esen

asentamientos-informales.png

Un estudiante de posgrado y un profesor de Ingeniería Industrial de la Universidad de Antioquia, diseñaron un modelo computacional que sirvió a la Subsecretaría de Catastro de Medellín para tomar decisiones sobre aquellos territorios de la ciudad en los que se ha detectado la invasión de predios.

Con el objetivo de que el Estado priorice sus acciones orientadas a redefinir ubicaciones y brindar apoyo a las personas que se encuentran establecidas en zonas de alto riesgo, el estudiante de Maestría en Ingeniería Julián Andrés Castillo se vinculó con el profesor Yony Fernando Ceballos en un proyecto de programación para analizar y evaluar la situación de vivienda informal en Medellín.

Durante dos años, el proyecto Análisis de la dinámica de asentamientos humanos ilegales en áreas de protección de borde urbano urbanizable en Medellín, bajo la financiación del Comité para el Desarrollo de la Investigación, CODI, se dedicó a estudiar cómo era posible crear una herramienta que permitiera conocer la situación de los asentamientos informales en la ciudad, dicho proyecto se dividió en varias etapas y en cada una de ellas obtuvo un producto diferente.

En la primera etapa se identificó que, en Colombia, no hay una definición normativa sobre los asentamientos informales, posterior, se creó el modelo estadístico que fue clave para determinar que no es posible detectar correctamente la emergencia o aparición de los asentamientos mediante este tipo de modelos. Más adelante, se diseñó el modelo computacional y, por último, se realizó un análisis de datos catastrales.

«Este tipo de asentamientos informales es importante identificarlos para prevenir tragedias, debido a que para el Estado es mucho más fácil realizar una intervención previa, ya que su deber es brindarle protección al ciudadano», comentó Julián Castillo.

Al respecto, el profesor Yony Ceballos, adscrito al Departamento de Ingeniería Industrial y asesor del proyecto de Maestría agregó que en los casos específicos donde el Estado debe recurrir a la reubicación de las personas se realiza una priorización, se le informa a la comunidad afectada sobre la problemática y se inicia un proceso de acompañamiento psicológico y social y se proporciona una vivienda temporal.

Para desarrollar el proyecto fue necesario simular la emergencia de las personas, especialmente aquellas que llegan por desplazamiento. Posterior a ello, se delimitó un territorio para realizar el análisis y se obtuvo información previa con la Subsecretaría de Catastro Municipal de Medellín. Para identificar este tipo de asentamientos, dicha Subsecretaría cuenta con unos “polígonos” especiales y con los datos del Censo Municipal que identifican la inclinación del terreno, la cantidad de personas que hay, cómo es su calidad de vida y su condición económica.

«Tratamos de hacer un modelo estadístico múltiple-multivariado, en el cual se puedan tomar todas las variables ya mencionadas para que predijera cómo era la aparición de emergencia por comuna. Posterior a ello, se realizaron las pruebas y revisiones y nos dimos cuenta de que, estadísticamente, no se puede llegar a concluir si es posible predecir la emergencia de los asentamientos informales», explicó Julián Castillo.

Por su parte, el profesor Yony Ceballos manifiestó que la información fue tomada desde el año 2004, y, de ella, se extrajeron muestras de datos para integrarlos en un modelo temporal (basado en la simulación de agentes), en el cual cada predio se relaciona con un agente y cada año se evalúa si aquel predio puede cambiar de destinación en función de las características mínimas que debe tener para que se convierta en un asentamiento ilegal en un territorio sin construcciones; «todo eso se analiza desde el software».

«La idea es identificar dónde es posible que aparezcan nuevos asentamientos urbanos ilegales, ya sean migrantes extranjeros o nacionales, de tal forma que el municipio pueda priorizar sus acciones orientadas a redefinir ubicación y dar apoyo a las personas ubicadas en lugares que, generalmente, son de alto riesgo. Pero los recursos de catastro son limitados, por ello habría que hacer una priorización para saber hacia dónde se deben enviar esas personas», destacó el docente Yony Ceballos.

Este proyecto participó en varios eventos científicos, generó lazos con varias asociaciones –nacionales e internacionales– en investigación de operaciones y se ha convertido en una herramienta útil para la Subsecretaría de Catastro Municipal de Medellín, pues le aporta información para la toma de decisiones y permite conocer cómo es la emergencia de los asentamientos informales, en qué nivel emergen y cuáles son sus características especiales.

El proyecto se cerró en el año 2018 con la culminación de la maestría, pero Julián Castillo comentó que se pretende reanudar con la propuesta de una política de identificación de asentamientos ilegales en Colombia para que las autoridades competentes puedan adoptar este método de trabajo y establezcan un modelo de emergencia para atender este tipo de situaciones.

Fuente: http://www.udea.edu.co/wps/portal/udea/web/inicio/udea-noticias/udea-noticia/!ut/p/z1/vVXLTsMwEPwVOOSYeps4icstvFXoA9EC8QW5iZsaGjtN3Bb4ehxAQuVVIWRycGxrdtYztnYRRTeISrYSOdNCSTY364SGt6Rz4LVjDOcQ4hDicIiDyDvxR1eArjcBBMgxxBej8yM87gEMAkR_jr9CFNFU6lLPUFKqSrP5MuPMAVZvrmaq4K_zZtyRSotUsNqBVEnNpchUg3rfZinLeCFeYrnUrBBmVLUrZG7QvBKsyVymIkNJxDhwbwouzjqZi8OAuxM_6LikTTo-8UlESPpR6WcpjVL45osbp-gHM87agfHqaNgfDQ6Gh13vDfADRxfRfK4mrxcTy4lPckQrPuUVr1rLymzPtC7rPQccWK_XrVypfM5bqSoc-CpkpmqNbjaRKDFCo--E-oDR9UrwNRpLVRXmJJe_9PEUtmUI_phhC31klf7Es0vftkvvW6UnoV16uy-H2H05A2yX3q73GP5I393WKkz9EneLBY1Nw2hq_oMpXf_cMcpiXBD_0b2f9nQwCfLi9nC_7ybd1dOWH012nwHK1Jxq/dz/d5/L2dBISEvZ0FBIS9nQSEh/?page=udea.inicio.udea.noticias.noticia&urile=wcm%3Apath%3A%2FPortalUdeA%2FasPortalUdeA%2FasHomeUdeA%2FUdeA%2BNoticias%2FContenido%2FasNoticias%2FAcademia%2Fasentamientos-ingenieria

ECCI-VENTILADORES.png

Por: El Tiempo.

Además, esta universidad también repara las máquinas.

La Universidad ECCI y la Cruz Roja Colombiana – Seccional Cundinamarca y Bogotá donaron ventiladores para abastecer algunos hospitales de la capital que atienden pacientes que requieren asistencia respiratoria por casos de coronavirus.

El Centro de Investigación e Innovación en Ciencia y Tecnología de la Universidad ECCI probó y donó unos ventiladores mecánicos que tenía la universidad en espera de mantenimiento y calibración. Un grupo de investigadores los reparó y los ajustó para luego donarlos.

“Poner a disposición la infraestructura de CEINTECCI de la Universidad ECCI en este momento y poder aportar a la mitigación de los riesgos causados por covid-19, es el deber ser como universidad” afirmó Ferney Beltrán, director del Centro de Investigación.

Por su parte, Gabriel Camero Ramos, Presidente de la Cruz Roja Bogotá, afirmó que “contar con el apoyo, conocimiento y experiencia de la Universidad ECCI en este proceso de adquisición y recuperación de ventiladores le permite a la ciudad contar con mayores capacidades para atender esta emergencia. Nuestro rol desde la Cruz Roja es motivar y acompañar estas iniciativas de solidaridad e investigación en pro de la comunidad”.

Uno de los hospitales que recibieron los ventiladores mecánicos fue el Hospital Santa Clara en Bogotá, el cual favorece a más de 360.000 personas de las localidades de Rafael Uribe Uribe, Santa Fe, Candelaria, San Cristóbal, Antonio Nariño y Los Mártires.

“No sólo son de gran apoyo los siete ventiladores mecánicos en la etapa de prevención y mitigación de la pandemia, también en la fase de salida de la crisis como son las UCI y las urgencias” advirtió Jonny Francisco Rojas, Ingeniero Biomédico y Especialista en Administración Hospitalaria del Hospital Santa Clara.

La Universidad ECCI y la Cruz Roja de Bogotá señalan que apoyarán a más hospitales en la ciudad y a los pacientes con complicaciones respiratorias agudas.

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/universidad-ecci-dona-ventiladores-para-atender-a-pacientes-covid-19-494220

uni-paisas.png

Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

Sin responder explícitamente al pedido de menores matrículas, las IES del G8 filosofan sobre su actuar para decir, palabras más palabras menos, que las dejen tranquilas.

Luego que varias de estas IES han sufrido la arremetida en redes sociales de algunos de sus estudiantes, que consideran que no los escuchan o no cuentan con sus instituciones, por no otorgar los descuentos de matrícula que estos quieren, el autodenominado G8 o Grupo de los 8 Rectores de Antioquia (que reúne a las Universidades de Eafit, Pontificia Bolivariana, de Medellín, CES, EIA, Nacional de Colombia y de Antioquia, así como la Corporación Universitaria Lasallista), emitió un comunicado en el que hacen un llamdo “con un mayor énfasis en los estudiantes y padres de familia para que sus decisiones sean las responsables frente a este tiempo difícil y aquellos por venir”.

Con el título de “!Reivindiquemos a la Universidad!” el texto defiende el actuar de la Universidad, como Institución, y se fundamenta en una afirmación de Antanas Mockus en 2012, en la que dice que «la misión de la universidad es deberse ante todo a sí misma, obedecerse a sí misma como tradición y como proyecto».

No obstante, aunque al final sugiere que la sociedad la deje quieta, insiste en que “la Universidad es de la sociedad”, con lo que el mensaje puede generar confusión.

El siguiente es el texto de la comunicación:

Un llamado del G8 Universidades a su propia comunidad universitaria, a la sociedad en general y a los Gobiernos local y nacional

Vale la pena recordar que, en su esencia, la Universidad es generadora de conocimiento y de pensamiento y así se ha declarado siempre; pero igual, y más importante aún, es formadora de seres humanos libres, autónomos y científicamente competentes. La Universidad es un sistema humano, desarrollado por humanos que trabajan para impulsar el desarrollo social, económico y tecnológico; no se nos puede olvidar el papel fundamental que tiene con la sociedad. Tal vez, el fin último, es que los seres humanos que forma sean de la más alta calidad humana para favorecer la calidad de vida de la sociedad en la que viven.

Reivindiquemos a la Universidad y con ello estaremos fortaleciendo un faro de la sociedad. El informe «La Educación Superior en Colombia» realizado por la OCDE y el Banco Mundial en 2012, reconoce que hay varios puntos fuertes en educación superior: «el considerable aumento en la cobertura en los últimos diez años, un variado panorama institucional, la sólida y coherente planificación nacional y formulación de políticas, el fuerte apoyo a la equidad y una institución de préstamos estudiantiles que es de las mejores del mundo; unos sistemas de evaluación completos y avanzados y un compromiso con la toma de decisiones basada en datos».

Hoy, cuando la pandemia nos obligó a encerrarnos, la Universidad tomó la decisión de continuar sus tareas misionales y, entre ellas, seguir impulsando la formación de los estudiantes. No cerró sus puertas, cerró sus campus, pero no sus proyectos; cerró los salones, pero no el alma que impulsa la formación de los estudiantes; cerró sus laboratorios, pero no el pensamiento. La primera preocupación de las universidades fueron los estudiantes y su comunidad académica, por eso no los dejó solos y acudió a la virtualidad, la educación remota, la educación mediada por tecnología, los encuentros virtuales, las capacitaciones… a todo lo que esté a su alcance para lograr el proceso de formación con el menor sacrificio de la calidad, sabiendo que su metodología es la presencial. No renuncia a su misión: «la misión de la universidad es deberse ante todo a sí misma, obedecerse a sí misma como tradición y como proyecto».

La Universidad, en este encierro, ha luchado para no detener su desarrollo. El apoyo a los estudiantes se busca de muchas maneras: computadores, tabletas, ayudas económicas, pagos de internet, mercados, pasajes… sobrepasando su propio alcance institucional para que los estudiantes sigan sintiendo y viendo una Universidad viva. Son esfuerzos que a veces no se reconocen. Pero la Universidad no para de pensar en qué más hacer para impulsar el bienestar de sus estudiantes.

Estas acciones inciden en que los estudiantes no vean frustrado su proceso de formación; que los que se van a graduar lo puedan hacer en los tiempos estipulados, porque la tecnología ha servido también para que obtengan sus diplomas, esos que han trabajado por cinco años o más.

¡Reivindiquemos a la Universidad! ¡Protejámosla! La calidad de la formación no está dada únicamente por los campus abiertos. La calidad está dada por los profesores que forman, por los procesos institucionales que reflejan el aprendizaje de décadas y hasta siglos de experiencia, por los estudiantes que ponen de su parte para alcanzar la meta y por todo el personal de apoyo de la Universidad para facilitar los logros. No es tan simple despreciarla porque hoy, obligada por las circunstancias, haya tenido que adoptar el trabajo remoto desde las casas, como única posibilidad ante la fuerza apabullante de la pandemia. Y por esto, la Universidad no pierde su esencia, esa que ha construido por su casi milenaria existencia; en eso, estamos comprometidos todos los que hacemos parte de la Universidad.

El ejercicio actual de la Universidad en estas circunstancias demanda grandes esfuerzos, que las directivas y sus equipos de trabajo afrontan con dedicación para pensar en soluciones; las dificultades y sacrificios que plantean los estudiantes son los mismos que tienen los profesores preparando sus clases y actividades académicas, buscando alternativas para sus metodologías pedagógicas, organizando encuentros, buscando las mejores alternativas para el desarrollo de su formación y apoyando a sus estudiantes en su proceso.

¡Reivindiquemos a la Universidad! Porque hay algo muy claro: la Universidad es de la sociedad. No es pública ni privada. Le pertenece a la sociedad.

La formación no es la tecnología (ella es tan solo un medio), la fortaleza de la Universidad está en sus proyectos educativos y en la ilusión de entregar a la sociedad, ciudadanos formados con el rigor de la ciencia, y con la sensibilidad social para entender al otro y los otros; la Universidad entiende que las sociedades serán mejores cuando formen mejores personas, mejores ciudadanos. Ese ha sido y es su fin. La sociedad progresa por los egresados que recibe. Son ellos los que impulsan el desarrollo con sus emprendimientos, sus iniciativas, sus investigaciones.

De nada le sirve al país tener grandes profesionales y expertos en ciencia y tecnología que no respeten la vida, la dignidad de las personas, los derechos, la justicia, la diversidad cultural, sustentados en profundos principios éticos… ¡y eso se aprende en la Universidad! Porque como lo dice la Unesco:

«La educación no puede resolver por sí sola todos los problemas del desarrollo, pero una visión humanista y holística de la educación puede contribuir a lograr un nuevo modelo de desarrollo. En ese modelo, el crecimiento económico (científico y tecnológico) ha de estar regido por el respeto al medio ambiente y la preocupación por la paz, la inclusión y la justicia social. Los principios éticos y morales de una visión humanista del desarrollo se oponen a la violencia, la intolerancia, la discriminación y la exclusión».

Estas cosas no las enseña la tecnología, las impulsa la Universidad. Por eso ha trascendido los hechos históricos más difíciles; porque a pesar de las dificultades, y aunque se vea amenazada, su esencia es la que la saca a flote: formar los mejores para construir mejores sociedades.

Es por eso que hacemos esta invitación a los Gobiernos locales y nacional, a la sociedad en general, pero con un mayor énfasis en los estudiantes y padres de familia para que sus decisiones sean las responsables frente a este tiempo difícil y aquellos por venir. La Universidad es un gran soporte de la sociedad y debe ser mirada por lo que ha aportado y puede aportar para salir adelante de esta crisis universal con la posibilidad de construir un futuro mejor.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/ante-criticas-estudiantiles-univ-paisas-reaccionan-con-humildad-o-soberbia/

alerta-pandemia.png

Por: E Tiempo.

Piden soluciones para la conectividad en regiones apartadas para el segundo semestre de este año.

En medio de la crisis que se vive en Colombia por la covid-19, la cual ya deja más de 11.600 contagiados y 479 muertes, hay una gran preocupación por la situación de los más de dos millones de estudiantes de educación superior, de universidades públicas y privadas en el país, y la continuidad de sus estudios durante el segundo semestre de este año.

En ese sentido, Miguel Ricaurte Lombana, presidente de la Corporación Universitaria Iberoamericana, le pidió al gobierno del presidente Iván Duque que tome medidas urgentes para mitigar los efectos de la pandemia en el sector estudiantil.

Lombana señaló que los estudiantes de educación superior en todo el país, sobre todo en las zonas más apartadas, se enfrentan con la falta de conectividad y equipos; e igualmente, muchas instituciones no cuentan con las plataformas para ofrecer las clases de manera virtual.

“Si no se pone en marcha una emergencia en la educación superior, muchos estudiantes se van a quedar sin clases el próximo semestre”, indicó Lombana, al precisar que se necesitan “alternativas ágiles para los problemas de conectividad en la Colombia profunda, la disponibilidad de computadores y tabletas para miles de jóvenes que están en la educación superior, para que puedan asistir a las clases virtuales y haya equidad educativa para toda la población”.

En este sentido, el presidente de la Corporación Universitaria Iberoamericana propuso que las universidades que ya cuenten con plataformas tecnológicas y modelos pedagógicos virtuales puedan recibir a los estudiantes de otras instituciones que no cuentan con ellas para que puedan continuar con el proceso formativo durante el segundo semestre.

“Es inviable mantener la distancia de dos metros entre estudiantes, como lo ordenan los protocolos de prevención de contagio, en caso de que se pudiera volver pronto a las aulas de clases. Serían muy contadas las universidades con una infraestructura que lo permita, bajo las metodologías académicas tradicionales”, detalló Lombana.

Por otro lado, Raúl Mauricio Acosta, rector de la Corporación Universitaria

Iberoamericana, le hizo un llamado al Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (Icetex) para que en medio de la situación que vive el país no se tenga en cuenta un puntaje mínimo en las pruebas Saber 11 a los estudiantes interesados en acceder a una línea de crédito con la entidad.

“Dichos requisitos limitan la posibilidad a miles de jóvenes para acceder a esta línea de crédito tan valiosa en estos momentos de incertidumbre económica, especialmente en las zonas rurales más vulnerables, donde el tránsito por la educación básica y media de ellos ha dejado falencias educativas no atribuibles a sus capacidades, esfuerzos y compromisos”, puntualizó Acosta.

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/cuarentena-y-coronavirus-preocupacion-por-la-educacion-superior-durante-la-pandemia-494556

saludmental.png

Por: El Tiempo.

Un informe de la Universidad Javeriana señaló los retos contra la ansiedad en la pandemia.

El encierro y la falta de socialización puede traer serias consecuencias en la salud mental de los estudiantes universitarios, de acuerdo con un reciente informe del Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana (LEE), en el cual se dan recomendaciones para garantizar las mejores condiciones para la comunidad educativa en medio de la pandemia y de cara al siguiente semestre académico.

De acuerdo con el grupo de investigación, conservar la salud mental de los estudiantes es uno de los principales retos que deben afrontar las Instituciones de educación superior en el contexto actual, si lo que se busca es hacer que esta situación sea más agradable y no tenga impactos negativos como la reducción en la tasa de personas matriculadas.

Así las cosas, los investigadores sostienen que es importante de las instituciones desarrollen “instrumentos para evaluar la salud mental y emocional de sus estudiantes, profesores y personal administrativo, con el fin de identificar aquellos miembros de la comunidad educativa afectados por el periodo de confinamiento obligatorio y el estrés asociado a la crisis que trajo el Covid-19. Así mismo, deberán brindar acompañamiento y atención a aquellos que más lo requieran”.

El informe admite que no será una tarea sencilla, más si se tiene en cuenta que muchas actividades de los departamentos de bienestar, como las actividades deportivas y culturales, no podrán llevarse a cabo si lo que se busca priorizar es evitar el contagio de covid-19.

De esta forma, se proponen alternativas para mantener el sentido de comunidad: “Dado que muchos estudiantes, profesores y administrativos se sienten ansiosos y aislados por la coyuntura actual, las IES podrían organizar eventos sociales usando plataformas en línea como Webex o Teams para compartir diferentes momentos como coffee breaks, almuerzos, happy hours, clases de cocina y manualidades, espectáculos de talentos e incluso sesiones para conocer a las mascotas, entre otras actividades de interés”.

Otro aspecto importante a trabajar es el de la actitud con la que la comunidad académica asume de manera individual el aislamiento así como la educación virtual, remota y a distancia, modelo que podría expandirse durante el próximo semestre, mientras se controla la situación.

“Se requieren esfuerzos para que los profesores y los estudiantes cambien su mentalidad y su comportamiento para mejorar la disposición de adaptación al cambio, de modo que haya más apertura a absorber con mayor profundidad y con mejor actitud el trabajo y el estudio remoto. Para esto, se puede trabajar con toda la comunidad educativa enviando mensajes y consejos, entre otros, por medio correos electrónicos y redes sociales”, sostiene el informe.

El LEE sostiene que es de vital importancia la creación de lazos sociales pese a la distancia. En este punto, asegura que se debe trabajar en la creación de “redes de cooperación entre profesores y estudiantes que permitan mantener la interacción entre éstos en periodos de aislamiento obligatorio preventivo o en contextos de clases remotas, la creación de estrategias para fortalecer el involucramiento de los estudiantes en las actividades académicas, el desarrollo de consejerías académicas, creación de tutorías y programas de nivelación entre pares, entre otros”.

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/salud-mental-clases-virtuales-y-educacion-superior-494212

universidades_crisis.png

Por: Noticias Caracol.

La deserción es la principal preocupación de estudiantes y directivas, ya que la crisis económica por la pandemia afecta el pago de las matrículas.

“Ya hay datos de reducción de un 70 por ciento de solicitudes de matrículas para maestrías, doctorados y especializaciones y sobre todo hay una concepción errada de que la educación virtual no es de calidad, lo cual está llevando a que los estudiantes estén evaluando o aplazar sus estudios o no inscribirse ahora en junio”, explica Mario Fernando Hurtado, analista en educación y docente.

Según Hurtado, si no hay certeza por parte del gobierno de cómo van a ser las clases en el segundo semestre la deserción va a ser muy alta y “las más afectadas van a ser las instituciones de educación superior en general”.

“Las más afectadas en este momento si no se toman medidas son las instituciones más pequeñas o las que le apuntan a otros niveles socioeconómicos en general”, señala el docente.

El analista asegura que es urgente “que el gobierno destine desde ya un porcentaje de recursos para mirar cómo ayuda a solventar la funcionalidad de las universidades y sobre todo motivar a los estudiantes y que tenemos que hacer el esfuerzo de trabajar también lo que sea virtual para poder sacar adelante la educación y a las universidades”.

Entretanto, en Medellín estudiantes y directivas proponen un gran fondo nacional para la reactivación de la educación superior.

“En este momento muchos estudiantes están pasando por dificultades económicas muy graves, desde no poder alimentarse, no poder pagar un arriendo y mucho menos pagar un sostenimiento en las universidades”, dice Camilo Sierra, representante estudiantil de la Universidad Eafit.

Directivas de las universidades también estudian alivios financieros para sus estudiantes.

“Hemos considerado la oportunidad de brindar estos apoyos para que nuestros estudiantes tengan la posibilidad de continuar su formación en el segundo semestre y los padres de familia también puedan tener un alivio en su presupuesto”, asegura Julio Jairo Ceballos, rector de la Universidad Pontificia Bolivariana.

Los estudiantes temen seguir endeudándose y manifiestan que las garantías del Icetex son insuficientes.

“Que haya un plan serio de la flexibilización de los pagos para que en cierta medida se pueda contrarrestar esa fuga que puede haber y esa deserción”, expresa Sierra.

Las universidades han optado por entregar recursos económicos para quienes no tengan acceso a internet y equipos tecnológicos para los que no puedan acceder a ellos y continuar con la educación virtual.

“Estamos trabajando en tres modalidades: una modalidad de aprendizaje remoto, una modalidad de aprendizaje digital, donde se combinan tecnologías sincrónicas y asincrónicas y la modalidad de aprendizaje virtual para todos aquellos programas que ya se venían trabajando en educación virtual”, comenta Claudia Zea, vicerrectora de la Universidad Eafit.

Según la encuesta realizada por la Asociación Colombiana de Universidades, la mayoría de los rectores están considerando disminuir las horas de cátedra en un 20 por ciento para bajar costos en las matrículas.

Fuente: https://noticias.caracoltv.com/coronavirus-covid-19/universidades-en-crisis-el-coronavirus-tambien-tiene-en-jaque-la-educacion-superior-nid228390-ie27972

musica-virtual.png

Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

A propósito de un debate sobre la calidad de presencial – virtual, el rector de la UNAD, Jaime Alberto Leal Afanador, da sus argumentos al respecto para estudiar Música.

Si hace unas pocas décadas alguien dijera que era posible aprender, muy bien, música a través de la virtualidad, le hubieran tildado de loco, pues no había mediaciones virtuales, softwares y mecanismos de acompañamiento adecuados para las necesidades del aprendizaje musical.

Decir eso mismo actualmente constituye una demostración de profunda ignorancia y de desconocimiento de cómo la tecnología representa una de las mejores estrategias didácticas para aprender un arte como lo es la música.

En medio de la adversidad de la pandemia que enfrentamos, hemos podido redescubrir la creatividad y la potencialidad de la Humanidad. Una de ellas ha sido el compartir la pasión por llevar la música a todos los confines de la tierra, así como componer, producir e interpretar magníficas piezas musicales con ayuda de la tecnología. Plataformas como Facebook y Zoom, entre otras, han permitido concretar esto. ¿Dónde han aprendido tan brillantes músicos? Seguramente muchos de ellos descubrieron su talento, gracias a los juegos de Karaoke, los videos de Youtube y los sistemas digitales de grabación.

Cada vez son menos los músicos formados al estilo tradicional, como se dio en la Edad Media europea: con la tutoría de grandes compositores e intérpretes, que hace siglos eran cercanos a los reyes y los zares. Entonces para poder disfrutar de la música en vivo era indispensable estar cerca de la Corona y de los ceremoniales y fiestas. Pero las cosas han cambiado, y además de que estos magistrales compositores ya no viven, la música dejó de ser un privilegio de ricos que podían pagar su propio maestro de música.

El resto -y mayoría- de quienes disfrutan y viven de la música lo han hecho gracias al desarrollo industrial, que facilitó la manufactura para la construcción de instrumentos musicales, y la tecnología análoga que permitió reproducirla en discos, grabadoras, casetes y otros formatos, que popularizaron la música, a tal punto que pasó a ser un “arte curricularizado”, o plan de estudios en importantes instituciones de educación superior de carácter presencial.

Ahí se dieron importantes pasos. Se demostró que, si bien muchas de las composiciones se han concebido por la inspiración de algunos, es posible lograr óptimas producciones musicales, en sus diversas expresiones, a través de un riguroso y disciplinado estudio de canto y composición, del conocimiento de los instrumentos, de la producción, la escritura y la práctica, entre otros muchos componentes de la música, que convirtieron el arte de la música en una ciencia.

Y así se fue dando, hasta que la tecnología, de la mano de la educación a distancia, posibilitó que el aprendizaje musical fuera una realidad para todos, en cualquier momento, lugar y a su propio ritmo.

Lo visto en nuestros celulares y televisores en esta época de pandemia, lo confirma: magistrales interpretaciones musicales, no necesariamente en grandes estudios, aulas universitarias ni conservatorios.

La virtualidad en la educación ofrece al aprendiz musical posibilidades infinitas de repetir sus interpretaciones, de grabarlas en distintos formatos, de escucharlas, de editarlas y mejorarlas, de compartirlas con sus amigos, familia y docentes, de innovar con instrumentos y compañeros, de medir el progreso de forma objetiva, de articular con otros y de hacer demos, entre otras muchas posibilidades.

Mucho de esto, en el modelo de enseñanza tradicional no es viable y, por ende, dicho aprendizaje está limitado y condicionado.

En esta época de pandemia, en la que los programas presenciales han tenido que usar herramientas tecnológicas y de virtualidad para enseñar, que las redes sociales han demostrado que la música es una oportunidad para todos, sin exclusiones ni favoritismos, y que softwares de creación musical como, Phonascus, Lenmus, EarMaster, PlayPerfect, Incredibox, ScoreCLoud, Auditool, MakeMusic… (entre centenares que hay), además de los juegos y Apps que sirven para ello, demuestran que la crítica de que no es posible comparar el aprendizaje de la música de forma presencial con el virtual es cierta, pues el aprendizaje virtual, en este momento de la Humanidad, supera por mucho al presencial.

Para terminar, una promoción: ¿ya conocieron las características del programa Profesional de Música de la UNAD?. Allí se muestra el trabajo que hemos hecho en la Universidad para formar en ambientes virtuales de aprendizaje que promueven el aprendizaje autónomo, significativo y colaborativo. Vale la pena no quedarse atrás en el tiempo.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/musica-se-estudia-mejor-en-la-virtualidad-jaime-leal-mayo-20/

gob-ucord.png

Por: El Tiempo.

Serán alrededor de dos mil alumnos los beneficiados con esta propuesta que busca evitar la deserción.

En principio se hará una caracterización para identificar la población estudiantil más vulnerable y que en realidad requiere del auxilio con el fin de dar continuidad a sus estudios universitarios, advirtió el gobernador de Córdoba, Orlando Benítez, al hacer el anuncio de asumir el costo de las matrículas de los alumnos de más bajos recursos de esa alma mater.

Para ello, se tomarán bases de datos del Sisben y la misma lista de registro de matrículas de la Universidad de Córdoba, donde al menos el 70 por ciento de la población universitaria es de estratos bajos.

El gobernador hizo el anuncio junto al rector de la universidad, Jairo Torres, señalando que la idea es asistir en educación a esos jóvenes que con dificultades intentan superarse a través de conocimiento.

"Estamos trabajando para garantizar los recursos que nos permitan apoyar la financiación de las matrículas para el segundo semestre de un número representativo de estudiantes en el departamento de Córdoba, para contribuir en nuestro aporte social, en la educación de los cordobeses, en ese motor de transformación que nos permita garantizar esa producción de conocimiento", sostuvo Benítez.

El mandatario dijo aún está en la mesa de trabajo cuál será la fuente de financiación para pagar estas matrículas estudiantiles que será de gran beneficio para el estudiante de escasos recursos que será captado para recibir el beneficio mediante un proceso de selección.

"Son articulaciones institucionales que hoy es importante que los cordobeses sepan, conozcan y sientan que hay toda la voluntad como siempre ha existido de generar ese avance de manera articulada por nuestro departamento", agregó.

Por su parte el rector de dicha institución de educación superior, Jairo Torres Oviedo, reconoció como trascendental el anuncio hecho por el gobernador Benítez.

"La actual crisis tiene preocupados a miles de estudiantes y padres de familia, y es un sentimiento generalizado hoy en Colombia, por eso celebro el anuncio del Gobernador de Córdoba de contribuir con subsidios y apoyos para las matrículas del segundo semestre académico del año 2020. Con esto, se está enviando un mensaje a los gobernadores y alcaldes del país, que hay que asumir, precisamente este compromiso social, en un momento donde la sociedad colombiana lo exige, especialmente los más vulnerables, los más pobres, que son los más afectados por esta crisis del coronavirus", manifestó Torres.

Explicó que un equipo académico del Alma Mater y de la Gobernación se reunirán para analizar la metodología y criterios que tendrán en cuenta para la selección de los estudiantes que se verán beneficiados con este subsidio, y que estima sean aproximadamente 2 mil jóvenes.

También anunció el rector que tocará las puertas de empresas públicas y privadas del departamento para que se sumen con el subsidio de matrículas para los estudiantes más vulnerables de esta institución.

Actualmente la Unicor mantiene abierta la venta de pines y los procesos de inscripción para todos los estudiantes que aspiran a ingresar para el segundo semestre 2020.

Fuente: https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/coronavirus-gobernacion-pagara-matriculas-de-estudiantes-de-universidad-de-cordoba-493202

regreso-presencial.png

Por: El Tiempo.

La Ministra de Educación asegura que se esperan directrices del Ministerio de Salud.

El sistema educativo del país debe prepararse para continuar con el modelo de estudio en casa hasta el 31 de mayo o hasta la fecha que establezcan las autoridades de salud. Así lo señaló la ministra de Educación, María Victoria Angulo en medio de un debate de control político en la Comisión Tercera del Senado de la República.

Esto quiere decir que el Ministerio no ha tomado la decisión de extender esta medida, y que, teniendo en cuenta la curva epidemiológica y que de momento no hay vacuna ni cura contra el covid-19, el Gobierno se prepara para afrontar todos los escenarios posibles.

Así las cosas, la ministra Angulo reiteró que de momento, la emergencia sanitaria y la suspensión de clases presenciales va hasta el 31 de mayo, y que levantar esta medida o extenderla dependerá de las recomendaciones y protocolos que establezca al respecto el Ministerio de Salud.

"Dependerá de la fecha en la que el Ministerio de Salud indique en la que se puedan generar esquemas de reencuentro en las aulas. Habrá momentos de encuentro presencial, según sea la dinámica de la pandemia en las regiones, pero seguirán estando las herramientas virtuales, radio y televisión para la formación", señaló la funcionaria.

Esto quiere decir que se evalúa un abanico de posibilidades, lo cual podría cambiar de acuerdo a la evolución de la emergencia, o sea que si se disparan los casos o se evidencia un aumento en los casos, se volverían a suspender las clases presenciales, en el caso hipotético de que se haya levantado la restricción.

Todas estas medidas se tomarán teniendo en cuenta el concepto del Ministerio de Salud y de expertos epidemiológicos, como se ha venido haciendo hasta el momento.

Durante la intervención, la ministra Angulo aprovechó su intervención en el Congreso para explicar cuáles son las opciones que se evalúan para el regreso a las aulas de clase de manera presencial.

“Son muchas formas que se evalúan para hacer el regreso, como ya lo vemos en otros países de Europa y Asia, donde se evalúa hacerlo por área, grados, departamentos, regiones, por días”.

Y añadió: “Estamos trabajando ya en el protocolo de regreso a clase, que después será coordinado con las secretarías de Educación, que tiene tres variables importantes: de tiempo, de condiciones y proceso. El propósito de esto es garantizar la continuidad de aprendizaje, trabajo en temas socioemocionales y salud mental, los cuidados físicos y de salud, protección a los maestros y administrativos, trabajo con padres de familia y focalización en entidades territoriales”.

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/coronavirus-en-colombia-de-que-depende-el-regreso-a-clases-presenciales-492916

REGRESO-CLASE.png

Por: El Tiempo.

Las instituciones analizan la posibilidad de un modelo híbrido entre presencialidad y virtualidad.

Las universidades del país se preparan desde ya para un regreso a las aulas bajo la aplicación de estrictos protocolos de seguridad sanitaria así como el impacto económico de la pandemia, lo cual llevará a la educación superior a enfrentarse a dos grandes retos: un modelo de clases en el que no se podrá volver a una presencialidad total y un panorama económico desalentador.

Una lucha que ya no es solo contra el virus, sino que ahora es por la supervivencia de un sector educativo que no solo se ve enfrentado ante una posible caída en la tasa de personas matriculadas, sino ante la constante petición de los estudiantes de reducir el valor a pagar para el próximo semestre, e incluso la devolución de la totalidad o un porcentaje del valor pagado para el primer semestre de este año, derivadas de la compleja situación financiera de las familias colombianas por culpa de la pandemia así como del inconformismo con el modelo de educación remoto y virtual.

Recientemente, grupos de estudiantes de universidades del país como Los Andes y Javeriana, emprendieron acciones legales para pedir la devolución del valor de la matrícula:

“No estamos de acuerdo con este modelo en el que la calidad va en detrimento y no corresponde al valor pagado por un servicio educativo. Por eso consideramos que nuestros derechos fueron vulnerados y que es justo que se nos devuelva nuestro dinero”, sostuvo a EL TIEMPO un estudiante de la Universidad de Los Andes que forma parte de esta acción judicial.

Fuentes en las universidades, consultadas por este diario a propósito de este tema, ven esto con preocupación, en especial porque se trata de una reacción surgida de una emergencia que tomó a todo el sector por sorpresa, y que si se resuelve en su contra afectaría seriamente su economía, ya minada por la actual crisis de la pandemia, haciendo insostenible su funcionamiento.

Se estima que las Instituciones de Educación Superior (IES) privadas dependen en un 90 por ciento de los ingresos generados por este concepto (el resto viene de de investigaciones, patrocinios y asesorías). En cuanto a las públicas, este monto puede llegar a ser del 50 por ciento.

De acuerdo con el Observatorio de la Universidad Colombiana, si a esto se suman los gastos operativos por personal, equipos, créditos y financiación de proyectos de infraestructura, muy pocas universidades logran generar ganancias y en su mayoría buscan un punto de equilibrio entre gastos e ingresos. Otras permanecen endeudadas constantemente. Ser obligados a devolver estos recursos, podría llevarlos a una intensa crisis.

Pero eso no es todo. En una reciente carta firmada por varios rectores, se señala que la reducción de estudiantes matriculados el próximo semestre puede llegar al 50 por ciento, un pronóstico similar al que hace la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún).

Alejandro Gaviria, rector de la Universidad de Los Andes señaló que esta institución “opera desde hace varios años en una situación de equilibrio financiero. Casi la totalidad de los ingresos que recibe, provenientes de las matrículas y los servicios de investigación y consultoría, se utilizan en pagar los costos de operación, incluida una planta de más de 800 profesores”.

Por su parte, José Leonardo Valencia, rector la Universidad del Área Andina aseguró que “muchas universidades muy organizadas tienen para sobrevivir y sustentar sus gastos pese a la reducción de las matrículas. Pero estas son un puñado, las demás a duras penas logran un equilibrio financiero”.

Un reciente informe del Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana (LEE) destacó que en este contexto muchas IES tendrán que reducir sus gastos, incluso de personal, no solo porque perderán estudiantes, sino “por la pérdida de ingresos debido a la cancelación de muchos cursos y programas en los campus, y por la disminución en el valor de sus fondos de inversión debido a las fuertes caídas en los mercados financieros”.

A pesar de todas estas dificultades, un grueso número de universidades decidieron oír a los estudiantes y bajar el costo de sus matrículas. Pese a esto, colectivos estudiantiles continúan exigiendo rebajas más altas.

Jaime Arias, rector de la Universidad Central, señaló que, lamentablemente, las IES no pueden cumplir con tales expectativas: “Se entiende que muchas de estas ayudas no parecen suficientes para los estudiantes. Pero no todas las universidades pueden reducir hasta el 30 por ciento del valor de la matrícula. Otros podemos menos, pero lo hacemos porque es momento de ayudar”.

Aún así, sostiene que no va a ser fácil sostener estos auxilios por más tiempo: “Nuestros gastos siguen siendo lo mismo, pero nuestros ingresos se reducirán. Necesitamos ayudas financieras en temas crediticios y tributarios para hacerle frente a este enorme déficit”.

Regreso a clases no será totalmente presencial

De momento, las clases presenciales no podrán hacerse hasta después del 31 de mayo. Si bien se espera que esta fecha el Ministerio de Educación levante la medida, de acuerdo a la evolución de la pandemia, la restricción podría mantenerse más tiempo.

Consultadas por EL TIEMPO, varias universidades señalaron que ya preparan el regreso a clase. Todas están de acuerdo en que no podrán retornar a un modelo totalmente presencial.

Por ejemplo, Javier Forero, quien se encarga de la creación de los protocolos de seguridad en la Universidad Javeriana, señaló que, si las condiciones lo permiten, se espera realizar clases a mitad de año, y asegura que la institución busca implementar un modelo híbrido entre virtualidad y presencialidad para el próximo semestre:

“La capacidad de los salones se debe adecuar para que se mantenga la distancia social. Se busca instalar micrófonos y cámaras en las aulas para tener de manera simultánea a estudiantes presentes y de forma remota. A nivel de pregrado prevemos que las medidas de seguridad nos obligue a tener solo un 35 por ciento de los estudiantes presenciales y la idea es rotar a esta población para que combinen sus clases remotas con las que son de forma física”.

Medidas similares se han pensado en el resto de instituciones, como la Universidad Central, donde se espera una distancia de hasta dos metros entre estudiantes en el mismo aula, o recientemente la Universidad de Los Andes, cuyo rector Gaviria señaló que se pretende un modelo de semipresencialidad “que permita recuperar en algo la vida universitaria y proteger al mismo tiempo la salud de todos”.

El Rosario, La Sabana, Politécnico Grancolombiano, Área Andina, entre otras, plantean modelos híbridos similares.

En cuanto a educación para el trabajo (instituciones con programas técnicos y tecnológicos con un fuerte componente práctico), algunas instituciones como LCI también buscan alternativas, como explicó Álvaro Lozano, CEO para Latinoamérica:

"No vamos a volver a una normalidad. Estamos planteando que hay asignaturas que su componente práctico puede hacerse de manera remota con software especializado o simuladores. Hay otras en las que sabemos que esto no ocurre. Estamos adelantando todo el componente teórico para que, cuando se levante la restricción, podamos entrar de lleno a la práctica".

Todos estos procesos y propuestas, señalan todas las instituciones consultadas, estarán mediadas por la aplicación de los protocolos de seguridad establecidos por los ministerios de Salud y Educación, así como las autoridades locales.

Esto podría implicar, entre otras cosas, una suspensión de las actividades deportivas y culturales, el cierre de las cafeterías, creación de pasillos exclusivos para la movilización al interior de los campus, desinfección a la entrada y salida de las instalaciones, mantener trabajo en casa de personal administrativo, incentivar el uso de la bicicleta, uso estricto de tapabocas, instalación de dispensadores de gel antibacterial, entre otras medidas.

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/coronavirus-universidades-preparan-el-regreso-a-clases-con-dudas-financieras-494804

retorno.png

Por: El Observatorio de la Universidad Colombiana.

Hay ilusión con posibilidad de clases presenciales desde el 1 de junio y se buscan formas de sobrevivir aún con la pandemia activa. Uno de los muchos impactos: La actividad docente.

No está asegurado dicho regreso y las apuestas parecen indicar que no será en esa fecha; y las universidades tendrán que ver cómo cierran de la menor forma traumática el actual semestre académico (especialmente en lo relacionado con evaluaciones, trabajos de campo y prácticas pendientes, entre otras).

De todos modos las IES están comenzando a cómo enfrentan el nuevo escenario. En cualquier grado de presencialidad, y mientras que la Humanidad no tenga respuesta para enfrentar el virus, las medidas sanitarias y el distanciamiento social deberán ser, sí o sí, algo obligado en el sistema.

Eso significará, entre otros muchos cambios, reducir la capacidad de las aulas (la imagen es un ejemplo), y así lo han confirmado rectores como Jaime Arias (U. Central) y Alejandro Gaviria (Uniandes), de tal forma que, por ejemplo, en aulas de 30 a 35 personas sólo puedan estar aproximadamente 15 a 18.

Esto llevará a que, de operar así a partir del próximo semestre, muchas asignaturas tendrán que duplicar, y hasta triplicar las horas de clase presencial de profesor, lo que se traducirá en la necesidad de las IES de conseguir otros profesores (por ejemplo, cuando tenga que hacerse de forma paralela para cumplir horarios) o de aumentar su carga académica de clases semanales, con lo que habrá incomodidad de estos, pero también se afectará el cumplimiento de todas las demás horas de no clase, tales como investigación, apoyo administrativo, tutorías y varios.

Esta situación podría ser positiva para los profesores, que en su mayoría están temerosos por su continuidad contractual el próximo semestre, pero igualmente preocupante para las IES, pues significaría aumentar presupuestos y afectar rubros presupuestales, posiblemente duramente golpeados con la esperada rebaja en la tasa de matrícula.

Recomendaciones sanitarias ante un posible regreso a clases

La Asociación Colombiana de Universidades ASCUN, en conjunto con varias de sus asociadas, desarrollo el documento “Actividades universitarias presenciales. Planificación para una reapertura segura”, en la que lista una serie de recomendaciones de cómo las IES deben enfrentar la prevención del Covid entre su comunidad universitaria en el escenario de regreso a clases, en aspectos de cuidado con el ingreso y permanencia de las personas en los campus, infraestructura y espacios físicos, limpieza y desinfección, y servicios universitarios de diversa índole.

Un ejercicio similar hizo el autodenominado G8 o grupo de 8 IES de Medellín (Universidades de Eafit, Pontificia Bolivariana, de Medellín, CES, EIA, Nacional de Colombia y de Antioquia, así como la Corporación Universitaria Lasallista), que construyó el documento “Protocolo académico, administrativo y de Salud. Retorno de actividades académicas y administrativas”.

Algunos de los impactos que se verán han sido listados por el rector de la U. Central y exministro de Salud, Jaime Arias Ramírez:

  1. Medidas de distanciamiento: clases con no más de 12 estudiantes, según la capacidad del aula para que exista una separación mínima de 2 metros entre estudiantes.
  2. Clases al aire libre en patios y jardines, cuando sea posible, y en espacios amplios adaptados.
  3. Corredores de circulación amplios para evitar encuentros cercanos.
  4. Uso preferencial de bicicletas y patinetas para llegar a la Universidad, y ampliación de zonas de parqueo para estas.
  5. Medición de temperatura al entrar a reuniones o clases.
  6. Desinfección de salones, ascensores y otros espacios concurridos, según protocolos.
  7. Uso obligatorio de tapabocas y, en algunos casos, de guantes.
  8. Uso restringido de laboratorios.
  9. Grupos grandes: educación mediada por plataformas tecnológicas.
  10. Dispersión horaria de clases desde las 7:00 a. m. hasta 10:00 p. m. para permitir más grupos con menor concurrencia.
  11. Ampliación de jornadas educativas los sábados.
  12. Disponibilidad de médicos y enfermeras para detectar síntomas y signos de coronavirus, según protocolos de la Secretaría de Salud.
  13. Prohibido acudir a clase si tienen diagnóstico clínico o de laboratorio (pruebas) de COVID-19, o presenta síntomas sospechosos de la enfermedad.
  14. Guías para que los estudiantes aprovechen eficientemente el tiempo fuera de clase.
  15. Entrega de resúmenes de clase y bibliografía para reducir la duración de la clase a 40 minutos.
  16. Uso racional de cafeterías por turnos.
  17. Disponibilidad de hornos microondas, en espacios que permitan conservar la distancia en los momentos de uso.
  18. No habrá práctica de deportes o gimnasios.
  19. Biblioteca virtual.
  20. Identificación de integrantes de la comunidad universitaria con condiciones previas de salud (diabetes, hipertensión, hipotiroidismo, enfermedades del sistema respiratorio, entre otras), que puedan aumentar la vulnerabilidad ante un eventual contagio de COVID-19.

Fuente: https://www.universidad.edu.co/retorno-a-las-aulas-podria-traer-mas-profesores-o-recargar-de-clases-a-los-actuales/

sosu.png

Por: Semana.

Ante el riesgo de que la reducción de la matrícula supere el 50%, varias instituciones de educación superior pidieron al Gobierno el mismo apoyo dado a otros sectores.

Desde 2017 las universidades de todo el país encendieron las alarmas debido a la disminución de las matrículas. Esta preocupación creció el año pasado, después de conocerse el más reciente reporte del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, el cual indicó que para 2018 se matricularon 2.408.041 estudiantes, es decir 38.000 menos que el año anterior.

Si bien esta tendencia decreciente tiene varias explicaciones, como la salida del programa ‘Ser pilo paga‘ entre otros motivos, este 2020 el panorama es mucho más oscuro debido a la crisis generada por el coronavirus. Muchas familias ya no tienen la capacidad económica para seguir con el pago de la educación superior, y los que sí, aún son escépticos de la calidad de los programas presenciales que, debido a la situación, deben hacerse virtualmente.

Esta semana, los rectores de decenas de universidades privadas enviaron una carta al presidente Iván Duque, en la cual le piden que el sector educativo tenga el mismo apoyo que han tenido otros sectores debido a la pandemia. "Las universidades privadas no están solicitando auxilios, que además no son permitidos por la Constitución; solo piden, en igualdad de condiciones con el resto de los sectores económicos, acceso a créditos financieros, alivio en el plan de pagos de sus obligaciones", dice la misiva.

Señalan que de no recibir algunas medidas de alivio, el futuro de muchas instituciones que han tenido aportes al desarrollo académico y científico del país sería incierto, dado que por la incertidumbre generada por el coronavirus, podría haber una alta deserción o reducción de la matrícula universitaria, que podría llegar a ser superior al 50%. De darse esta situación, estaría en riesgo el empleo de miles de funcionarios administrativos y de docentes.

Por eso, al igual que la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun),los rectores de universidades como la Tadeo, Central, EAN, Américas, entre muchas otras, pidieron que se extienda el plazo de los pagos de capital tramitados vía Findeter por dos o tres años más y que se abra una línea especial para créditos de capital, similares a los que se adjudican a empresas comerciales. Asimismo solicitan que se amplíen los cupos de créditos en el Icetex y que se acelere la entrega de recursos del programa Generación E.

Aunque aún faltan un par de semanas para iniciar los procesos de matrícula de cara al segundo semestre, las universidades se están anticipando a la posible deserción o al aplazamiento masivo de semestres, y están otorgando descuentos y becas. Por ejemplo, la Universidad de América dará becas de hasta el 80 % para aspirantes a primer semestre en todos sus programas de pregrado y un subsidio económico del 40 % en su matrícula para los otros estudiantes. En La Salle entregarán un 30% de descuento en las matrículas de estudiantes nuevos y antiguos. En la EAN, el descuento será hasta del 25%.

¿Y las universidades públicas?

El caso de las instituciones públicas no es muy diferente. Aunque aún no hay un pronunciamiento oficial por parte del Sistema Universitario Estatal (SUE), la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles de la Educación Superior (Acrees) pidió al Gobierno doblar la base presupuestal de las universidades públicas con un desembolso adicional de 3.3 billones de pesos.

Adicionalmente, solicitan que el Gobierno destine 1,2 billones de pesos para el pago de matrículas de los estudiantes en las universidades públicas debido a las dificultades económicas que atraviesan miles de familias por la cuarentena decretada para prevenir la propagación del nuevo coronavirus.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/sos-de-las-universidades-como-sobreviviran-a-la-pandemia/669729