y cerca de 900 cursos en más de 900 universidades en 2018, según datos publicados por Class Central, un motor de búsqueda especializado en educación en línea. Y por supuesto, la dinámica no es ajena en Colombia.

 

La educación virtual a nivel nacional aumentó 98,9 por ciento en los últimos años. Por ser una de las opciones más atractivas, ¿la reducción en la matrícula, estaría relacionada con las múltiples plataformas de formación en internet?

 

Para Pablo Navas, rector saliente de Los Andes, esta podría ser una de las razones. “En la Universidad de Los Andes también ha bajado el número de aspirantes, pero no obedece a una sola razón. Por ejemplo, hoy existe una oferta en línea que antes no teníamos y que es impulsada por la mismas instituciones. En Los Andes tenemos 32 MOOC y más de 1’200.000 inscritos en los cursos online. Por otro lado, a la gente le cuesta mucho trabajo pagar una matrícula alta, porque en Colombia no existe la cultura de ahorro para llegar a la universidad”, dice.

 

Más costosas

 

Uno de los temas más polémicos que tendrán que analizar las universidades de élite en los próximos años es el precio de sus matrículas, pues el bolsillo de las familias colombianas no está dando abasto. Especialmente cuando la tasa de desempleo llegó a 10,3 por ciento a nivel nacional durante abril, es decir, un incremento de casi un punto porcentual frente al 9,5 por ciento del mismo mes de 2018.

 

En efecto, en 2007 el semestre regular en Los Andes costaba 8.165.000 de pesos; en 2017, llegó a 15.402.000; en 2018 a 16.344.000 y en 2019 es de 17.156.000, sin contar el programa de Medicina. Pero Navas cree que si bien este incremento está espantando a los estudiantes nuevos, existe una razón de peso: la educación y la investigación de calidad no son baratas.

 

Para ver el panorama más amplio, en 2007 el costo de la matrícula para un estudiante de primer semestre de cualquiera de las primeras 30 universidades privadas colombianas en el ranking QS era de 13,1 salarios mínimos mensuales legales vigentes (smmlv), en promedio, según el Observatorio de la Universidad Colombiana; mientras que para 2014 pasó a 14,44 smmlv. Aunque no se tienen datos más recientes, la tendencia parece ir al alza.

 

De acuerdo con la firma consultora B.O.T., el precio de las matrículas también ha subido por encima de la inflación en los últimos años. Entre 2009 y 2015, la inflación fue de 2,8 por ciento promedio anual, mientras que en promedio las matrículas subieron 4,8 por ciento anual. En el efecto acumulado y de manera ilustrativa, una matrícula que costaba 100 pesos en 2009, en 2015 ya valía 132 pesos y solo debería valer 118 si se ajustara por inflación.

 

Efecto Ser Pilo Paga

 

No hay duda de que el programa Ser Pilo Paga creó un efecto burbuja en las cifras de nuevos matriculados en las universidades, especialmente en las privadas, que recibieron 25.000 de los 40.000 pilos matriculados.

 

Por eso, para algunos expertos, la salida de Ser Pilo Paga fue un gran golpe pues cada año el 32 por ciento de los estudiantes nuevos de las universidades acreditadas eran de Ser Pilo Paga. Ahora, con el nuevo programa, Generación E, solo es el 10 por ciento.

 

Algunos rectores aseguran que esto explica la disminución en la matrícula. El rector de la Universidad Icesi en Cali, Francisco Piedrahita, señala que “en el primer semestre de este año hubo caída por la eliminación de Ser Pilo Paga y su reemplazo por un programa mucho más pequeño como Generación E-Excelencia. Nosotros le apostamos hace años a una institución incluyente y de excelencia. En Icesi, el estrato más abundante es el 2; y menos del 40 por ciento de los estudiantes provienen de estratos 4, 5 y 6. Pero ese modelo requiere apoyo del Estado con subsidios a la demanda”, aseguró. En efecto, las mínimas posibilidades de financiamiento tanto a la oferta como a la demanda que hay en el país también influyen la caída de la matrícula.

 

Aunque el tema es alarmante para el sector educativo y laboral, para muchos expertos esto solo es el comienzo. En 2021, el SNIES revelará qué tanto influyó Ser Pilo Paga en la reducción de la matrícula, pues a partir de esa fecha las universidades dejarán de tener ‘pilos’.

 

Además, en los próximos años es probable que la matrícula siga cayendo pues datos del Dane revelan que la población será cada vez más adulta y habrá pocos jóvenes. Si a esto se suma el aumento exponencial en cursos online y en el precio de las matrículas, se podría estar configurando una tormenta perfecta. Por eso es hora de hacer los ajustes.

 

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/donde-estan-los-estudiantes/621270